«El trabajo de los músicos también es viajar, esperar y dormir poco»

Mikel Azpiroz, el alto británico Dave Wilkinson y el francés Franck Mantegari. /Lobo Altuna
Mikel Azpiroz, el alto británico Dave Wilkinson y el francés Franck Mantegari. / Lobo Altuna

Músico de Duncan Dhu, The Waifs o Fermín y Jabier Muguruza, el organista donostiarra Mikel Azpiroz reactiva a su trío internacional Elkano Brown Cream, y presenta su quinto CD el domingo en el 'Satélite T'

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

A sus 47 años, el educado y elegante músico donostiarra Mikel Azpiroz es un profesional que ha podido recorrer literalmente todo el mundo, conocer en su misma casa a John Lee Hooker, figurar en la historia del rock vasco como líder del primer grupo de blues en euskera (Lau Behi), girar internacionalmente con un afamado grupo australiano (The Waifs), acompañar a Fermín Muguruza y a Duncan Dhu, y mantener su propia carrera. Ahora Mikel Azpiroz sobre todo toca con dos proyectos: la blues band de Leioa Travellin' Brothers, con la que viaja por toda Europa, y el cosmopolita trío instrumental Elkano Browning Cream, cuyo quinto álbum, 'Bor Bor' (Mamusik, 18), presentará este domingo 29 de abril temprano en el 'Satélite T' (13 h, 8-10 €).

Es un álbum sencillo (que no fácil), infeccioso y expansivo impregnado de acid jazz a lo Sven Hammond, aire New Orleans onda Meters, jazz asumible y hasta space rock. Esta semana Azpiroz lo anda presentando en directo: Jamboree Dance Club (Barcelona), Fender Club (Getafe), Sala Clamores (Madrid), Bonberenea Sutan Gaztetxea (Tolosa), Satélite T (Bilbao) y Teatro Victoria Eugenia (San Sebastián).

Le pillamos en el hotel de Madrid al mediodía del miércoles. Dijo estar cansado, cansado: «Ayer por la noche dimos dos conciertos en el Jamboree, el mítico club de la Plaza Real de Barcelona. Dormimos un par de horas y condujimos hasta Madrid de madrugada para llegar esta mañana a presentar 'Bor Bor' en directo en el programa radiofónico 'Carne Cruda'».

-¿En cuántos grupos andas ahora mismo? ¿En este Elkano Browning Cream y en los Travellin' Brothers?

Estoy en Elkano Browning Cream, que es mi proyecto personal y principal junto con el de mi faceta de pianista en solitario, ésta en una línea más intimista. Y además acompaño a los Travellin' Brothers, con quienes grabé los pianos y órganos de su nuevo disco, '13th Avenue South', y a Elena Setién, con quien grabé y a la que produje su disco 'Dreaming Of Earthly Things' el año pasado.

-¿Desde cuándo andas con los Travellin'?

La relación con ellos viene de años atrás, cuando me invitaron a una de las Blue Nights que organizaban en Leioa. A raíz de aquello grabé el órgano en su disco 'Magnolia Route' (2014; se puede oír en Bandcamp), les acompañé en su gira de hace dos veranos, y ahora he grabado en su nuevo disco y les acompaño regularmente en directo. Tenemos una conexión musical y personal importante y disfrutamos de la música y del tiempo que pasamos juntos.

-Con 'los Travellin' has grabado en Nashville y cada dos por tres vuelas por Europa para dar conciertos, ¿no? ¿La vida de músico es ajetreada en lo que a parar poco en casa respecta? En Wikipedia veo que eres casado con dos hijos.

Depende de la época. A veces es estresante porque se juntan propuestas diferentes, y otras veces es estresante por lo contrario. Hay épocas en las que se está menos en casa pero cuando se está, se tiene más flexibilidad y disponibilidad para con la familia. Como todos, este trabajo tiene sus pros y contras.

-Tienes 47 años. ¿Desde cuándo eres músico profesional? ¿Sólo has trabajado de esto?

Siempre me he dedicado a la música, pero combinando distintas ramas: proyectos propios, proyectos ajenos, producción y grabación de discos, composición y grabación de músicas para audiovisuales, giras propias y ajenas... Me ha tocado diversificarme para vivir de esto. Y además me divierte involucrarme en colaboraciones con otros proyectos. Te ofrece la posibilidad de aprender y de explorar campos que uno no tocaría de otra manera.

