«Ahora admiro más a los médicos»

Alexandra Jiménez./
Alexandra Jiménez.

Alexandra Jiménez es la cirujana Paula Díaz en 'Hospital Valle Norte', la nueva serie de La 1.

JULIÁN ALÍA

Sin haber sido nunca una apasionada de las series de médicos, Alexandra Jiménez (Zaragoza, 39 años) confiesa estar encantada de encarnar a la cirujana Paula Díaz en 'Hospital Valle Norte', la serie de La 1 que se estrenó la semana pasada, y que hoy a las 22.40 horas emite su segundo capítulo. «Paula es una mujer con una personalidad muy fuerte, con mucha determinación y valor, y a la vez con un ego importante. Lleva dos divorcios a sus espaldas, tiene un hijo con cada uno, y verdaderas dificultades para gestionar esa vida. Sin embargo, la ves en el hospital con una destreza absoluta, no solo a la hora de ponerse a operar, sino de tener la capacidad de gestionar un equipo entero», comenta la actriz.

- ¿Era fan de este tipo de series?

- Pues no mucho, la verdad. No me ha dado nunca por ver series de hospitales. Entre otras cosas, porque suelo ser bastante impresionable e hipocondríaca. Y ahora curiosamente me ha tocado estar en una de ellas. He descubierto un mundo apasionante como es el de la medicina y la cirugía, y empiezo a entender la vocación de alguien que decide tomar un trabajo de semejante responsabilidad.

- ¿Cómo ha sido ponerse la bata?

- Apasionante y exigente. Primero tienes que entender de lo que estás hablando, informarte y ahondar en los asuntos que tratamos en la serie. Por otro lado, a la hora de estudiar el texto, algo que se nos plantea como una cosa natural y fácil, aquí tiene el añadido de que tiene palabras que ni siquiera has oído en tu vida. Y no solo tienes que aprendértelas, sino incorporarlas a tu lenguaje con total normalidad. Implica una serie de dificultades que al principio no piensas en ellas, al menos yo cuando lo he visto como espectadora, pero que luego te das cuenta del trabajo que conlleva.

- ¿Y ha aprendido mucho de medicina?

- Hombre, no es que nos hayamos sacado la carrera de medicina, como se comprenderá, pero ahora sé alguna cosa más. Es una cantidad de información la que llegan a adquirir, y una destreza en tantos campos distintos que a mí, que si antes sentía admiración hacia todo el que se dedica a la medicina, ahora es todavía mayor.

- ¿Qué fue lo que le convenció del proyecto?

- Lo que más me gustaba era el personaje. Aparte, yo había trabajo con Peris Romano, con quien tuve una experiencia preciosa con 'Los miércoles no existen'. Él me habló sobre el proyecto y sobre el tipo de personaje que era, y la verdad es que me apeteció mucho ponerme en la piel de alguien así: de una mujer con la personalidad que tiene Paula. Con todo lo bueno y todo lo malo. No es una mujer que camufle nada. Ese valor y esa aceptación de sus defectos es lo que más me gustaba del personaje y también del proyecto.

Acertar con el tono

- ¿Qué personaje le ha marcado más en su carrera?

- No me puedo quedar con uno. Un paso te lleva al siguiente y todo cuenta. A veces piensas que un personaje es definitivo para ir en una dirección concreta y no lo es. O tienes determinadas expectativas después de haber hecho un trabajo, y luego a lo mejor pasa completamente desapercibido. A veces, pasos que tú crees que son insignificantes cambian radicalmente las cosas. Creo que en el fondo nada es tan sencillo de catalogar: ni la importancia que tú le das a un personaje, ni la que puede tener un trabajo determinado.

-¿Se siente más cómoda con un género en particular?

- Me siento cómoda cada vez que tengo la sensación de que estoy acertando con el tono adecuado, y me siento profundamente incómoda cuando noto que no es así. No es una cuestión de series. A veces siento que estoy más atinada en un trabajo, y a lo mejor desde fuera no hay esa apreciación, y otras veces que he tenido la sensación de que no he podido dar en el clavo, he hecho un trabajo mucho más reconocido. Es un poco surrealista, la verdad.