Xabier Zeberio y Alos Quartet: «Todo está inventado»

Francisco Herrero, el nuevo chelista Iván Carmona, Xabier Zeberio con la nyckelharpa, y Lorena Núñez./E. C.
Francisco Herrero, el nuevo chelista Iván Carmona, Xabier Zeberio con la nyckelharpa, y Lorena Núñez. / E. C.

El exviolinista de Oskorri celebra los 20 años de su proyecto de música de cámara lanzando su cuarto disco, 'Lau', que estrenará en el 35º Festival Internacional de Folk de Getxo

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Licenciado superior en violín con estudios en San Sebastián y Burdeos es el tolosarra de 41 años Xabier Zeberio, exmiembro de Oskorri y ahora en la banda de Benito Lertxundi. Además es el líder del cuarteto de cámara Alos Quartet, que acaba de autoeditar su cuarto disco, 'Lau'. Este jueves lo estrenará oficialmente en directo en el 35º Getxo Folk (plaza de la Estación de Las Arenas, 18 h, entrada libre) en alineación ampliada hasta el ochote: los cuatro músicos de cuerdas más un percusionista (Iñigo Egia, ex Oskorri), un bajo eléctrico (Iván Alzate) y dos bailarinas (Amaia Elizaran y Leire Otamendi). Dos horas después, el jueves y bajo la misma carpa, a las 20 h (10 €), el Alos Quartet servirá de apoyo al grupo vocal armenio The Naghash Ensemble, con el que ha preparado un repertorio conjunto para el concierto estelar de la primera jornada del Getxo Folk encabezado el sábado por la fadista Mariza.

En la rueda de presentación del CD 'Lau', albergada el lunes en el Aula de Cultura de Romo, Xabier Zeberio afirmó que el Getxo Folk es un festival referente para él, pues ya ha participado con Oskorri, Kepa Junkera, Xabi Aburruzaga, Kukai… Dijo que es un honor el Alos Quartet estrenar ahí su nuevo disco y conmemorar el vigésimo aniversario del proyecto: «Somos como hormiguitas, trabajamos poco a poco los temas y las cosas, y celebraremos los veinte años de trayectoria por todo lo alto, como se merecen. Este disco 'Lau' continúa la estética de 'Garden' (2015), y partiendo de la tradición entra en el minimalismo y en atmósferas nuevas aportadas por Aitor Etxebarria (alias El Txef A, experto en música electrónica) con las que hemos dado un paso a otra dimensión». No obstante, se impone el bucolismo, la clásica de cámara y el globalismo a veces casi new age.

Por azares del destino el roquero de Iparralde Niko Etxart juntó hace veinte años a la primera formación del Alos para grabar un tema en su caserío de Zuberoa. Luego los jóvenes músicos de cuerda hicieron sus pinitos acompañando a Kepa Junkera y a Dulce Pontes («ella fue nuestra universidad, teníamos veintipocos años y pudimos actuar por todos los auditorios de España y Portugal»). Y a final de 2019 rematarán el aniversario del proyecto de cámara con una gira por teatros que ya tiene cerradas las fechas de San Sebastián, Vitoria y Tolosa. «Esos conciertos van a ser una fiesta con la gente que nos quiere», asegura Zeberio, que no se quiere olvidar de su técnico de sonido en disco y en directo, el histórico Jean Phocas, «el quinto miembro de Alos Quartet. Ya se ha jubilado de Elkar y está full time con nosotros».

Después de la rueda de prensa del lunes, mantuvimos esta conversación con el violinista Xabier Zeberio

- ¿Te influye el rock de alguna manera, Xabi?

Por supuesto. Yo oigo de todo, desde música antigua hasta rock. Pero luego no se convierten en influencias conscientes. Oigo de todo, o casi de todo, y quieras que no lo que creas instintivamente te viene de antes. Pienso que todo está inventado y debes crear tu mundo particular con lo que sientes y te gusta.

