El 'Terminator' Luisito y los finalistas de 'El Conquistador'

Asier y Luisito durante el duelo./EiTB
Asier y Luisito durante el duelo. / EiTB

El camarero mirandés derrotó a Asier y Maider convirtiéndose en finalista del concurso, que descubrió que los verdes que quedan «no tienen palabra»

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Ya no queda nada y, después de muchas penurias, alianzas, traiciones, reproches y sacrificios, está claro que nadie quiere tirar la toalla tan cerca de la final, y si velar por uno mismo implica conspirar contra el resto, pues allá que vamos. Pero claro, no hay que subestimar nunca al enemigo y Luisito, que parecía un rival fácil de derrotar, se había cargado a cuatro contrincantes en las dos últimas semanas; de modo que su regreso al campamento supuso una dura prueba para más de uno, que no puede quitarse de la cabeza al de Miranda.

El último juego de inmunidad era vital para alcanzar la gran meta, y exigía agilidad mental y física. En esta ocasión consistía en una navegación en balsa por parejas hasta alcanzar la codiciada ikurriña. Lo malo es que primero había que construir la embarcación y debía ser lo suficientemente consistente para que aguantara al dúo. Luego debían hallar el rumbo correcto, resultado de una operación matemática, y una vez vista la bandera, la competición se convertía en una lucha individual por ser el primero. Las parejas se formaron tras un sorteo y los palitos de colores fueron caprichosos agrupando a Maider y Krasi, a Jontxu e Iker, Ibai y Asier y Luisito y Janire. Y precisamente estos últimos fueron los que más se complicaron la vida, siendo incapaces de construir la balsa y, por lo tanto, perdiendo el reto.

Jontxu e Iker llegaron los primeros a costa, siendo el de Mungia el que más rápido nadó convirtiéndose así en el primer finalista. La cara negativa la vivió Luisito que prefirió ofrecerse voluntario y ser el duelista. «Ella tiene más fuerza que yo para llegar a la final», dijo el mirandés sobre su compañera Janire.

La asamblea fue una caja de sorpresas, negativas, para Maider. La navarra recibió cinco de los siete votos, dejando claro que sus compañeros verdes la habían vendido. «Te han metido el puñal», ironizó Julian Iantzi provocando la reacción de la muchacha. «Yo soy una mujer de palabra y vosotros ya me habéis demostrado que no», dijo ella dirigiéndose a Krasi e Ibai. El búlgaro quiso quitar hierro al asunto diciendo que «solo era un juego», mientras el joven aventurero vizcaíno trataba primero de argumentar su cambio de voto, viniéndose abajo después al reconocer que lo había hecho «porque pensé que Maider había sido desleal conmigo».

El regreso de Iker como vencedor de la prueba trajo con él sorpresas agradables y desagradables. Una serie de cartas de amigos y familiares de los concursantes provocaron llantos de emoción en casi todos ellos, pero el ganador también tenía la misión de escoger al tercer nominado y se decantó por Asier. Ya en la playa, Iantzi puso al trío de duelistas frente al temido juego de los juncos. Los aspirantes debían trepar a unos palos de bambú y balancearse entre unos y otros hasta alcanzar los banderines correspondientes. Y Luisito, que ya había sufrido la misma prueba la semana pasada, fue el gran vencedor cargándose a otros dos contrincantes y convirtiéndose en el último finalista del programa. Hay que reconocer que el camarero de Miranda de Ebro es un auténtico 'Terminator'.