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Presentando el disco en el Museo de Reproducciones Artísticas. Óscar Cubillo

El trikitilari Xabi Aburruzaga mira al mundo con optimismo en su séptimo disco, 'Bask'

El disco se edita en CD y en vinilo, hay colaboradores como Kalakan, Mikel Markez o la brasileña Thaïs Morell, y el portugalujo afirma: «intento hacer algo parecido a La Bottine Souriante, pero con mi toque personal»

Miércoles, 26 de noviembre 2025, 19:17

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El trikitilari Xabi Aburruzaga (Portugalete, 1978) ha trabajado casi dos años para poder editar su séptimo álbum, 'Bask', sellado por un título ambivalente semánticamente: «Se refiere a la música vasca, lo que pasa es que no está escrito con la 'q', como 'basque', sino con 's' y 'k'. Descubrí que en inglés 'to bask' significa disfrutar, y me gustó, porque ese es el espíritu que me mueve, el de hacer disfrutar con mi música. Disfrutar yo y también el oyente, es la mezcla de estas dos cosas».

Además de los letristas Xabier Paya e Iñaki Aurrekoetxea, en 'Bask' colaboran los vocalistas vascofranceses de Kalakan, el cantautor euskaldun Mikel Markez, los ex Oskorri Xabier Zeberio y José Urrejola, el folklorista gallego Xabier Díaz con las coristas Adufeiras de Salitre, y la vocalista brasileña Thaïs Morell. Es un disco étnico, con muchas percusiones (txalaparta, güiros, panderos cuadrados…, pero sin batería), incursiones en la músicas del mundo (desde el tango a la samba, algo evidente en títulos como 'Piazzollari', 'Porrusamba' –híbrido de porrusalda y de samba brasileña-, 'Connecting reel' y 'Afreekandango' -un fandango con tambores africanos y otros elementos-), y con un cuidado acabado técnico (se grabó en su estudio Trikileku, de Zamudio, y se masterizó en Berlín, hasta donde se mandó todo el material sonoro vía we transfer, o sea por Internet).

El sonido de la triki de Xabi Aburruzaga siempre ha irradiado un gran potencial internacional. El portugalujo ya se empapó de aires célticos en el disco 'Keltik', de 2016 (con otro guiño anglo en el título del álbum), y gracias a su habilidad trikitilari (con el acordeón diatónico), puede recrear el efecto muelle de las músicas cajun y zydeco de Luisiana (brotan de la misma raíz, pero el cajun es de los blancos y el zydeco de los negros), una música proveniente de los acadios canadienses, hoy representados por La Bottine Souriante.

Nos contaba Aburruzaga tras la rueda de prensa celebrada en el Museo de Reproducciones Artísticas de Bilbao. «Soy un gran admirador de La Bottine y creo que se nota. En este disco hay un reel, 'Connecting reel', con arreglos de vientos que te van a llevar ahí. Además, son mi inspiración. En 'Bost' tuve la oportunidad de colaborar con Yves Lambert y luego hicimos una gira conjunta por Quebec. Tengo mucha amistad tanto con Yves Lambert como con los metales de La Bottine. Sus discos para mí son referencia y de hecho los llevo en mi coche, no pueden faltar. Salvando las distancias, intento hacer algo parecido pero con mi toque personal».

Durante la rueda de prensa. Óscar Cubillo

En 'Bask' hay 13 cortes: seis temas cantados («las letras son de vivencias personales y sobre las guerras del mundo, con un poco de humor y mirando al mundo con optimismo») y siete instrumentales. Los textos los aportan Payá y Aurrekoetxea después de que Aburruzaga les presente la música y les diga la idea que tiene para el mensaje. «Hay casuísticas de todo tipo. En alguna letra estaba muy claro de qué quería yo hablar. Por ejemplo, en 'Beroa amesgai' se habla de la emigración, mediante una metáfora de los pájaros que vienen del norte buscando el calor. Luego hay un texto en castellano de Piazzolla, donde habla él directamente, diciendo que 'en Argentina todo se puede cambiar menos el tango, porque yo lo intenté y el pueblo no quiere cambios, la mayoría prefiere lo no pensante y a la minoría le gusta pensar'. Yo me siento súper identificado con esa frase».