- ¿Por qué te decantaste por el violín?

Buena pregunta. La verdad que no me decanté, porque con tres años mi madre me llevó a un método nuevo de enseñanza que se puso en marcha en Donosti, un método llamado Suzuki por su creador, un pedagogo japonés. Fuimos los pioneros en España en aplicar este método en el que los niños aprenden el instrumento con una filosofía un poco especial, de la misma manera que se supone que un niño aprende la lengua materna, sin saber gramática ni nada, simplemente por imitación. Y con un instrumento igual. Empecé con tres o cuatro años y, como comprenderás, no me planteaba si me gustaba el violín o no.

- Tienes un hermano, Juantxo, que toca el piano en la banda de Benito y el vídeo nuevo del Alos Quartet lo ha rodado un tal Mattin Zeberio.

Es sobrino. Somos una familia un poco especial. Somos seis hermanos y de ellos cuatro músicos.

- También tocas la nyckelharpa.

Sí, es un instrumento sueco, una viola de teclas. Llevo varios años con él. Empecé en la época de Oskorri. Actuábamos a menudo por Escandinavia, por Suecia y Noruega, y al ser un instrumento sueco me enamoró ahí, en un festival. Contacté con instrumentistas de ahí y me fabricaron el mío.

- Parece un instrumento caro y complicado.

Caro no. Caros son los violines. El precio de los violines es como el de los pisos. Y sobre dominarlo… Cualquier instrumento es complicado de tocar, pero para un violinista es más fácil la nyckelharpa que el violin. Piensa que la nyckelharpa tiene teclas y la afinas como el piano, no es como afinar un violín que en medio milímetro ya has desafinado. La nyckelharpa parece un aparato mecánico, pero las teclas ayudan y si dominas el arco ya tienes mucho avanzado.

- Hay una música en Toledo especializada en nyckelharpa.

Ana Alcaide, sí. Hace 15 años viajamos los dos a Suecia a estudiar el instrumento. Fuimos los dos primeros que a nivel español empezamos con la nyckelharpa.

- Xabi, ¿cómo fichaste por Oskorri?

Hace 22 o 23 años. Tenía 18 años y ahora tengo 41. Terminé la carrera de violín y se formó la EGO, la Joven Orquesta de Euskadi. Hicieron pruebas en Vitoria y entré en la sinfónica, que éramos unos 90 chavales. La dirigía el famoso Juanjo Mena, que ahora está en la London Symphony. Eso pasó en verano, y en septiembre me llamó Natxo de Felipe y me dijo que se había ido el violinista de Oskorri y que iban a hacer unas pruebas. Yo alucinaba. Total, como Natxo sabe chino, ya le conoces, antes había llamado a Juanjo Mena y le había preguntado si conocía a algún violinista. Juanjo le dio mi teléfono porque me debió de ver algo espabilado en músicas diferentes a la clásica. Los de Oskorri llamaron a seis o siete violinistas, hicieron un casting con todo el grupo, citaron a cada uno a una hora y me seleccionaron. Y así empecé. Ahí me cambió la vida. Para mí Oskorri ha sido todo. Toda la universidad. Todo.

- ¿Y qué sentiste cuando se acabó Oskorri?

Pues una pena terrible. Fue una decisión consensuada entre todos y muy meditada, pero el grupo había sido mi vida desde los 18 hasta los 38 años. Toda mi vida musical, en dedicación exclusiva casi, porque tenía a Alos Quartet. Y se acaba y te preguntas: ¿y ahora qué? Natxo tiene casi 70 años, pero yo… Y bueno, terminó Oskorri y estoy trabajando mucho más. Justo al de dos meses me llamó Benito Lertxundi y ahora estoy tocando con Benito, también estoy con Izaro, hago un montón de grabaciones con otra gente…

- ¿Das clases?

