Punto de vista

La poética de Jon Barredo

IÑAKI EZKERRA

Jon Barredo se ubica en la generación de artistas nacidos en torno al 50 (Chema Elexpuru, Javier Arteta, Agustín Reche…) que acabaron siendo profesores de la Facultad de Bellas Artes del País Vasco. Hace 20 años, cuando exponía periódicamente en la mítica galería bilbaína Aritza, Barredo pintaba unas geometrías frías de tonos grises en las que fueron entrando el color y el calor. Como fueron entrando también los árboles, las ramas secas recogidas de la Naturaleza para sugerir la forma humana, siempre solitaria y desguarnecida, siempre mostrando un desarraigo y un estatismo hopperianos. De ese proceso da fe su actual exposición en la Torre Ariz, el bello palacete renacentista que es la Casa de Cultura de Basauri. La pintura de Barredo, su poética arboreocéntrica, me recuerda los versos de Machado dedicados a un olmo viejo, «hendido por el rayo y en su mitad podrido al que, con las lluvias de abril y el sol de mayo, algunas hojas verdes le han salido». A las ramas de Barredo les salen hojas verdes en esta época en la que han ido cerrado varias galerías bilbaínas de referencia: Windsor, Ederti, la citada Aritza... Su exposición es un diálogo de la Naturaleza con el ser humano. Hay en ella un cuadro que rompe el conjunto y anuncia una nueva fase en su pintura. En él, los trozos de madera esbozan no ya una figura aislada sino una pareja unida. Es el lienzo más matérico de la muestra porque en él se advierten unas masas de arena de sílice. Se titula 'Tú yo'. A mí me parece una respuesta del arte a estos tiempos de crisis, soledad y desánimo.

 

Fotos

Vídeos