Música

Un homenaje a Rebecca Clarke y su sonata para viola y piano

Portada del disco 'Viola oppression', de David Fons & Kei Hikichi. /
Portada del disco 'Viola oppression', de David Fons & Kei Hikichi.

C. C.

A última hora de la mañana del pasado domingo, Isabel Villanueva y Judith Jáuregui interpretaron en el Musika Música la Sonata para viola de Rebecca Clarke. El encaje de la obra en el programa no podía ser más oportundo. El festival estuvo articulado en torno al eje Londres-Nueva York y resulta que Clarke nació en Inglaterra pero pasó buena parte de su vida en EE UU, y por si eso fuera poco su Sonata fue publicada justamente en 1919, hace ahora un siglo.

Pues bien, esta sonata tan infrecuente en las salas de concierto está experimentando un proceso de recuperación que sin duda le hace justicia. Dentro de distintas iniciativas para sacar a la luz a compositoras olvidadas o quizá oscurecidas por colegas no de mayor calidad pero que tenían la ventaja de ser varones, Clarke está siendo uno de los nombres más habituales. Y esta obra figura entre las más interpretadas. Por eso es destacable su inclusión en un disco, junto a la de Shostakovich, obra de 1975, terminada poco antes de la muerte de su autor.

Con el español David Fons a la viola y la japonesa Kei Hikichi al piano, el disco es un producto atractivo por lo que tiene de descubrimiento de una compositora en primer lugar y de una obra menos conocida de un compositor muy célebre en segundo término. Fons e Hikichi ofrecen versiones matizadas, intimistas por momentos, que priman el color y dan valor a estas voces que sufrieron opresión por razones bien diferentes: por ser mujer Clarke y por la mano de Stalin en el caso de Shostakovich. La combinación de ambas obras es una gran idea.