El Peine del Viento aspira a ser reconocido como Patrimonio de la Humanidad

El alcalde y el consejero de Cultura posaron con los hijos de Chillida y Peña Ganchegui. /arizmendi
El alcalde y el consejero de Cultura posaron con los hijos de Chillida y Peña Ganchegui. / arizmendi

El Gobierno vasco propone declarar Conjunto Monumentalla plaza y las esculturas,ya que el entorno naturales «parte de la obra»

MITXEL EZQUIAGA

El plan es rehabilitar el entorno del Peine del Viento sin que se note: recuperar la zona, eliminar añadidos y poner en valor ese enclave artístico que crearon Eduardo Chillida y Luis Peña Ganchegui. Ayer se dio un paso fundamental con la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco de la propuesta del Gobierno vasco para que el conjunto formado por la plaza y las esculturas del Peine del Viento sea declarado bien cultural calificado con la categoría de Conjunto Monumental. Una foto de familia en el propio escenario con el consejero de Cultura, Bingen Zupiria; el alcalde de Donostia, Eneko Goia; la arquitecta Rocío Peña (hija de Luis Peña Ganchegui) y Pedro y María Chillida, hijos del escultor donostiarra, certificó «la importancia del paso que estamos dando», certificó el primer edil donostiarra.

Tras un plazo de 20 días para la presentación de alegaciones, y salvo sorpresas, el Gobierno vasco aprobará la declaración. «Es un impulso decisivo para reconocer la trascendencia de este lugar y de sus autores, Eduardo Chillida y Luis Peña Ganchegui», dijo Zupiria. «El siguiente reto es conseguir que el Peine sea reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad», añadió Goia. «Sabemos que será un proceso larguísimo y que hay que ir superando cribas, pero estamos convencidos de que lo conseguiremos».

«Intervenir sin que se note»

Rocío Peña y Pedro Chillida, en representación de las familias de los creadores, esperan que la declaración traiga consigo un plan integral de rehabilitación del entorno. «Hay que intervenir de modo que parezca que no se ha intervenido», resumió Rocío Peña. Las instituciones colaboran para que la recuperación del conjunto se inicie en breve «y desaparezca, por ejemplo, ese muro que ahora protege la ladera».

La declaración permitirá poner en valor un bien que cuenta con «un amplio reconocimiento a nivel social, artístico y académico», preservarlo en condiciones de seguridad y mejorar su accesibilidad. El alcalde agradeció la «celeridad» del Gobierno vasco para proteger con la máxima calificación el Peine del Viento, «un símbolo de Donostia, patrimonio del país y de la humanidad. El Ayuntamiento deberá tomar medidas de protección, algo que ya está haciendo en la ladera. Trabajaremos en una reforma integral que ponga en condiciones el lugar».

La propuesta para la protección del 'Conjunto de la Plaza y las Esculturas del Peine del Viento' –tal y como figura en el expediente– tiene en cuenta tres ámbitos: la plaza diseñada por Peña Ganchegui, las tres esculturas de Eduardo Chillida y el entorno natural. La propuesta tiene como uno de sus ejes esa vinculación entre la obra y la naturaleza, y contempla distintos niveles de salvaguarda. Se consideran elementos de especial protección las tres esculturas de hierro de Chillida, incluidas sus bases rocosas; la arquitectura original de la plaza; la ladera natural de Igeldo y «los bajos rocosos no sumergidos permanentemente».

De protección media son la plazuela de acceso y el colector del Antiguo, mientras que no precisan de una regulación de protección la fuente y bancos de la plataforma superior y el murete de adoquín. Se consideran elementos discordantes, que deben ser eliminados o sustituidos, «el tratamiento superficial del muro de contención de hormigón de la ladera, el mobiliario urbano de acero inoxidable en la plazuela de acceso y elementos adosados como cajones de instalaciones de la terraza y rampa de acceso a la plaza».