En buena hora

La duración de los capítulos de 'Vota Juan', protagonizada por Javier Cámara y María Pujalte, ni siquiera llegará a treinta minutos./TNT
La duración de los capítulos de 'Vota Juan', protagonizada por Javier Cámara y María Pujalte, ni siquiera llegará a treinta minutos. / TNT

Los actores creen que el futuro de las series españolas pasa por reducir el minutaje de sus episodios

JULIÁN ALÍA

Parece que poco a poco la ficción española se va despidiendo de la eterna duración de setenta minutos a los que estaba acostumbrada. Atresmedia firmó un acuerdo por el que reducía la extensión de sus episodios a cincuenta minutos, de acuerdo con la tendencia internacional. Pero todavía no se han podido ver los resultados. Es el caso, por ejemplo, de 'Vota Juan', la serie original de TNT, que ya ha finalizado su rodaje y cuyos capítulos ni siquiera llegarán a la media hora de minutaje.

Muy claro lo tiene Adam Jezierski, Víctor Sanz en la producción, el «asesor personal del ministro y la persona más pelota que hay en el universo, que va a hacer todo lo posible para seguir en la política y progresar; en este caso, lamerle el culo a Juan Carrasco». Encantado con la iniciativa, cree que es el futuro de la profesión: «Me parece muy bien. Solo falta que se instaure esto que estamos haciendo aquí, que es la comedia de veinticinco minutos y no de setenta. La gente tiene que entender que hacer comedia es algo muy fino y muy laborioso desde guion. Escribir tantas hojas cada semana me parece muy difícil. Es un trabajo inhumano e injusto, ya que también se nos compara con las comedias americanas. Las 'sitcom' tienen un guionista en plató que, cuando ve que un chiste no funciona, lo corrige. Aquí estamos en otro nivel, de momento».

Sumergido en el proyecto que más le ha ilusionado de su carrera y del que, si no fuera partícipe, sería «fan absoluto como espectador», también reconoce que «se hace muy poco cine, y lo que se hace es con muy poco dinero y recursos, pese a que tiene una cosa maravillosa, que es contar una historia cerrada y donde puedes trabajar mucho más al detalle». Y es que los setenta minutos equivalen prácticamente a una película completa, pero reflejando un mínima parte de la trama. «La televisión muestra un recorrido a largo plazo, donde tu personaje evoluciona y descubres nuevas cosas con cada guion y cómo va a vivir», destaca.

«Humor muy fino»

Por su parte, Nuria Mencía da vida a Carmen Müller, la jefa de gabinete de Juan Carrasco, una mujer que se ha tomado muy en serio su trabajo, que estudió políticas y que no está contenta con la evolución de la profesión y se acaba desencantando. La actriz se muestra sorprendida, pero también «contenta de que haya trabajo para muchos profesionales», en relación al auge de las series de los últimos años; y no solo en España. Cautivada por que «no solo haya este tipo de productos para los canales generalistas», le gusta la calidad y la variedad en los equipos y los actores, y cree que los productos son buenos cuando tienen riqueza.

Igual que Adam, menciona el adecuado formato, «con unos guiones muy buenos, sin buscar una comedia obvia», que conforman «una serie con un humor muy fino». Tanto, que ella misma la vería. «Lo más importante son las historias y la narrativa. En el cine, en la televisión y en el teatro. Y en la tele es muy importante. Cuando duran cincuenta minutos, lo bueno es mucho mejor. Si son más largas, hay muchas escenas que no valen nada. Creo que están solo a merced de la publicidad», argumenta.

María Pujalte, que interpreta a Macarena Lombardo, la jefa de prensa del ministro, se expresa en la misma línea que sus compañeros. Reducir minutaje es una fórmula que facilita que los guiones «sean más divertidos e inteligentes».

 

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