Las lágrimas de Kiko Rivera tras quedarse su mujer fuera de la final de 'Gran Hermano Dúo'

Kiko no puede reprimir las lágrimas tras la expulsión de su mujer de 'GH DÚO'. /TELECINCO
Kiko no puede reprimir las lágrimas tras la expulsión de su mujer de 'GH DÚO'. / TELECINCO

Irene Rosales fue la menos votada por el público y tuvo que abandonar la casa de Guadalix

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Contra todo pronóstico, Juan Miguel Martínez, el exmarido de Karina, apodado también 'el mueble de la casa', fue salvado de la quema y sigue jugándose el trofeo en 'GH Dúo'. «Si un coche de producción puede ir a buscar los dos tonos de color que he perdido», ironizaba asombrada Carolina Sobe al conocer la decisión del público. Y al librarse el peluquero anodino, cayó una de las favoritas: Irene Rosales. La esposa de Kiko Rivera dejó la casa al ser la menos votada por la audiencia. Se la jugó con Alejandro Albalá y perdió la batalla. «Va a ser la semana más larga de mi vida», se lamentaba el hijo de Isabel Pantoja al saber la noticia. Y el abandono rompió al muchacho que lloró desconsoladamente tras la marcha de su esposa.

Ya solo quedan cuatro -Kiko, María Jesús, Juan Miguel y Alejandro- y Jordi González anunció a bombo y platillo que la cadena ha decidido exprimir al máximo la 'gallina de los huevos de oro' y la final se celebrará la semana que viene y ocupará dos jornadas: la noche del miércoles y la del jueves. Eso sí, la escasez de concursantes en Guadalix hace que los conflictos se trasladen a plató. Sofía Suescun, que no se resigna a perder protagonismo, atacó a la madre de Alejandro Albalá con saña. «Debería usted ir a un santero para que le saque el demonio que lleva dentro», escupió la muchacha sin pudor y la progenitora de su exnovio, dolida y quizá un poco teatrera (todo se contagia delante de las cámaras), abandonó el estudio compungida. Poco duró el calvario porque, a instancias del presentador, Paz regresó al programa al cabo de unos minutos, aunque evitó sentarse al lado de Sofía.

Los que tampoco congenian son Kiko y María Jesús. El Dj no dirige la palabra a la Miss desde hace unos días y evitó hablarle durante toda la gala. «Esto es un concurso de estrategia y de convivencia. A ver si te enteras ya muchacha», fue lo poco que le expresó el cantante a la modelo. Desde plató, la madre de María Jesús trató de defenderla: «Son todos expertos en machacarla desde el minuto uno«, decía Juani arropada por los abucheos del respetable. Irene, por su parte, aportaba su visión del asunto. «María Jesús es experta en sacar de quicio a todo el mundo», aseguraba ante Jordi.

Por lo demás, la romántica historia de Kiko e Irene suena ya a novela de Corín Tellado, «eres mi ganador y te amo con locura«, declaraba la expulsada en su sensiblera despedida; Juan Miguel sigue en la casa sin mojarse, «yo opino de lo mío y no de lo de los demás», decía sensato; Alejandro Albalá está feliz sin saber la que le espera fuera, porque su padre llama a 'Sálvame' cada dos por tres para enzarzarse en disputas con su madre y su hermana; y María Jesús, aunque lo disimula como puede, ya se ve ganadora de una edición que se ha trabajado más que Robert De Niro 'Toro salvaje'.