El temporal no pudo con Los Rezillos

La pelirroja Fay Fife y el orondo Eugene Reynolds a las voces/Carlos García Azpiazu
La pelirroja Fay Fife y el orondo Eugene Reynolds a las voces / Carlos García Azpiazu

Los desenfadados punks escoceses dieron con un día de retraso en el Satélite T un bolo de punk desenfadado y descarado donde cupieron todos sus minihits

ÓSCAR CUBILLO

Tras posponer su sesión matinal dominical en el Satélite T debido al temporal que azotaba Escocia y les impedía volar, los míticos The Rezillos (Edimburgo, 1976-78; 2001 hasta hoy; tuvieron una época en que se llamaron The Revillos) por fin arribaron la noche del lunes a Deusto, donde un centenar de aficionados pudieron darse una inmersión retrojuvenil de alegría punk (coros tribales que movieron al pogo según cursaba el show), descaro y brillo nuevaoleros (esa influencia de la ciencia ficción, la pegatina de la Nasa en la guitarra de Angel Paterson), pellizcos rockabillies y riffs garajeros más obvios en directo que en disco.

The Rezillos aterrizaron en quinteto, con tres de sus miembros originales: el mentado guitarrista Angel Paterson más y los vocalistas Eugene Reynolds (con su pinta de orondo Gary Glitter barriero, además sopló el saxo y se colgó la segunda guitarra) y la pelirroja Fay Five (también teclados, que parecía sacada de la película almodovariana 'Pepi, Luci, Bom…'). En 62 minutos tocaron 17 canciones, la mayoría de su legendario primer LP, 'Can't Stand The Rezillos' (Sire, 1978) y unos cuatro del segundo, el reciente 'Zero' (Metropolis, 2015). Por supuesto, el bolo sonó mucho más a lo bruto y menos afilado que en los discos.

Con Fay Fife bailando desatada como si actuara en una versión acelerada de 'Pulp Fiction', los Rezillos arrancaron rocanroleros con 'Destination Venus' y su hit 'Flying Saucer Attack'. A la tercera subieron la guitarra de Ángel por monitores y la cosa sonó mejor, con más empaque, en temas novedosos con fondo garajero como '(Take Me To the) Groovy Room'. Un chispazo rockabilly fue 'Bad Guy Reaction' (de lo mejor de la cita) e instrumental bizarro fue la recuperación de los Revillos 'Manhunt'.

Había en la sala joveznos que se sabían las letras enteras y las cantaban de pe a pa (por ejemplo 'Cold Wars', una vuelta al pasado, como avisó Fay Fife) y a mitad del setlist los escoceses enlazaron una terna arrasadora: en la novedosa 'Zero' remitieron a sus coetáneos yanquis The B-52's, recrearon el pub-rock en la escuela de los Dr. Feelgood más ansiosos en 'Getting Me Down', y más rockabilly alocado eyectaron en 'Mistery Action', con Fay colando su voz aguda.

Ya hasta el final la cosa se tornó más punk y en las primeras filas se apuntó al pogo excitado mientras el cancionero incidía en el garaje ('Spike Heel Assassin', del nuevo disco), incrustaba instrumentales charangueros ('20.000 Rezillos Under The Sea' podría ser de Benny Hill), mordía en el punk ('Top Of The Pops') y rocanroleaba humorísticos ('(My Baby Does) Good Sculptures' y 'I Can't Stand My Baby' para cerrar). Y se hicieron de rogar antes del bis doble y versionero con 'River Deep, Mountain High' de Ike & Tina Turner en plan ampuloso, cómo no, y el 'Someone's Gonna Get Their Head Kicked In Tonite' de Fleetwood Mac que ya es más afamado en la propia revisiónde los Rezillos, que podrían facturar punks coetáneos como los Stiff Little Fingers, por ejemplo.

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