El personaje

El Nobel nómada

El escritor francés asegura a sus casi 80 años que le queda «mucho por escribir». / K. HUESCA
El escritor francés asegura a sus casi 80 años que le queda «mucho por escribir». / K. HUESCA

El escritor J. M. G. Le Clézio ambienta su última novela, 'Bitna bajo el cielo de Seúl', en Corea del Sur, antes lo hizo en Bristol, Níger, Marruecos, París, Mauricio, México....

ELENA SIERRA

Bitna es una adolescente coreana que emigra del pueblo pesquero, donde se levanta temprano para ayudar a su madre con la faena, a la gran ciudad, Seúl, para iniciar sus estudios universitarios. El cambio es brutal, no solo porque hay miles de calles y los edificios son muy altos, sino también porque entre tantos millones de personas no hay nadie en realidad con quien hablar. Y Bitna empieza a imaginar las historias de todas esas gentes que se cruza y de las que nunca sabrá nada, y se las va contando a sí misma para sentirse un poco menos sola; luego se las narrará a Salomé, una mujer que se muere, dolorosamente, pero sigue aferrada a la vida, a la de los otros, a la libertad de movimientos más allá de su ventana.

Esas son las historias que J. M. G. Le Clézio, el Premio Nobel de Literatura de 2008, va desgranando en 'Bitna bajo el cielo de Seúl' (Lumen), su último libro. Pero Corea del Sur es solo uno más de los destinos literarios –y vitales– del autor francés. En 'Onitsha' se mezclan los recuerdos de la orilla del Níger y la vida en Bristol; en 'Desierto', las narraciones de las tribus nómadas de Marruecos con los golpes de realidad de los que han llegado a Europa; en 'La música del hambre' el escenario es París y en 'Viaje a Rodrigues' es una isla del archipiélago de las Mascareñas, en el Océano Índico –junto a Mauricio–, como en 'El buscador de oro'; para 'El pez dorado' valen desde El Magreb hasta Estados Unidos, pasando de nuevo por París; en 'El africano' todo pasa por Nigeria; y es evidente que México es el protagonista de 'La conquista divina de Michoacán' y 'El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido' –en el mismo espacio, con sus idas y venidas, se desarrolla la biografía 'Diego y Frida', claro–.

Un trotamundos

Ensayos, novelas, relatos, libros de viajes, memorias, todas las obras de Le Clézio son obras viajeras. No podría ser de otra manera, porque Jean-Marie Gustave se ha pasado la vida a caballo entre mundos. Ya antes que él lo habían hecho sus progenitores y varias de las generaciones de su árbol genealógico. Veamos. Él nació en Niza, en 1940 –la Francia ocupada por los nazis ha sido trasfondo de varias de sus historias– de padre británico y madre francesa. Que viniera al mundo allí fue un empeño materno, porque en realidad la familia estaba asentada en el continente africano y hundía sus raíces en Mauricio, allá lejos... desde muy antiguo. La familia materna había emigrado desde la Bretaña francesa a esta isla del Índico en el siglo XVIII, nada menos. Para tener a sus hijos, la mujer volvía a la Metrópoli y cuando nació el futuro escritor la atrapó la guerra. Tuvo que esconderse durante meses, con su propia madre y su hijo recién nacido, de la Gestapo; ellas le enseñaron a leer.

La infancia de Le Clézio pronto se volvió nómada. El primer destino fue Nigeria, donde su padre ejercía de cirujano para las Fuerzas Armadas Británicas, a los ocho años. Aquello lo marcó y sus andanzas han sido protagonistas de ficciones y memorias. Para acudir a la Universidad, el destino elegido fue Bristol, pero los estudios los terminó en la ciudad en la que había nacido. Se licenció en Literatura francesa y se marchó a Estados Unidos. Muy joven, en 1963, se destapó como un renovador de la literatura francesa con una novela, 'El atestado', con la que ganó el Premio Renaudot. Al año siguiente se doctoró en Letras con una tesis sobre Michaux.

Después viajó a Tailandia, obligado: era el lugar en el que tenía que hacer el servicio militar. Pero era un tipo protestón –se le conoce todavía hoy por su compromiso con causas sociales y con la ecologista especialmente– y ocurrió lo que tenía que ocurrir allí, que se puso en pie de guerra contra la prostitución infantil. Así que lo mandaron para otro lado, México. Vivió cuatro años con una tribu india en Panamá. Siguió viajando por casi todos los continentes. Siguió escribiendo. Cada estancia en lugares distintos le dio para uno o varios libros.

También la vida de su pareja se ha transformado en literatura. Se casó, en 1975, con Jemia, una mujer marroquí con la que tiene dos hijas y ha creado 'Gente de las nubes' y 'Desierto'. Entre 1980 y 1992 vivieron en México y apartir de entonces entre Nuevo México y Francia, sin olvidarse de pisar cuantos países se le crucen. Cuando le quisieron avisar de que había ganado el Nobel, por ejemplo, estaba volando de Canadá a Corea, ese país que es el paisaje de su última novela.

El perfil

Jean-Marie Gustave Le Clézio nació en Francia en 1940, hijo de británico y bretona asentados en África. Parte de su infancia la pasó en Nigeria. Estudió en Bristol. Vivió cuatro años con una tribu en Panamá. Premio Nobel en 2008, 'Bitna bajo el cielo de Seúl' (Lumen) es su última obra.

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