Zinemaldia

Arrebatados por el Ogro de Chihuahua

María Luisa Zea en 'Rayando el sol' (1946).Abajo,Roberto Gavaldón dirigiendo uno desus filmes. /e.c.
María Luisa Zea en 'Rayando el sol' (1946).Abajo,Roberto Gavaldón dirigiendo uno desus filmes. / e.c.

Roberto Gavaldón es, según Guillermo del Toro, el director más interesante de la época dorada del cine mexicano

Josu Eguren
JOSU EGUREN

Si damos por buena la idea de que la formación cinéfila del espectador medio de nuestro entorno suele consistir en una partida de ping pong entre Hollywood y las filmografías nacionales europeas, con puntuales desvíos hacia destinos exóticos como Japón y Corea del Sur (antes India e Irán), no es de extrañar el desconocimiento general en relación al corpus cinematográfico iberoamericano, con mención especial a la época de oro del cine mexicano en la que se inscribe la parte más notable de la carrera de Roberto Gavaldón (1909-1986).

Cuando se cumplen 110 años del nacimiento del Ogro (de Chihuahua), un apodo con el que sus compañeros de profesión calificaron su carácter autoritario y la obsesión casi patológica por la perfección que caracteriza su obra, el Festival de San Sebastián y la Filmoteca Española le dedican una retrospectiva compuesta por 19 títulos, que abarca desde su ópera prima hasta dos de las tres últimas películas que llegó a dirigir en España: 'Don Quijote cabalga de nuevo' (con Fernando Fernán Gómez como el Caballero de la Triste figura y Mario Moreno 'Cantinflas' en el papel de Sancho Panza) y 'La madrastra'.

En la tradición de los grandes directores clásicos, Gavaldón recorrió todo el escalafón que separa el puesto de script de la silla del director, lo que explica su familiaridad con el cine producido al otro lado de la frontera, donde llegó a trabajar como extra y ayudante de producción. Desde su debut en solitario con una adaptación de 'La barraca', una película poblada de exiliados españoles que con la reconstrucción de la novela de Vicente Blasco Ibáñez sumaron esfuerzos para mantener viva la identidad de la diáspora republicana, Gavaldón anuncia lo que serán las constantes de una filmografía marcada por el rigor técnico y la perfección del encuadre.

El rigor técnico y la perfección en el encuadre son constantes en la obra del autor de 'La otra' y 'Don Quijote cabalga de nuevo'

Su inclinación hacia el noir, un género que le permitió maridar el melodrama con tramas perversas y comentarios de temática social, queda patente en la realización de obras de peso como 'La otra' (protagonizada por una estelar Dolores del Río que en el remake hollywoodiense de la película cedió su papel a Bette Davis) y 'La noche avanza' (en la que Pedro Armendáriz interpreta a un jugador de cesta punta envuelto en una trama de apuestas amañadas), dos joyas del cine mexicano que sorprenden por la autoridad con la que Gavaldón domina los claroscuros expresionistas y la elegancia y rotundidad de unos movimientos de cámara que no desentonarían en las filmografías de Max Ophüls y Fritz Lang.

Una mirada distante

No en vano el director de 'Rayando el sol' y 'Acuérdate de vivir' se supo rodear de extraordinarios directores de fotografía como Gabriel Figueroa, Jack Draper o Alex Phillips que poco o nada envidian el magisterio de los grandes poetas del cine negro: John Alton y Nicholas Musuraca. Exquisiteces como 'Macario', un drama rural con notas de 'fantastique' que le llevó a competir por el Oscar a Mejor Película Internacional, y 'La diosa arrodillada' (donde María Félix le disputaba a Ava Gardner el título oficioso de 'animal más bello del mundo') se alternan con melodramas incandescentes sobre los que Gavaldón proyecta una mirada distante y desapasionada para producir un efecto de extrañamiento que descoloca y fascina a partes iguales.

Un cineasta fundamental al que Guillermo del Toro no dudó en calificar como el director más interesante de la época dorada del cine mexicano, con motivo del ciclo que la cinemateca del MoMa le dedicó entre los meses de abril y mayo de este año.

Películas muy sabrosas
'Bittor Arginzoniz. Vivir en el silencio', de Iñaki Arteta.
'Bittor Arginzoniz. Vivir en el silencio', de Iñaki Arteta.

Nueve largometrajes y cuatro cortos componen la sección Culinary Zinema, organizada conjuntamente con el Basque Culinary Center. Hay filmes de ficción como 'Restaurant from the Sky', en el que Yoshihiru Fukagawa cuenta la historia de una ganadero que decide montar un restaurante que dure un solo día, y documentales como 'Bittor Arginzoniz. Vivir en el silencio', en el que Iñaki Arteta retrata al laureado chef del asador Etxebarri. Por su parte, Mikel Urretabizkaia desvela en 'El secreto de Urdaneta' las claves del queso de Idiazabal.