Kiko Rivera revela que fue adicto a las drogas

Kiko Rivera dibujó ayer la curva de su vida en 'GH Dúo'./Telecinco
Kiko Rivera dibujó ayer la curva de su vida en 'GH Dúo'. / Telecinco

El hijo de Isabel Pantoja confesó en 'GH Dúo' que superó su enfermedad gracias a su mujer y a su madre, y que lleva un año y medio «limpio»

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

«Te voy a ser sincero. No lo he dicho nunca. En un momento de mi vida tuve adicción a las drogas», así comenzó una conmovedora confesión que dejó sin palabras a la audiencia de 'Gh Dúo'. Kiko Rivera y su esposa, Irene Rosales, se encontraban en una sala oscura frente a dos pizarras en las que dibujaron las curvas de sus vidas. Los momentos buenos y malos que luego explicaron con detalle a Jorge Javier Vázquez. Y la terapia sirvió para que el concursante se despojara de escudos y revelara su gran secreto. «He estado enganchado a la cocaína, al hachís y a la marihuana», relataba precisando que consumía los derivados del cannabis a diario, y el estimulante cuando salía a 'pinchar'. «Ir a mi trabajo era pegarme una fiesta, por lo que no rendía lo que tenía que rendir», argumentaba el joven que señaló que lo peor del proceso curativo fueron los primeros días. «Lo pasé muy mal con temblores, sudores fríos, mal humor… y a todo eso añade que perdí casi 50 kilos en ocho meses. Mi depresión fue a causa de todas esas cosas», analizaba.

Su mujer trató siempre de ayudarle, pero llegó un momento en que necesitó pedir ayuda. «Intentamos solucionarlo entre los dos, pero yo no podía sola así que llamé a su madre. Era la única opción que me quedaba», contaba Rosales. «Me imagino que mi madre se sentirá orgullosa ahora porque gracias a ella y a mi mujer soy una persona nueva y feliz, y se lo agradeceré eternamente a las dos», reconoció Kiko visiblemente emocionado. El cantante ya había avanzado algo en la casa de 'GH Dúo'. «Vi el documental de Avicii y me sentía tan identificado… Es uno de los mejores Dj del mundo y murió a causa de su mala vida. Tenía mucha presión y me vi reflejado en él. Tanto que fue cuando me di cuenta de que mi cuerpo necesitaba un parón, una nueva vida», comentaba Kiko.

Hace aproximadamente un año y medio que ya se encuentra mejor y quiso dedicar unas palabras a su mujer por ello. «Gracias a ella he podido saber lo que es disfrutar de la vida de verdad. Ella fue la que se puso firme y me enderezó. Y ahora soy una persona limpia, ¡y me ha costado lo más grande!», reconocía el artista, que no quería frivolizar con el tema y dejó claro que aún sigue con su tratamiento. «Continúo haciéndome mis pruebas en las que mi familia y amigos ven que sigo cumpliendo con lo que debo hacer. Y lo cuento por si puede servir de ayuda a gente que tenga el mismo problema y se vea reflejado en alguien conocido. Si estás dispuesto a hacerlo, se puede salir», recomendó Rivera cosechando el aplauso del público.

El camino fue complejo, pero el destino merecía la pena. Y el hijo de la tonadillera logró su meta, «a base de médicos, de psicólogos, de lucha…». Jorge Javier, muy respetuoso, cerró la entrevista felicitando al protagonista de la historia. «Se acabaron las especulaciones, a partir de ahora te vas a sentir muy libre y feliz», brindó el presentador apoyado en la ovación del respetable. Y Kiko e Irene se fundieron en un cálido y emocionado abrazo antes de regresar a su 'encierro'.

 

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