Y cogiendo el disco, Xabi sigue repasando los títulos: «'Betiko bihotzean' es una letra de Xabier Payá, en 'Izei eta Izaro' cantan mis hijos una canción lalalá, 'Entzun zeure biotzari' es un tema que hemos hecho con Xabier Díaz y Las Adufeiras de Salitre con coplas tradicionales y remate moderno de Iñaki Aurrekoetxea. Y también metemos una copla en gallego a modo de guiño a esa cultura que nos da tanto y nos trata tan bien cuando vamos allí. 'Porrusamba' habla de manera divertida sobre que los vascos no tenemos cintura al bailar, y eso nos lo canta una brasileña y en euskera, que es un valor añadido. Y hasta el final los demás temas son instrumentales».

El álbum 'Bask' lo ha producido el propio Aburruzaga, ayudado por su guitarrista Eriz Pérez y Rubén Isasi. El técnico de sonido ha sido su habitual Unai Mimenza, y el disco se ha masterizado en Berlín para dar brillo y empaque al sonido final. «Bueno, queríamos obtener un proyecto muy profesional -reconoce Aburruzaga-. Que tuviese una coherencia sonase donde sonase, ya fuera en una radio o en Spotify. Esto ya está garantizado por Unai Mimenza, nuestro técnico de directo y de estudio, que se ha encargado de la grabación. Muchas cosas las he grabado yo, pero con su bendición: pon este micro así, no lo pongas asao... O sea, hemos seguido escrupulosamente su método de grabación. Y cuando él lo mezcló, pensábamos 'está ya', pero dijo, 'vamos a hacer una prueba, vamos a mandar un tema a este estudio al que estoy siguiendo la pista'. Y así lo hicimos. Nos lo devolvieron y no es que cambiara radicalmente, pero sí vimos que se homogenizaba, se hacía más grande su impacto, ¿no?».

Y el esfuerzo es distinto en los formatos CD y LP, que tiene un encarte interior muy bonito con las letras y otro datos, a la antigua. Precisa Aburruzaga: «Incluso el vinilo lleva un master especial, no es el mismo del digital. Se le añade una laca y ese master se usa para fabricar los elepés, que los hemos hecho aquí, en Urduliz. Yo ya tengo un vinilo anterior, pero se fabricó partiendo del mismo master y no es lo mismo».

En la presentación faltaron tres de los actuantes en vivo: el percusionista y dos dantzaris Ó. Cubillo

Xabi Aburruzaga estrenará el disco en Vitoria, en el Festival Aitzina Folk (28 de diciembre, Mendizorroza, cartel doble con Fetén Fetén), y irá vestido de marrón, desde la gorra de cuadros hasta los zapatos pasando por los pantalones de pana. «Lo de la estética, sí. Sobre todo lo de la gorra, que empezó en 'Keltik'. Es la gorra que está en la contraportada del nuevo disco. La compramos en un concierto que dimos en el Kursaal donostiarra con Alasdair Fraser y Natalie Haas, leyendas de la música celta afincadas en Estados Unidos que colaboraron conmigo en el disco 'Keltik'. La prueba de sonido fue perfecta, cuando normalmente se alargan. '¿Y qué hacemos?', pues nos dimos una vuelta por la parte vieja de Donosti y acabamos en la tienda Ponsol, que es del año 1800 y pico. Entramos todos a probarnos gorras, y me dijeron, 'a que no te atreves a salir al concierto con esta gorra', y yo que sí, y la compré. No era barata, costó ciento y pico euros, pero es muy buena. Aún está intacta a día de hoy, y la compré en 2015. Y la gorra se convirtió en una marca».

Y concluye: «Ese concierto fue apoteósico. Se llenó el Kursaal, nosotros tocamos antes de Alasdair Fraser, luego tocaron ellos, y de remate nos juntamos en un fin de fiesta, como hemos hecho en otros conciertos. Todo funcionó perfectamente y se quedó conmigo la gorra. Ahora he adaptado un modelo nuevo de gorra (de cuadros) y el marrón es un color un poco otoñal. Lo uso para el vídeo (de la canción 'Trik it easy', un guiño al inglés de take it easy, tómatelo con calma) y la presentación del disco. Vamos a cuidar un poco la estética, que no vaya cada uno vestido de un color, que a veces pasa, ¿no?».

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