Mariam, eliminada de 'El Conquistador' en un desafío inusual

Mariam fue eliminada en el programa de ayer./EITB
Mariam fue eliminada en el programa de ayer. / EITB

Todos los equipos fracasaron en el juego de inmunidad y el programa decidió que los tres se la jugaran en un reto final de altura

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Nadie imaginaba que el desenlace de un juego de inmunidad iba a desembocar en un enfrentamiento a tres bandas en el que el perdedor se iba a su casa. Julian Iantzi lo había avisado, «nada está escrito», y el guión de 'El Conquistador del Caribe' se vio alterado una vez más en una edición en la que mandan las sorpresas, y no muy agradables, por cierto. El primer reto consistía en escoger a dos personas de cada equipo para hacer «un trabajo de altura». Los verdes se decantaron por Gotzon y Aiora; los azules, por Guille y Nerea; y los rojos, por Unai y Maritxu. Las parejas elegidas debían construir una tirolina tensando al máximo una cuerda con un rodillo. Y ahí estaba el quid de la cuestión: en la tensión. Porque cuantos más participantes de un equipo cruzaran el río aupados en la soga y sin tocar el agua, mejor. Y claro, sin tirantez, el peso del concursante le vencía y acababa mojándose. Nadie logró pasar.

Los reveses causan conflictos. Seleta criticó a Unai: «No lo está dando todo, yo esperaba más de él». Delfo se desmoralizó por no haber sabido agarrarse bien a la maroma. Y hasta Julian recriminó a Félix haberse presentado voluntario al duelo de la semana pasada, «todo exceso se paga y ese te ha pasado factura», opinó. Caras compungidas, gestos de impotencia y señales de cansancio extremo marcaron el regreso a cada base.

El que avisa no es traidor, y el presentador lo había advertido: «No os confiéis, cada edición es diferente». Y la consecuencia del fracaso supuso que el clásico duelo final se convirtió en un desafío a tres en el que cualquiera podía quedar eliminado. Así, sin nominaciones ni zarandajas. Hay que elegir a una víctima y ella será la que represente al grupo, lo conduzca a uno u otro campamento y, si no gana, se juega el pellejo. A Eneko no le gustó la salomónica decisión, pero de poco sirvió su protesta. El capitán de los Wüi seleccionó a Gotzon, pese al descontento del donostiarra. «Luego llámame lo que quieras, pero ahora mentalízate para el juego», recomendó el líder de los ‘'serpientes'. Gorrotxa e Isma prefirieron proteger a sus 'fuertes' y optaron por Lorea, que acogió el dardo con una sonrisa. Y Telmo lo tuvo más sencillo porque Mariam se prestó voluntaria y todos aceptaron la oferta.

Los duelistas debían enfrentarse a un jumar ascendente de más de treinta metros con final en la copa de un árbol de gigantescas proporciones. La llegada de los postulantes sorprendió negativamente a Julian, que directamente reprochó a Lorea su presencia allí. «Ayer estabas con 39 de fiebre, ¿y hoy te ves con fuerzas para estar aquí?», se preguntaba el periodista extrañado. La joven, por el contrario, afirmaba estar al cien por cien. Y a la hora de la verdad demostró su poderío. Gotzon ganó la prueba y trasladó a los suyos al campamento rico, pero la de 'Go!azen' sacó sus garras y logró completar el itinerario, dejando boquiabiertos a todos y quitándose así la losa de debilidad que arrastraba. «Parece una mosquita muerta, pero es una guerrera», apuntó Gotzon con tino. Fue una auténtica jabata que peleó hasta el final, no como Mariam, que lo intentó, pero se quedó en el camino sin escalar ni un solo metro. La Samulu quedó eliminada y su pandilla, cada vez más mermada.

 

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