La primera promoción de Dantzerti sale a escena con un montaje sobre la identidad

Los jóvenes actores, en el escenario del centro Harrobia de Otxarkoaga. /Luis Ángel Gómez
Los jóvenes actores, en el escenario del centro Harrobia de Otxarkoaga. / Luis Ángel Gómez

'Eskamak kentzen / Bajo la piel' se estrena el jueves en el centro Harrobia de Otxarkoaga

Teresa Abajo
TERESA ABAJOBilbao

«No estamos todos», advierte una joven al fotógrafo que se dispone a captar imágenes del ensayo. Los diez alumnos de la primera promoción de Arte Dramático en la escuela superior Dantzerti son todavía un grupo, han formado «casi una familia» y se han enfrentado a las mismas pruebas en los últimos cuatro años. Al mismo tiempo, están a punto de iniciar su camino en solitario, piensan en cómo hacer oír su propia voz cuando se apaguen las luces. Esa identidad individual y colectiva es lo que refleja 'Eskamak kentzen / Bajo la piel', el espectáculo con el que presentan sus credenciales en Harrobia, el Centro de Innovación en Producción Escénica de Bilbao, desde el jueves hasta el domingo.

Para dar este paso cuentan con padrinos de lujo: el dramaturgo Borja Ortiz de Gondra, el director Fernando Bernués y el fundador de Kukai Dantza, Jon Maia, que les ha asesorado en la coreografía. El proyecto es fruto de siete meses de trabajo. El autor getxotarra les propuso reflexionar sobre su identidad a partir de un poema de Gabriel Aresti, el legendario 'Nire aitaren etxea...' de 'Harri eta herri'. «Quería saber quiénes son ahora los jóvenes vascos, qué inquietudes y qué discurso tienen y cómo se relacionan con la tradición», explica. En un taller fueron generando «historias» que él ha utilizado para escribir la dramaturgia. Con ese texto, Fernando Bernués ha puesto en pie un espectáculo «hecho de capas y materiales diversos» que combina teatro, música y danza para hablar «de la familia, el individuo frente a la comunidad que le ampara o le fiscaliza y el peso de la tradición y las raíces». «Si me quitas las escamas, ¿quién soy yo?», pregunta uno de los jóvenes actores al principio de la función, que alterna con naturalidad euskera y castellano.

Interpretan canciones de Imanol, Jules 'Oxobi' Moulier, Jacques Offenbach y Gose acompañados por un coro de alumnos de otros cursos de Danzerti. En total, 23 voces y una escenografía cargada de elementos simbólicos que remiten a la agricultura, la industria y la modernidad. Con fibra de coco sobre una estructura de hierro simulan un suelo de tierra sobre el que brilla un gramófono. El espectáculo, de una hora de duración, se presentará estos días en la antigua iglesia de Otxarkoaga ante un público formado sobre todo por profesionales y el 9 de junio se escenificará en Vitoria. Para asistir hay que solicitar invitaciones en komunikazioa@dantzerti.eus.

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