-Has tocado con Jabier Muguruza, creo que con Duncan Dhu, con un grupo australiano muy famoso con el que giraste por todo el mundo…

Sí, con Jabier Muguruza toqué varias temporadas en dos épocas: la primera en sus discos 'Fiordoan' (1999) y 'Hain guapa zaude' (2001), y la segunda con su 'Bikote Bat' (2011) hasta 'Tonetti Anaiak' (2015). Con él aprendí a economizar recursos musicales. Con Duncan Dhu he tocado estos últimos años en su regreso a los escenarios y con ellos disfruté de su formato más grande, con más medios y públicos amplios. Los The Waifs australianos me dieron mucho también: buena música, conciertos en lugares remotos que nunca hubiera imaginado, gran amistad... Lo bueno de la música es que puede llevarte por caminos inesperados. Luego depende de uno elegir los positivos.

-Claro…

Cuando miro atrás, no puedo quejarme de estas oportunidades, sino agradecerlas. Fermín Muguruza, Gari, Elena Setién, Matt Harding... Y hay otros muchos con los que he tenido la suerte de compartir música y vivencias.

-En tu primera banda, Lau Behi, el primer grupo de blues en euskera, tocabas la guitarra y cantabas. Y ahora te has asentado como organista y pianista. ¿Cómo ha sido esta evolución?

Yo nunca he tenido ni vocación ni perfil de frontman. Lau Behi fue un reto de juventud, de cantar en euskera estilos que nos apasionaban, como el blues, el rock and roll y el funk, que eran muy minoritarios en Euskadi. Mi instrumento principal es el piano, y después vino el órgano Hammond. Con ellos me expreso de manera más fácil y los he trabajado y estudiado a fondo. A los seis años ya empecé a tocar el piano, y es con lo que me siento más cómodo.

-Hablemos de Elkano Browning Cream. Un trío de teclas, guitarra y batería. Sin bajo. Lo sustituyes o recreas tú con el órgano, ¿verdad?

Así es. El formato de trío de órgano Hammond B3 surgió en los años 50 con virtuosos como Jimmy Smith, Jimmy McGriff y otros muchos. Sustituían al bajista tradicional por la mano izquierda y los pies del organista, sacando provecho de las posibilidades del órgano para poder hacer el bajo. El timbre de los sonidos bajos del órgano siempre me resultó magnético por ese punto oscuro y grueso que lo caracteriza. La primera vez que pude experimentarlo en directo fue en el concierto que ofreció Maceo Parker con un entonces veinteañero teclista Larry Goldings soportando a aquella banda de supermúsicos como Pee Wee Ellis y Fred Wesley en la plaza de la Trinidad de Donostia, en el Jazzaldia de 1993. Presentaron 'Live On Planet Groove', un disco que escuché muchísimo gracias a que Txenan Calvo, de Lau Behi, lo consiguió en el bar Txirula de Andoain. Recordemos que por entonces no existía Internet.

-En Elkano Browning Cream cada miembro es de un país. ¿Cómo componéis y ensayáis antes de salir de gira?

No ensayamos. Esste es un proyecto que permite flexibilidad, espontaneidad y frescura. Y tanto Franck Mantegari como Dave Wilkinson son músicos que están permanentemente engrasados y en forma mediante grabaciones, conciertos, etc. Las pruebas de sonido suelen ser una buena oportunidad para probar ideas nuevas. También solemos enviarnos ideas y muestras por email, y nos juntamos con los deberes hechos. Es una buena manera de coordinarse.

'Bor Bor', editado en el sello de Mikel, Mamusik, y con portada al acrílico del guitarrista Dave Wilkinson.
'Bor Bor', editado en el sello de Mikel, Mamusik, y con portada al acrílico del guitarrista Dave Wilkinson.

-'Bor Bor' es el quinto disco de Elkano Browning Cream, casi todo instrumental.

Dejando de lado el complejo vasco de pedir perdón, creo que es un discazo. El mejor que hemos hecho hasta ahora, con mucha alma, frescura y crudeza. Aunque lo grabáramos en solo tres días, es fruto de muchos años tocando juntos y de conocernos mutuamente. En la música pasa como en la vida: la comunicación mejora a medida que hay más confianza entre unos y otros. No nos pusimos límites, nos olvidamos del perfeccionismo y la vanidad, y nos centramos en lo esencial, en el poder de provocar sentimientos que tiene la música. Estoy muy contento con el resultado.

