Toda la carne en el asador

La ejecutiva Mari Carmen Rodríguez se hace pasar por una joven vegana en las instalaciones de su propia empresa./la sexta
La ejecutiva Mari Carmen Rodríguez se hace pasar por una joven vegana en las instalaciones de su propia empresa. / la sexta

'El jefe infiltrado' vuelve esta noche a La Sexta con un reportaje realizado en una importante empresa cárnica

JULIÁN ALÍA

Los jefes vuelven a hacer de espías en La Sexta, que esta noche a las 22.30 horas estrena una nueva temporada de 'El jefe infiltrado'. En la primera entrega, Mari Carmen Ramírez, socia fundadora de Abrasador, una empresa de vanguardia en la industria cárnica, se transforma en una persona completamente distinta para comprobar si sus trabajadores respetan las normas que exige la marca.

El formato, que la temporada pasada tuvo una media de 1,3 millones de espectadores y un 8,2% de cuota de pantalla, debuta en esta con una empresa basada en un modelo de negocio integral que va del campo a la mesa, y con una cifra de clientes que supera el millón cada año. Ahí, la jefa se infiltra esta noche como Sara Melo, una joven vegana que participa en el falso concurso 'Toca sufrir' para intentar superar su aversión a la carne. De conseguirlo, obtendría una beca para cumplir su sueño y poder convertirse en 'influencer'.

«El jefe tiene que interpretar un personaje que no es el habitual, lo cual le da un punto de dificultad. El resto de personas las seleccionamos según las áreas donde el jefe nos dice que tiene más incidencias o conflictos, y que quiere investigar y resolver», comenta Edi Walter, CEO de Boxfish, la productora del programa.

Por ello, Mari Carmen se inserta en la finca donde se crían las terneras y los cerdos ibéricos, en la sala de despiece y en la cocina de uno de sus restaurantes, donde encuentra un empleado que no cumple con las reglas en el cuidado del ganado y que la pone en situaciones de peligro, un trabajador un tanto despistado y carente de método de trabajo, y una cocinera que hace las cosas a su manera.

«El trabajador puede contar muchas más cosas de las que se atrevería normalmente»

«Hacer este tipo de 'casting' no es fácil, porque tienes que contar con muchas horas de los jefes, de los trabajadores, de la gente que participa… pero una vez que entramos, las empresas realmente nos abren sus puertas de par en par y nos muestran cómo son sin ningún tipo de complejos. Nadie nos ha dicho que no se pueda mostrar algo», explica el productor argentino, también responsable de otros formatos como 'Caiga Quien Caiga', 'Splash! Famosos al agua', 'Pesadilla en la cocina', 'First Dates', '¿Quién quiere casarse con mi hijo?' o 'Perdidos en la tribu'. Y garantiza que «los jefes van a seguir descubriendo cosas que no se imaginaban que pasaban en sus empresas, a la vez que entienden otras que no hubiesen podido ver de otra manera». Esto ocurre porque «el jefe logra traspasar la barrera del ámbito laboral y el trabajador puede contar muchas más cosas de las que se atrevería normalmente».

Infiltrar a un famoso

Walter asegura que no se siente más orgulloso de un título que de otros, ya que sería como elegir si prefiere «a papá o a mamá», por el «esfuerzo que lleva cada uno detrás, independientemente de los datos de audiencia». Y también que su cabeza está constantemente cavilando cómo dar vida a un nuevo formato. «Puede sonar como una frase hecha, pero es verdad que todo el tiempo estás pensando y mirando cosas para llevar a la tele, aunque muchas veces no te llevan a ningún lado», confiesa.

Adelanta también que, por primera vez en el formato, van a infiltrar a un famoso en su propia empresa. «Tiene el doble desafío de que no solo no lo reconozcan los empleados, sino que no lo haga nadie por el hecho de ser conocido».