Un huracán obliga a parar la grabación de 'El Conquistador del Pacífico'

Eneko, durante «El Conquistador del Pacífico'./EITB
Eneko, durante «El Conquistador del Pacífico'. / EITB

Eneko, el capitán azul, resultó eliminado en la prueba final a la que se sometieron los tres grupos, al no haber superado ninguno de ellos el juego de inmunidad

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Decía el ensayista alavés Ramiro de Maeztu que quienes no defienden lo suficiente su ser quedan a merced de los vientos. Y sin ponerse tan exquisito, lo cierto es que los aventureros de esta edición de 'El Conquistador del Pacífico' han quedado expuestos a las impresionantes corrientes de Michael, el tercer huracán del Atlántico más intenso en tocar tierra en los Estados Unidos en términos de presión barométrica que, tras golpear duro la costa de Florida, hizo saltar las alarmas en el Golfo de panamá. Y parece que algunos participantes de esta edición no protegieron lo suficiente su ser porque la tempestad alteró notablemente su concurso.

El idílico archipiélago de las perlas se convirtió en un oscuro infierno, hasta el punto de tener que parar el formato por unas horas, tras evacuar los campamentos en busca de un refugio seguro en unas ruinas abandonadas. Y pasado el torbellino, volvieron los conflictos. Para empezar, un juego de inmunidad complejo en el que el equilibrio era fundamental, pese a los mareos que llevaban algunos. Los rojos están un tanto desorientados y no acaban de ver cómo reconducir su situación. Han perdido a Olaia y llevan una racha negativa que está empezando a afectarles muy fuerte. Los verdes, por su parte, aparentan tranquilidad, pero la 'guerra de sexos' que les afecta internamente puede empezar a pasarles factura. Y los azules están que lo tiran, aunque tanta euforia también puede afectarles negativamente. Llegados a este punto, mantener la estabilidad durante mucho tiempo en un bauprés era la clave y -bien por los vientos, bien por por el descontrol- todos sucumbieron al envite.

Pararon el juego

«Si somos capaces de mantener la sangre fría nos irá bien», pronosticaba Manu Maritxalar antes de someterse al reto. Ni Rappel en sus buenos años predijo tan bien. Lo de vidente no es lo suyo porque las caídas fueron constantes y a los tres equipos se les echó el tiempo encima. «La marea está bajando», avisó Julian Iantzi en varias ocasiones. Y a punto estuvieron de encallar todos los botes. El presentador tuvo que parar el juego y advertir de que todos perdían. Ante la inusual circunstancia, Iantzi informó de que un representante de cada grupo se pondría en riesgo en el duelo final. La novedad radicaba en que los capitanes también podían participar en el desafío. Y Seleta y Eneko aceptaron el lance presentándose voluntarios. Los verdes, sin embargo, no lo tenían tan claro. Las líderes esmeralda opinaban que al juego debía de ir «el más jabalí». Y ellas no se veían capaces, pese a que Nagore estaba dispuesta a la inmolación. Al final fue Iker el elegido.

Una complicadísima enredadera aguardaba a los condenados. David Seco acompañó a Eneko, Jontxu arropó a Seleta y Krasi apoyaba a Iker. Cada pareja estaba unida con un arnés y debía desenredar una cuerda siguiendo su estela. Una vez suelta había que enrollarla en un poste. Y a los azules se les atragantó la propuesta. Los Je, muy veloces, fueron los primeros en acabar dejando a Eneko y a Seleta batiéndose a muerte. Los Angoso lucharon hasta el final, pero el lío era excesivo y acabaron claudicando. «Prefiero sacrificarme por el equipo», admitía Eneko antes de despedirse. Y a su lado, el semblante de David Seco reflejaba su tristeza ante la pérdida. Los capitanes se despidieron con un sincero abrazo. Ambos han demostrado que se pueden apartar los problemas en favor del equipo y actúar civilizadamente, pese a que esta vez su unión no fue suficiente. En cualquier caso, Eneko se despidió con honores y la cabeza bien alta, su paso por 'El Conquistador' ha reforzado aún más su leyenda.