-Lo editas tú.

Lo he editado en mi sello Mamusik, que creé para editar el primer disco de Elkano en 2006 y que sigue dando sentido a la libertad creativa y ejecutiva que necesitamos para no depender de elementos externos que puedan interferir en el proceso creativo.

-Al principio de EBC había otro guitarrista americano. ¿Por qué lo dejó? ¿Se asentó en China?

Matt Harding grabó nuestros dos primeros discos. En aquella época tocábamos mucho. En USA, por aquí, en China... Después él se asentó en China y se hizo difícil compatibilizar el grupo. Tuvimos la suerte de encontrar a Dave Wilkinson, que encaja mejor de lo que yo hubiera soñado en el concepto de Elkano Browning Cream. Es un músico comprometido e íntegro de pies a cabeza. Todavía doy gracias por poder tocar con él. En este nuevo disco Matt ha aportado su excepcional voz y estilo en el tema 'Trains Speeding'. Espero poder compartir escenario pronto con Matt Harding. Crecimos juntos musicalmente y es un amigo del alma.

-¿Cómo será el concierto del Satélite T?

Interpretaremos el disco 'Bor Bor' al completo y revisitaremos temas de los anteriores. Será un concierto enérgico, con fuerza, muy rítmico, en la línea que hemos adoptado con 'Bor Bor'.

-¿Improvisaréis?

Por supuesto. Improvisaremos impregnándonos de la energía que haya ese mediodía en la sala. Todo a quien le guste el blues, el jazz, el rock, el funk o las jam bands, no debería perdérselo.

-EBC habéis actuado por India, China… ¿Para este quinto disco se presenta una agenda similar?

Ya están surgiendo propuestas curiosas y exóticas en esa línea. Ojalá las podamos concretar. Disfrutamos viajando, usando la música como instrumento comunicativo, impregnándonos de las culturas de los lugares en los que tocamos. Y todo eso se refleja en lo que luego creamos. Das lo que recibes.

-Sigues viviendo en San Sebastián. ¿Por qué te gusta la ciudad? De las cinco últimas veces que habré ido yo ahí, dos me he cruzado contigo. Una paseando por la Concha y otra… en el concierto de Diego Vasallo, ¿no?

Soy de Donostia y ahí tengo mis raíces y familia. A veces echo de menos el poder estar en un ambiente más creativo y cultural, pero también aprecio la tranquilidad que ofrece la ciudad. Tiene muchos aspectos positivos más allá de los tópicos. Como en todas partes, hay de todo, cosas buenas y otras mejorables.

-Retomando el tema del músico que viaja por todo el mundo: ¿si pudieras ganarte la vida con otro empleo, o como músico con residencia por ejemplo en un hotel donostiarra, dejarías este estilo de vida para quedarte en casa cerca de los tuyos?

Ja, ja… Creo que no. Lo que hago no es por accidente, sino por vocación y pasión, lo cual que compensa el sacrificio… la mayoría de las veces. No todo lo que reluce es oro, mucha gente no elegiría la inestabilidad que lleva consigo esta opción de vida. Es muy difícil quitarse de esto. Aunque si se dieran unas circunstancias que forzaran al cambio, intentaría tomarlo con naturalidad y reciclarme.

-El DJ Avicii ha muerto y parece que debido a la vida ajetreada en las giras. Se dice que las giras tienen muchos peligros, e igual los más grandes son el alcohol y las drogas. ¿Cómo te mantienes al margen de esto?

Lamentablemente, los dramas personales y el éxito en la música van muchas veces unidos. En un mundo de adulación, dinero y vicios al alcance todos los días, no debe de ser difícil caer en tentaciones. Hay tantos ejemplos... Mi trayectoria en la música está alejada del éxito y sus excesos. Se sitúa en un punto muy alejado de esos perfiles de músicos. A mí me gusta la música, pero también otras muchas cosas, y para disfrutarlas prefiero tener la mente y el cuerpo en forma. O intentarlo al menos.

-¿Cómo pasas el tiempo en los viajes de bolo a bolo, en avión o por carretera? ¿Lees, oyes música, duermes?

Hay tiempo para todo eso. Solemos comentar que nuestro trabajo es viajar, esperar, dormir poco... El premio suele ser subir al escenario. También disfrutamos de las esperas y los viajes cuando las compañías son buenas. Por suerte la mayoría de las veces para mí.

Vídeo de su canción 'Ping Pong Jon'