«Yo no vendo mi alma al diablo», asevera Etxe

Etxe y su banda. / VÍDEO: Silvia Cantera / Igor Gandiaga

El berriztarra Iñaki Etxezarraga, ex Trikizio y 'El conquistador del mundo', presenta el sábado en Durango su mejor disco en 18 años de carrera, el pop-roquero 'Supernova'

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

El cantautor rock euskaldun Iñaki Etxezarraga, alias Etxe, nacido hace 34 años en Berriz, ha editado el disco más importante de su carrera. Es el sexto que lanza en solitario, se titula 'Supernova', él mismo sabe que es el mejor de su trayectoria, y en su sólido y brillante cancionero se refleja el infujo del pop de Lorelei, del pop-rock más grande de Ken Zazpi e, incluso, del rock vía unos Gatibu cromados.

Etxe lleva 18 años en la música, desde que en el año 2000 se subió a un tablado con la banda de heavy metal Nabari. Tanteó el profesionalismo en el seno del grupo Trikizio, y ahora, desencantado de tal experiencia, prosigue a su ritmo en la escena como músico en solitario. El sábado estrena 'Supernova' en Durango (Plateruena, 20 h, 8-10 euros, más The Van) y aprovechamos para departir con él advirtiendo que de momento Etxe no tiene más conciertos a la vista.

- ¿Se te puede considerar como un cantautor rock?

- Intento plasmar en las canciones lo que siento en cada momento. Me gusta una gran variedad de música, por lo tanto, cada momento tiene su canción. Se podría decir que soy rock, pop, country e incluso clásico. Cada momento me pone la etiqueta.

- ¿Quiénes son los músicos que más te han influido?

- Como te comento, escucho música muy variada. Si hay un grupo que me ha marcado hondamente ha sido Seiurte. Gracias a la familia Elortza-Sarasketa he aprendido muchísimo de este mundillo. También soy muy fan del rock americano al estilo Bon Jovi. Y si me preguntas qué me gustaría ser de mayor, te diría que Bruce Springsteen, ja, ja, ja…

- ¿A qué se debe el crecimiento notable en la producción del disco nuevo, e incluso en la actitud en la ejecución? ¿Notas que este trabajo es mejor a los anteriores?

- Sentía que era el momento de grabar el disco que siempre había soñado. Es la primera vez que trabajo con un productor, y la labor de Jagoba Ormaetxea ha sido fundamental. Añadir sus conocimientos a mis canciones ha sido un acierto.

- ¿También has cambiado a la hora de empezar a crear las canciones, de componerlas?

- En los anteriores discos ha habido mucho trabajo de local: componer junto a otros músicos y trabajar en grupo. Esta vez ha sido diferente. He creado las canciones en casa, programando la batería y componiendo las bases de bajo guitarra y voz. Y después de tener las canciones terminadas, Jagoba ha sido el encargado de darles brillo con su producción.

- 18 años llevas en la música. ¿Qué has hecho todo este tiempo?

- Mi estreno en los escenarios fue en el año 2000 con el grupo de heavy metal Nabari, donde era cantante y bajista. Cuatro años después comencé mi proyecto en solitario, que desde entonces he compaginado con los grupos Mafia, Trikizio y Boston Jai. Tuve un parón de 5 años sin publicar ningún disco hasta que salió 'BiZi' en 2016.

- ¿Has logrado la profesionalización?

- Cuando fui cantante de Trikizio pude vivir unos meses de la música. Pero después de sufrir algún que otro desengaño decidí tomármelo de otra manera.

- ¿Qué tipo de desengaño?

- Prefiero no entrar en detalles. Pero mi relación con el manager de entonces terminó muy mal. Siempre hay quien intenta sacar el mayor rendimiento económico sin pensar en los que trabajan para que él se gane el sueldo. Yo no vendo mi alma al diablo.

- ¿Qué tipo de grupo era Trikizio? ¿Una mezcla de rock y triki? ¿Un grupo pensado para la fiesta?

- Era un grupo que llenaba plazas de todo Euskadi. Yo entré como sustituto para un verano y los músicos decidieron darme la oportunidad de convertirme en uno más de la banda. Pero con un músico más al que pagar, parece que ya no era tan rentable la banda y se tomaron decisiones sin tenernos en cuenta a los que realmente estábamos sudando la gota gorda en los escenarios.

- ¿Cómo ves la escena vasca, enfocada a los que cantáis en euskera?

- Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Como músico lo veo vacío. Igual de vacío que las salas, bares o gaztetxes cuando toca cualquier grupo. Y cuando digo cualquiera me refiero a grupos que no mueven masas, como yo. Esto te hace replantearte si realmente merece la pena seguir. Creo que hay muchas bandas y de muchísima calidad, pero lo que falta es el público que había antes.

- ¿A qué público te refieres?

- Ese que iba a su garito preferido a ver un bolo de cualquier grupo que viniera. Conciertos por 3 euros y con cerveza barata. Eso ya no se lleva. Los tiempos han cambiado y, aunque ahora la calidad y variedad de la música en euskera es mejor, por desgracia el público cada vez es menor.

- ¿Cuándo estrenas el disco?

- El primer concierto, y único por ahora, será en el Plateruena de Durango el sábado 6 de octubre. No he querido hacer una gira de presentación, sino un concierto especial para estrenar ante el público este nuevo formato. No quiero estar tocando todos los fines de semana. Prefiero tocar menos y tener energía suficiente para cada uno de ellos.

- ¿Y entonces de qué vives? ¿Cuál es tu trabajo normal?

- Siempre he sido emprendedor. El proyecto musical siempre me ha quitado mucho tiempo. Y actualmente estoy inmerso en un nuevo proyecto de negocio que espero poner en marcha antes de fin de año. No soy conformista y se me hace difícil estar al mando de otros. No poder tomar mis propias decisiones me frustra.

- Ya, eso es la libertad: poder elegir y decidir. ¿Participaste en el popular programa televisivo 'El conquistador del fin del mundo'? ¿Eso te ha otorgado notoriedad extra en tu carrera de músico?

- Fue una experiencia inolvidable en una época en que mi vida estaba experimentando muchos cambios. Por entonces estaba cantando en Trikizio, después publiqué mi disco en solitario 'Haize berri bat' (2011), y sí notaba que la gente me conocía más por el 'reality'. Pero después de ese parón de cinco años hasta el siguiente álbum, 'BiZi' (2016), la gente ya no me relaciona tanto con el programa.

- ¿Qué lograste en 'El conquis…'?

- Decidí ir a concursar para homenajear a mi hermano. Él tenía ilusión en participar y, después de que falleciera, no me lo pensé dos veces y me presenté al casting. Fue un reto que me propuse y aguanté hasta que mi espalda dijo basta. Fue una experiencia inolvidable y durísima. Pero mereció la pena.