Salón del Cómic de Getxo

Marcos Martín: «Estamos en uno de los momentos más interesantes de la historia del cómic»

Marcos Martín da forma a unos de sus conocidos dibujos. / E. C.
Marcos Martín da forma a unos de sus conocidos dibujos. / E. C.

El reconocido dibujante acude al evento para debatir junto otros autores sobre las historias de superhéroes

BORJA CRESPO

Es uno de los autores más esperados del Salón del Cómic de Getxo. Marcos Martín (Barcelona, 1972) acudirá al evento con una exposición abierta al público, con entrada libre, a través de la cual los asistentes podrán conocer mejor el proceso de trabajo de este reconocido dibujante en series como 'Spider-Man' o 'Private Eye', su última criatura con guion de Brian K. Vaughan, publicada inicialmente en formato digital vía Panel Syndicate y en papel por la editorial Gigamesh. Colaborar en cabeceras como 'Batman', 'Daredevil', 'Capitán América' o 'Doctor Strange' no se le ha subido a la cabeza, «nunca lo viví como un sueño sino como un objetivo totalmente factible y al alcance de la mano», comenta. «La ingenuidad de la juventud, supongo. La verdad es que con la perspectiva del tiempo, viendo la pasión que siempre despertó en mí el mundo del cómic y las dificultades del camino, creo que podría decirse que sí». El 20 de octubre debatirá por la tarde en el salón de actos, junto a otros artistas del ámbito superheroico como Natacha Bustos, Javier Rodríguez y Javier Pulido, sobre 'Género de autor. Redefiniendo el cómic de superhéroes y más'.

– Estará harto de que le pregunten cómo fue su salto a trabajar para EE UU.

– Al contrario, estoy agradecido por el interés hacia mi trabajo. Al poco de acabar Bellas Artes me mudé un tiempo a Nueva York con el objetivo de contactar directamente con las editoriales americanas. Estamos hablando de 1997, en una era casi preinternet, con lo que este me parecía el método más efectivo para empezar a trabajar en la industria. Poco a poco conseguí ir haciendo pequeños trabajos hasta mi primer gran encargo, 'Batgirl: Año uno', a finales de 2001. Y a partir de ahí fui encadenando proyectos, primero en DC y posteriormente en Marvel.

– 'Private Eye' nació para leerse en formato digital, ¿le dio muchas vueltas antes de tomar la decisión?

– Llevaba años dándole vueltas a la idea de buscar una distribución alternativa a la establecida por la industria del cómic, un método que fuera lo suficientemente cómodo y flexible tanto para el autor como para el lector. Internet parecía el canal idóneo en la búsqueda de este objetivo. 'The Private Eye' apareció en el momento justo, con el valor añadido de que la temática de la obra se adaptaba perfectamente a esa propuesta de distribución que había ido madurando.

– La planificación de página está pensada para leerse en el ordenador o tableta.

– Sí, era uno de los aspectos fundamentales a la hora de abordar la distribución digital. Mi sensación con los cómics publicados en la red en esa época era que no estaban específicamente diseñados para la pantalla de ordenador ni las tabletas, lo que convertía la experiencia del lector en algo muy engorroso. Además de transmitir la idea de que esa lectura en pantalla no era sino un paso previo al objetivo final y real de la publicación en papel, que no era nuestra intención.

– Sin embargo, ha acabado saliendo al mercado también en papel.

– Nos resistimos a su publicación y rechazamos varias ofertas, tanto anteriores como a lo largo de su salida en Panel Syndicate. Pero una vez acabada la serie, la posibilidad de realizar un número de 'The Walking Dead' exclusivamente para nuestra plataforma nos hizo cambiar de idea. Sacrificamos nuestras intenciones iniciales en relación a TPE en concreto a cambio de dar más visibilidad al proyecto de Panel Syndicate en general.

– El olor del papel es una curiosa filia extendida entre los amantes de la lectura.

– La entiendo perfectamente, a mí también me encanta ese olor de la tinta impresa sobre el papel. Es posible que tenga algo que ver con un efecto 'magdalena de Proust', que nos transporte como lectores a nuestra infancia.

– ¿Qué tal se portaba el público a la hora de donar la voluntad por bajarse el cómic disponible online?

– La respuesta ha sido siempre increíblemente positiva. Más de un tercio de las descargas son de pago. Nos gustaría que pagase un porcentaje más alto pero la aportación de los compradores compensa con creces las descargas gratuitas.