Desde hace catorce años doy tres días de clase en la Escuela de Música de Agurain. Tres tardes cada semana. Compagino mi vida artística con la enseñanza. Lo equilibro. Y además de tocar con Benito, Alos e Izaro, trabajo mucho como arreglista, como compositor.

- ¿Para publicidad?

No, sobre todo para grupos, como arreglista de cuerdas. Tengo un estudio en casa, en Tolosa, y grupos de rock y pop como Lauroba y así me piden temas. Y en los últimos tres o cuatro años me estoy centrando mucho en la composición, tanto para Alos como para espectáculos de danza, de teatro...

- ¿Qué haces un día normal entre semana?

A la mañana trabajar en casa: tocar, componer… Según lo que tenga entre manos. Ahora estoy manejando varios proyectos con otros grupos, hasta otoño. Y como ya está el disco de Alos en marcha, pues he de preparar los conciertos. Y la gimnasia diaria de practicar, ya sabes, ja, ja… El toque diario. La verdad que el día pasa ssshhhh (sisea).

- ¿Cuántos conciertos das al año? No solo con Alos. ¿Cien?

No, no tanto. Tampoco Benito toca mucho. Antes, en la época dura de Oskorri, tocábamos muchísimo más. Ahora está más diversificado y no sé. ¿Cinco o seis al mes?

- ¿Qué significa Alos?

Nada. Son cuatro letras sin significado especial pero fonéticamente nos gustó como quedaban.

- Y empezasteis hace 20 años tocando para Niko Etxart.

Sí, nos juntó en su caserío en Zuberoa para grabar una canción en su disco 'Minuette', hace mucho ya.

- ¿Qué influencias afloran en Alos Quartet? ¿Michael Nyman, ya que has hablado del minimalismo en la rueda de prensa?

Nyman no especialmente, pero sí. Mucha música escandinava, como el folk. Y últimamente estoy enganchado a la música electrónica, no al chunda-chunda, sino a algo más atmosférico y con cuerdas. Ahora mismo hay un islandés que me atrae mucho y se llama Ólafur Arnalds. Son cosas especiales, aunque oigo de todo, desde música africana, sudamericana… Tengo un espectro muy amplio de gustos.

- ¿Sueles comprar discos?

Cada vez menos. Todos tenemos la misma duda: ¿merece la pena sacar un disco? Es complicado, pero todavía cumple su función. Disponer de algo físico ayuda a un grupo, aunque Spotify está al orden del día. Sobre todo suelo comprarme discos en directo, es decir al acabar un concierto. No voy a tiendas, sino que el 90 % de los discos los compro después de ver un directo, cuando algo me emociona. Nosotros vendemos en mano unos 40 o 50 CDs por cada concierto. Es la única salida de los discos y para nosotros es el termómetro para ver si el concierto ha gustado. Si nadie te viene a comprar, es que no has gustado.

- Alos Quartet habéis colaborado con mucha gente, ¿no? Acabáis de grabar una canción para Silvio Rodríguez que saldrá en otoño.

Sí. Con Kepa Junkera y Dulce Pontes trabajamos mucho al principio. Eso fue una trayectoria larga. Con Oskorri también hemos trabajado, por supuesto, y con Ken Zazpi, Esne Beltza, Mikel Markez, Joserra Senperena… Y hacemos muchas películas y bandas sonoras: con Bingen Mendizabal, o con Pascal Gaigne, que acabamos de grabar la película 'Dantza'.

- Muy buena, por cierto. El CD 'Lau' se promociona con un video, el de la canción 'Eguzkilore'.

No creo que el tema sea representativo de nuestro estilo, pero lo hemos elegido porque es el más folkie del disco. Digamos que Alos tiene varias atmósferas recurrentes: por un lado los temas más folklóricos y por otro los más introspectivos y atmosféricos. 'Eguzkilore' lo hemos elegido porque es el más alegre.

Vídeo de la canción 'Eguzkilore', contenida en el CD 'Lau':