Mario Vaquerizo pierde el apetito sexual

Alaska ofrece patatas fritas a Pablo Motos en 'El Hormiguero'./Atresmedia
Alaska ofrece patatas fritas a Pablo Motos en 'El Hormiguero'. / Atresmedia

La cantante Alaska acudió a 'El Hormiguero' y charló con Pablo Motos sobre la dolencia de su marido, desvelando que es «muy mal enfermo»

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Cómplice y tan simpática como siempre, Alaska acudía una vez más a 'El Hormiguero' para charlar sobre su último trabajo con Fangoria, 'Extrapolaciones y dos preguntas 1989-2000'. Como invitada Platino, la cantante solicitó a Pablo Motos unas patatas fritas artesanas nada más comenzar el programa y, solícito, el presentador no tardó en procurarle un plato lleno al grito de «donde esté la grasa insana…». La pareja departió animadamente sobre el decimotercer álbum de Fangoria -que coincide con el treinta aniversario del dúo que forma la artista con Nacho Canut- compuesto por quince canciones (trece versiones y dos nuevas). «Siempre quisimos hacer un disco así y este era el momento», cuenta Alaska sobre el lanzamiento que incluye temas de OBK, Family, Killer Barbies, Los Sencillos y Los Planetas, entre otros.

Motos aprovechó la presencia de la mexicana para preguntarle por la salud de su marido, Mario Vaquerizo, que sufre una artrosis crónica que se ha agudizado en los últimos meses con fuertes dolores en las cervicales. «Es muy mal enfermo porque se desespera, pero no por una cuestión de dolor. Es un tío que aguanta muy bien el dolor físico, pero empieza a decir cosas como 'nunca voy a volver a ser el que era'…», desvelaba su esposa bromeando, pero poniéndose seria al decir que el vocalista de las Nancys Rubias, «lo ha pasado muy mal. Creo que por primera vez en la vida ha sentido que no podía controlar algo», explicó.

Quitando hierro al asunto, el conductor del programa comentó que le habían dicho que Mario había perdido el apetito sexual. «Es verdad», reconoció divertida Alaska. «Está como para tocarlo», exclamaba la cantante irónica para acabar afirmando que, en realidad, «no tiene ninguna importancia». Lo cierto es que sus fans se quedaron más tranquilos al escuchar que, pese a todo, Vaquerizo sigue bebiendo cerveza. «Entonces no está tan mal», afirmó el presentador sonriendo. Lo que sí está claro es que la enfermedad del artista va a provocar cambios en su día a día. «A partir de ahora tendrá que hacer como yo que tengo una hernia, y tengo escoliosis, y no tengo rodillas… ¡Qué te voy a contar! Pilates, rehabilitación… Va a tener que cuidarse», admitía Alaska.

 

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