El vecino de Mungia Iker Babio gana 'El conquistador del Pacífico'

El vecino de Mungia Iker Babio gana 'El conquistador del Pacífico'

La durísima final del reality de ETB coronó al monitor de turismo activo, dejando a su compañero de equipo Ibai en segunda posición y a Luisito, con el 'bronce'

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Me contaba no hace mucho cierto directivo de una importante productora estatal que lo de 'El Conquistador' es de traca. Asustado estaba el hombre ante la exigencia de sus pruebas, los arriesgados retos y, sobre todo, «la resistencia de los vascos», decía. Vigor delante y detrás de las cámaras porque los aventureros son máquinas, pero los técnicos que capturan sus desdichas, unos titanes. Y más allá está la energía del público, que sigue fiel al concurso incorporando nuevos espectadores. La edición que acabó ayer ha sido el programa más visto de los lunes, ¡con la competencia feroz que habita en otros lares! Por todo esto y mucho más, quienes hacen posible el reality merecen tantos agasajos como Iker, que se proclamó vencedor de un combate en el que no faltó nada.

Ianire, Ibai, Jontxu, Krasi, Luisito y el vizcaíno comenzaron su periplo remando en kayaks por parejas hasta llegar a una pared de más de cincuenta metros que debían yumarear. Una vez arriba, tenían que cruzar corriendo la isla hasta encontrar otro kayak, en este caso individual, con el que había que llegar hasta una plataforma. Entonces tocada nadar hasta la siguiente señal, donde entraba en juego el buceo hasta hallar el cofre del tesoro. Vamos, un paseo por las nubes.

Julian Iantzi, que es un jabato sin complejos que lo mismo presenta empapado bajo un tremendo aguacero que provoca un cambio de voto a última hora gracias al arte que tiene para enredar, avisó a los aventureros antes de iniciar el reto: «Aparte de la acción hay que tener mucho cuidado con la atención. El mínimo error y os quedáis fuera de la final». Mucho lirili y larala, el poco le sobra al maestro.

La jornada empezó con la espectacularidad merecida. Los seis finalistas se subieron a una avioneta y saltaron en paracaídas desde tres mil metros de altura. Ya en tierra Ianire e Ibai formaron la primera pareja para navegar en el kayak, mientras Luisito e Iker remaban detrás de ellos. Lo de Krasi y Jontxu fue un drama porque, al ser los más pesados, se hundían y volcaban constantemente. Llegados a la plataforma el búlgaro se adelantó, dejando a su compañero sin cuerda para yumarear, convirtiéndose así Jontxu en el primer eliminado.

El ascenso de la cuerda fue clave para que Iker e Ibai tomaran la delantera. Luisito llegó el tercero y Krasi, detrás. Ianire fue la última y en el recorrido a pie tuvo la mala suerte de torcerse el tobillo, lesión que le hizo abandonar el desafío. De nuevo en el mar, Iker llevaba ventaja, seguido de cerca por Ibai; mientras Luisito bogaba cantando y Krasi se peleaba con su embarcación. Con todo, Iker fue el primero en llegar a la última plataforma y bucear hasta encontrar el cofre del tesoro. Allí halló el banderín de la victoria que le proporcionó la preciada ikurriña. Una corona y 20.000 euros se lleva el de Mungia, que fue aplaudido por sus compañeros, los capitanes y el presentador.