Ciencia y tecnología

El arte de lo humano

El arte de lo humano
MIKEL CASAL

La historia de la Humanidad tiene su punto de arranque en el llamado período Aurignaciense, entre el año 43.000 y el 28.000 adC.

MAURICIO-JOSÉ SCHWARZ

Con frecuencia los medios, y nuestra percepción personal, señalan como 'humanos' solo a nuestra especie, Homo sapiens, pero la realidad es mucho más compleja. La taxonomía, la clasificación de los seres vivos, es una tarea enormemente compleja, más cuando hemos ido descubriendo que no hay fronteras nítidas y definidas entre especies, géneros o grupos, sino que tenemos un continuo en el que unas se funden con otras. En cuanto a los seres humanos, en este momento la taxonomía ubica como 'humanos' a todos los miembros del genus (o género) 'Homo', que en latín significa precisamente 'ser humano'. Es decir, que aun siendo la única especie superviviente de este genus, son tan humanos como nosotros algunos parientes o ancestros como Homo erectus y Homo neanderthalensis, los neandertales que aportaron un porcentaje a la dotación genética actual. Las especies Homo ergaster, heidelbergensis, cepranensis, antecessor, rhodensiensis, floresiensis, rudolfensis y otras que aún se debaten se consideran claramente humanos por su constitución física y por su comportamiento.

El genus surge al aparecer Homo habilis hace poco más de dos millones de años, y lo caracteriza precisamente su uso de herramientas refinadas, pero no es la primera especie que usó herramientas, tampoco. Un ancestro de nuestro genus, Australopithecus garhi, al parecer ya las usaba, y hoy podemos ver a parientes muy cercanos como los chimpancés, bonobos y gorilas fabricar y usar herramientas sencillas.

Así que, para definir más o menos a nuestra especie, con toda la cautela necesaria, hablamos de 'humanos modernos', resultado de todos quienes vinieron antes (o se desarrollaron paralelamente y luego se extinguieron, primos más que ancestros). Y los humanos modernos tienen un punto en el que podríamos fijar su aparición: durante el llamado 'período Aurignaciense' hace entre 43.000 y 28.000 años más o menos.

Origen en Oriente

Los períodos industriales que estudian los paleoantropólogos no son muy conocidos en la percepción popular. Se habla del Paleolítico y el Neolítico como dos épocas diferenciadas de la Edad de Piedra por la calidad, complejidad y finura del trabajo en herramientas de piedra de nuestros ancestros, que después pasarían a empezar a dominar la extracción y forja de metales. Pero las épocas se subdividen en muchos períodos y estilos, llamados 'tradiciones arqueológicas' según las distintas regiones en las que iba evolucionando el uso de herramientas, sobre todo en respuesta a su medio, al tipo de materiales que tenían a mano los distintos grupos humanos y a lo que tenían que hacer con ellos. El período Aurignaciense nace, como tantos avances humanos, en el Oriente Medio, de donde parten los grupos humanos que migraron hacia Europa. Toma su nombre, por cierto, de la cueva de Aurignac en Francia, donde se ha hallado una enorme riqueza arqueológica desde mediados del siglo XIX.

Este período marca el momento en que los humanos modernos pasan de usar sus habilidades para la mera supervivencia a usarlas para crear representaciones del mundo a su alrededor. Son los primeros que parecen pensar como pensamos nosotros. Los primeros que crearon arte de modo continuo y dejando un legado indudable. Así, en cuevas como Chauvet en Francia están algunas de las primeras pinturas rupestres, con una antigüedad de unos 31.000 años. Altamira, Lascaux y otros ejemplos corresponden también a la cultura Aurignaciense.

Arte no decorativo

Estas formas de arte representativo son, posiblemente, resultado de un proceso distinto del arte meramente decorativo, como pueden ser las marcas geométricas en cuevas, las plantillas de manos logradas poniendo la mano en la roca y marcando su impresión soplando a su alrededor para delinearla con un pigmento, como ocre o carbón o la joyería, como las numerosas cuentas de hueso, pendientes y brazaletes que provienen de esta época. Surge así la representación de animales y personas, no sabemos si por mera apreciación estética, con fines rituales, o una mezcla de ambos. Es una tarea enormemente difícil y siempre especulativa. Por ejemplo, las llamadas 'Venus' que aparecen en esta época, figuras femeninas con caderas y pechos exagerados, con brazos y piernas ausentes o pequeños han sido interpretadas como elementos rituales referidos a la fertilidad, lo cual puede ser razonable, pero en realidad no lo sabemos. Una de las más antiguas de estas figuras, de unos 35.000 años, es la hallada en la caverna de Hohle Fels, en Alemania, tallada a partir del colmillo de un mamut. Estas figuras se encuentran por toda Europa, llegando hasta Siberia y la más famosa de ellas es la Venus de Willendorf, tallada en piedra caliza y con una antigüedad de unos 30.000 años.

Junto con las Venus, la gente de esta época nos legó figuras talladas y, claro, pinturas, de numerosos animales, incluso algunos ya extinguidos, como mamuts, rinocerontes y los antiguos caballos salvajes llamados tarpanes. También hay figuras que parecen humanas, y algunos estudiosos interpretan algunas de ellas como indicativas del principio de las creencias religiosas, algo que queda también como mera especulación.

Lo que no es especulación es que de esta época datan las primeras evidencias de la música. En la misma cueva alemana de Hohle Fels se encontró el que es, hasta hoy, el instrumento musical más antiguo, una flauta hecha a partir del hueso de un ala de un buitre, naturalmente hueco, en el que se han practicado cinco agujeros para la digitación. Se han descubierto varias flautas de fecha posterior, pertenecientes también al Aurignaciense en diversos lugares de Europa, como Abri Blanchard en Francia. Es muy probable que la música tuviera una mayor antigüedad y las primeras flautas fueran hechas de carrizos u otros materiales orgánicos que se descompusieran. Las flautas de hueso serían, así, indicaciones de una tradición musical ya establecida.

Aun sin absoluta certeza, tenemos indicaciones para creer que fue en esa época cuando surgió, si no lo humano sí lo humano parecido a nosotros: el arte, la abstracción, el cuestionamiento del mundo a nuestro alrededor que quizás es lo que aún nos separa de los demás animales… a reserva de lo que podamos descubrir en el futuro.

Tecnología y neandertales

La desaparición de los humanos neandertales en la misma época en que se desarrolló la cultura Aurignaciense ha llevado a especulaciones según las cuales la tecnología de piedra superior de los humanos modernos empujó a la desaparición de sus primos cercanos. Es una posibilidad que contemplan muchos antropólogos como algo más viable que la idea popularizada sin bases de que los humanos modernos aniquilaron a los neandertales en guerras que habrían tenido que ser de unas dimensiones difíciles de concebir con la tecnología de la época.