De lava y larva

Una de las obras de Talayero que forman la muestra./
Una de las obras de Talayero que forman la muestra.

La obra de Susana Talayero se inspira en el inquietante ciclo de la vida, pero también en los miedos más interiorizados

GERARDO ELORRIAGA

El tsunami provocado por la erupción de un volcán insular se ha abatido sobre la costa devastándola. Los movimientos telúricos, invisibles para el hombre corriente, afloran en una ola gigantesca que asume un inesperado y letal protagonismo. 'El oscuro en su interior', la última exposición de Susana Talayero, parece sugerir el poder de esas fuerzas, capaces tanto de destruir como de propiciar la vida, soterradas y que surgen, de improviso, para aterrorizarnos. La muestra habla de nosotros como habitantes de un mundo en permanente transformación, de sujetos atrapados en una extraña relación con lo orgánico en la que se entremezcla atracción y repulsión, y de temores abisales escondidos en el inconsciente.

El itinerario está guiado por una pieza esencial. 'Historia inédita del gusano de la luz', obra de gran formato colgada del techo, divide el espacio de exhibición, lo compartimenta en campos de interés y establece un recorrido asociado a atisbos narrativos que nos hablan de esa extraña simbiosis entre orogénesis y ciclos biológicos, de muerte y reciclaje, de que nada resulta permanente y que no podemos entender el entorno y a nosotros mismos sin el carácter procesual de todo lo que nos rodea.

El oscuro en su interior

Susana Talayero. Carreras Múgica. Bilbao. Hasta el 8 de marzo.

La autora habla de su trabajo gestual, de vocación expresionista, que resuelve en dibujos aparentemente inacabados, y una pulsión que no parece ajena a esa desasosegante descripción del mundo. Sus pinturas, realizadas con la técnica del encausto, se nutren de cera líquida y precisan del uso de pistola de calor, toda una metáfora de esa supremacía de lo ígneo.

El muro se cubre con el friso 'El festín de la araña', de colores fuertes y textos que remiten a la ley de la selva, de muerte y renacimiento, de la lava que devora tierras y favorece suelos feraces. Los plásticos utilizados en el estudio se extienden, asimismo sobre la pared dando cuenta de goterones y pisadas, cubriéndose de fragmentos textuales, sumándose a esta sucesión infinita de acumulación, como si la vida tan sólo fuera una yuxtaposición de acciones, a menudo, carentes de sentido desde la lejanía del observador neutral.

Esa necesidad de incorporar todo lo relativo al proceso explica la aparición de objetos que Talayero se resiste a denominar esculturas. Ella prefiere hablar de ensamblajes con restos de performances anteriores, de materiales plásticos rescatados a los que ha proporcionado otra forma e integra en este drama delirante formado por capítulos discontinuos.

El vídeo es otra etapa en este inquietante discurrir. Algo se mueve dentro del capullo, una ninfa parece a punto de eclosionar. La imagen puede ser un canto a esa vida que se agita alrededor de ese convulso proceso. El bulto lucha por salir y salir adelante, tal vez consciente de que el tiempo siempre juega en contra del individuo, que la creación siempre corre pareja a la destrucción, que las antítesis caracterizan al ser desde su aparición hasta el final.

La exposición muestra escenas de caza y muerte, formas picudas, manchas rojas y negras, que remiten a mecanismos de agresión y la defensa. 'Lo oscuro en su interior' destila una inquietante turbiedad que no se puede adjudicar tan sólo a ese terrible ciclo de la vida, expuesto con violencia. «Todos tenemos algo dentro que nos perturba», señala la artista.

 

Fotos

Vídeos