Borrar

La sardinera en Pozas, los serenos, la 'guerra' de Euskalduna: la Transición con la mirada de Nocito

La información se puede conseguir después de los hechos, pero con la fotografía no es posible, estás o no estás. Entonces pasabas de ver vibrar San Mamés con un gol de Guerrero a ir a un atentado

José Luis Nocito

Jueves, 20 de noviembre 2025

Comenta

Hemos entrado en una nueva época en la que vivimos un auténtico bombardeo de contenidos generados por la Inteligencia Artificial (IA), lo que nos obliga a confirmar su credibilidad y a revisar la procedencia y finalidad de los medios que los propagan. También es verdad que la propia IA ofrece un detector de imágenes que analiza y verifica su autenticidad, comprobando si está generada por ella misma o es una creación humana. No había nada de eso con la llegada de la Transición tras la muerte de Franco 20-N de hace cincuenta años. Todo fue muy intenso y rápido. Una avalancha frenética y continua de novedades en todos los ámbitos, en un paisaje urbano y rural en transformación. La sociedad iba por delante. Queríamos dar una interpretación fiel de lo real. Ahora nos queda esa mirada a un tiempo que se fue y del que venimos.

Ante aquella explosión de libertad, los periódicos cambiaron. Nuevas cabeceras buscaban ser testigos de la realidad, ayudando con su nuevo diseño, edición gráfica y rotativas offset a dar un gran salto de calidad en la impresión, con gran interés por la fotografía. Cambia la forma de utilizar y pensar las imágenes.

Pasabas de un gol en San Mamés a un atentado, del paisaje oxidado a la inauguración

La información de los textos se puede conseguir después de los hechos. Con la fotografía no es posible, estás o no estás. Entonces sucedían muchas cosas y había que contarlas. Pasabas de ver vibrar San Mamés con un gol de Guerrero a ir a un atentado. De la boda al funeral. Del barrio degradado a Ibaigane. De las risas y el baile al dolor. De las fiestas al accidente. Del paisaje oxidado a la inauguración. De estar con Carrillo en su casa a pasar la tarde con Sarita Montiel y acabar como si fueses su sobrino. Se trataba de interesar y provocar emoción con imágenes que puedan superar una mirada de más de tres segundos. Como los rostros de esos jornaleros que en 1980, tras dos días en tren desde Andalucía, cruzan la frontera camino de la vendimia en Burdeos por un jornal de 2.500 pesetas durante los 40 días de campaña.

El 5 de julio de 1980 en Bilbao, durante una concentración en apoyo a las instituciones vascas, se produjeron enfrentamientos entre los servicios de orden del PNV y los contramanifestantes. Algunos fotógrafos de Prensa fueron agredidos y obligados a entregar los rollos de película, pero yo pude hacer las fotos desde el techo de una cabina de teléfonos. Estremecerse en el momento de la toma y sentir el momento.

Scroll Story imagen 0

Mirando el 'Guernica'

En 1992, el año que el 'Guernica' llegó al Museo Reina Sofía, había una gran expectación. Pasé unas tres horas en aquella sala tratando de hacerme invisible para no alterar la expresión de la gente que estaba mirando el cuadro. Me sorprendió que no tuviera ningún tipo de protección después de las grandes medidas de seguridad que había tenido en su traslado.

La aventura cotidiana

Con las protestas por el cierre de Euskalduna, durante años hubo problemas en los accesos a Bilbao. Tanto en el puente de Deusto, donde todos los días había una barricada, como en las vías del tren, en este caso el de la Margen Izquierda. Mucha gente tenía que entrar en Bilbao buscando atajos y carreteras secundarias, porque cada día era una aventura.

Desde una cabina

El 5 de julio de 1980 confluyeron dos manifestaciones frente a la Diputación: una convocada por el PNV en Bilbao en apoyo a las instituciones vascas y otra de los trabajadores de Nervacero a la que se habían unido muchos radicales. Hubo graves enfrentamientos con el servicio de seguridad del PNV y a varios fotógrafos de prensa les agredieron y les obligaron a entregar sus rollos de película. Desde una cabina teléfonica pude fotografiar toda la escena. Juan Carlos Viloria y otro periodista muy grande y fuerte de la radio me ayudaron.

Hacia la vendimia

Esta es una de mis fotos favoritas, más aún en este tiempo en el que se cuestiona la inmigración. Los jornaleros venían desde Andalucía para trabajar en la vendimia y llevaban 48 horas de viaje. Estaban en la frontera de Irún y tenían que pasar el control de pasaportes. Les acompañé. Llevaban queso, las navajas para cortarlo, garrafas pequeñitas de vino, pan... para llegar hasta Burdeos y buscarse la vida. Ganaban 2.500 pesetas y la vendimia podía durar 40 días. Para ellos era el maná.

La sardinera

Ya quedaba poca venta ambulante en la calle y ella era una de las últimas sardineras. Me sorprendió verla en el centro de la ciudad, en la calle Licenciado Poza, con el cesto de pescado, cantando y anunciando las sardinas.

Los últimos serenos

Bilbao, 1980, en el puente del Ayuntamiento. Solo quedaban seis serenos en la ciudad. Baldomero Rodríguez, el de la Gran Vía, Hilario Cuevas, el de Campuzano... Estaban esperando a cumplir 65 años, la edad de jubilación. ¡La cantidad de cosas que habían vivido durante tantas noches!

AUX STEP FOR JS

Estoy muy agradecido a la vida por haberme ofrecido la oportunidad de poder estar en tantos y tan distintos acontecimientos, y conocer a personas interesantes de las que siempre he intentado aprender algo.

Menos mal que las fotos tienen más memoria que yo.

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elcorreo La sardinera en Pozas, los serenos, la 'guerra' de Euskalduna: la Transición con la mirada de Nocito

La sardinera en Pozas, los serenos, la 'guerra' de Euskalduna: la Transición con la mirada de Nocito