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El oficio de escribir sobre política para televisión

Protagonistas de la serie 'Vota Juan', de TNT./R. C.
Protagonistas de la serie 'Vota Juan', de TNT. / R. C.

Guionistas españoles explican por qué se apuesta por el humor para abordar el género y los problemas que puede acarrear

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

De lo que principalmente me preocupo es de aferrarme a mi propia voz». La frase es de Aaron Sorkin, uno de los guionistas que mejor ha retratado el mundo de la política en las series, como reflejan 'El ala oeste de la Casa Blanca' o 'The Newsroom', entre otras. El escritor ha tenido la oportunidad de abordar este género en la televisión americana a lo largo de los últimos veinte años desde distintas perspectivas y cadenas.

Más atípico ha resultado hacerlo en España, donde las emisoras se han arriesgado en menor número de ocasiones a la hora de apostar por contenidos de ficción en torno a este género. La mayoría de veces, para adentrarse en ese mundo, se ha optado por el humor, si nos atenemos a programas como 'Vaya Semanita' y 'Polonia'. O, más recientemente, a la serie 'Vota Juan', de TNT.

«La comedia es una de las más altas expresiones de la inteligencia humana. Permite tratar asuntos peliagudos y relevantes con apariencia de ligereza. Por eso muchos la temen o la censuran. El humor sirve además para destensar determinadas situaciones e, incluso, para desdramatizar el drama. De igual forma, como en las buenas ficciones, del tipo que sean, la buena comedia suele encerrar grandes verdades y lecturas de la realidad que no encontramos en un documental o un reportaje», explica Fernando Erre cuando se le pregunta por la predilección por este género para abordar temáticas de actualidad. Este guionista acaba de publicar el libro 'Cómo tener éxito escribiendo sketches' (Laertes), fruto de su experiencia en espacios como 'Vaya Semanita' o 'Vaya Tropa', entre otros muchos.

Diego San José, autor de 'Vota Juan' junto a Juan Cavestany, piensa, sin embargo, que el terreno del humor no atraviesa ahora su mejor momento para plantear según qué argumentos. «Creo que en la actualidad se da un poco el caso contrario. El hecho de que algo se diga a través de la comedia puede activar más fácilmente la ofensa. Al buscar la risa, puede parecer que la comedia no es más que burlarse de algo, que lo ridiculiza, que trata de frivolizar. La comedia implica muchas veces escribir cosas que nunca dirías para que suenen ridículas, pero eres tú el que las teclea y alguien puede pensar que, por ello, las piensas. No está leyendo bien el chiste, pero es demasiado tarde porque tal vez ya le ha molestado. Y ahí surge el problema», afirma el guionista, que también ha formado parte de los equipos de 'Agitación + IVA', 'El Intermedio' o 'La noche de José Mota', donde los 'sketches' políticos son material habitual.

«La ventaja que tiene la comedia es que, cuando sale bien, nos permite convivir con asuntos dolorosos, puede hacerlos un poco más llevaderos o ser una válvula de escape. El caso del que yo puedo hablar fue 'Vaya Semanita', que trató el conflicto vasco desde el humor en 2003. Pero teníamos ventaja, no existía Twitter», argumenta.

¿SABÍAS QUE...?

'Vota Juan'
Nace de un intento anterior de Diego San José (con Borja Cobeaga entonces) de abordar el tema. La cadena autonómica ETB emitió un capítulo de 'Aupa Josu', pero la serie no siguió adelante.
'El peor programa de la semana'
Se canceló en 1994 porque se iba a entrevistar al periodista Quim Monzó, que previamente había criticado a la Familia Real en un programa emitido por la catalana TV3.

«Nadie quiere líos»

Ambos coinciden a la hora de determinar que en nuestro país no ha habido más títulos políticos por falta de oportunidad más que porque existan miedos o tabúes. «Si no se ha hecho hasta ahora, creo que se debe más bien a que se ha considerado un tema árido o poco interesante para las grandes audiencias. Gracias a las plataformas de pago, la situación ya ha empezado a cambiar», afirma Erre. «Creo que, incluso pese a los casos puntuales de denuncias, en general, me atrevería a decir que hoy en día se puede abordar la política sin ningún tipo de tabú. Más allá de estos casos, que siempre son preocupantes, creo que vivimos un momento maravilloso para hacer humor con cualquier cosa. Es más, pienso que la política es de los aspectos de la vida que más respeto han perdido en los últimos años. El político ha pasado de ser una figura muy respetada socialmente a ser parodiado sin excepción», añade San José.

«La comedia permite tratar asuntos peliagudos y relevantes con apariencia de ligereza»

Pese a las buenas perspectivas que apuntan, los dos especialistas son conscientes de que es un tema que no deja indiferente a nadie y que es capaz de generar malestar en algunos despachos. «Al final, casi todos los medios adolecen de un intervencionismo político mayor o menor, y nadie quiere líos con sus jefes. La comedia ironiza sobre la realidad y, en este sentido, hay temor a que pueda minar los intereses de un determinado partido», subraya Erre, que incluso recuerda que en un canal sí recibió la prohibición de hacer chistes sobre un líder político que en aquellos momentos estaba en el ojo del huracán por sus escándalos de orientación sexual. «Ocurrió cuando un grupo empresarial vinculado a él entró a formar parte del accionariado de la cadena. De la noche a la mañana, desaparecieron las referencias a él en nuestro programa, mientras que los informativos hablaban de sus correrías a todas horas», cuenta. Gajes de un oficio no siempre suficientemente valorado.