– Seguro que ya les han tirado los tejos de alguna plataforma para convertir el cómic en una serie de televisión.

– Ahora mismo hay mucho interés por parte de productoras y plataformas en comprar derechos de series de cómic, principalmente porque son contenidos relativamente baratos con un gran potencial de desarrollo. Pero que ese interés se llegue a convertir en algo concreto es muy diferente. Algo ha habido, sí...

– ¿Cambió mucho su manera de trabajar al irrumpir las herramientas digitales?

– Me facilitan mucho el trabajo a la hora de preparar los bocetos y las páginas finales para colorear pero yo sigo dibujando sobre papel, en analógico, así que realmente han cambiado poco mi enfoque y metodología de trabajo.

Nuevos puntos de vista

– ¿Cómo vive el actual momento del cómic en general?

– A nivel creativo diría que es uno de los momentos más interesantes de su historia, con una diversidad de géneros y estilos que no se había visto hasta ahora. Eso no quiere decir necesariamente que la calidad de las obras sea mayor sino que existe una mayor capacidad para recoger distintas sensibilidades y puntos de vista, cosa que encuentro fundamental para el crecimiento y madurez del medio.

– ¿Qué está pasando con el género de superhéroes?

– Lo mismo que está sucediendo con el cómic en general, se está impregnando de nuevos puntos de vista, diferentes formas de trabajar que dan como resultado una mayor diversidad de estilos. Que el producto final guste más o menos ya es una cuestión de opiniones personales pero el hecho en sí me parece positivo.

– ¿No echa de menos dibujar a superhéroes populares?

– Me encantan los superhéroes pero me temo que el sistema de producción americano no casa bien con mi naturaleza y al final, eso es lo que pesa realmente en tu vida diaria más allá de dibujar a uno u otro personaje o serie. Y esa manera de trabajar no la echo de menos, en absoluto. Ahora mismo, dibujar portadas me permite disfrutar de esos personajes sin tener que sufrir las vicisitudes del trabajo en una serie mensual.

– Tiene varios premios Eisner en su poder, ¿elevan el ánimo?

– Cualquier muestra de reconocimiento a tu trabajo resulta reconfortante, especialmente en una profesión tan solitaria como la nuestra. Pero no me aportan nada a la hora de valorar mi propio trabajo ni me ayudan a sobrellevar las circunstancias externas, si te refieres a eso. ¡Ojalá!

– Los llaman los Oscar del cómic, ¿el cómic tiene cierto complejo de inferioridad frente a otros medios?

– Desde un punto de vista puramente creativo no tiene razón de ser pero es indudable que como medio no despierta el mismo interés en el público general, ni mueve los mismos recursos, ni genera los mismos beneficios de otros medios. Lo de 'los Oscar del cómic' no es más que una manera de proporcionar a la gente un referente más reconocible al que agarrarse, lo cual demuestra la posición más minoritaria que ocupa nuestra profesión en el mundo real.

– ¿Qué le recomendaría a un artista que empieza que quiere dedicarse a las viñetas?

– Ante todo, les aconsejaría que se asegurasen bien de que esa es un opción que quieran realmente perseguir. Ser dibujante puede resultar un oficio bastante más duro del que parece. La tecnología ha conseguido que la posibilidad de poder ganarse la vida dibujando cómics esté ahora al alcance de cualquiera, independientemente de su situación geográfica. Eso significa que la competencia ahora es mucho mayor. Mi recomendación es que, más allá del talento de cada uno, hay que tener perseverancia, ambición y autocrítica. No es un camino fácil pero se puede recorrer si cumples estas tres condiciones.

– ¿A quién tiene en un pedestal?

– A Muntsa, mi mujer, por su fuerza creativa y su disciplina de trabajo, aparte de su capacidad para aguantarme a diario.

– ¿Se ve dibujando tebeos toda la vida?

– No lo sé, pero si lo hago espero que sea por una necesidad creativa y no económica.

– ¿Qué podrá verse en la exposición en Getxo?

– Una selección de mi trabajo con el objetivo de mostrar el proceso intelectual del dibujante en la realización de un cómic, desde el guión original hasta la página final. Espero poder contribuir así a arrojar un poco de luz sobre la parte más oculta y fundamental del trabajo del dibujante, por encima de las discusiones más habituales y siempre subjetivas sobre forma y estilo.

 

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