Los Sirex hasta que el cuerpo aguante

Leslie, el vocalista y maestro de ceremonias de Los Sirex. /Fernando Méndez
Leslie, el vocalista y maestro de ceremonias de Los Sirex. / Fernando Méndez

111 minutos literalmente en danza y desgranando una cuarentena de canciones estuvieron los catalanes en las fiestas de Sestao. El 14 de agosto regresarán a fiestas de Portugalete, con Los Mustang

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Sencillamente geniales estuvieron Los Sirex el viernes en las fiestas de Sestao. Lo que hacen no se puede hacer mejor, y menos a estas edades: los cuatro componentes de la primera fila rozan los 300 años en conjunto, y sumando a los dos del fondo el sexteto rebasa los 400 años. La veteranía no fue hándicap para su espectáculo, pues durante 111 minutos los pioneros barceloneses del rock and roll español, perfectamente encorbatados y uniformados, no cesaron de bailar coreografías mientras tocaban con tino.

Mención especial al guitarrista solista de la Fender Stratocaster, a Juanjo Calvo, en Los Sirex desde 1977, cuando se refundó el grupo. De los fundadores en 1959 resisten en la alineación el bajista Guillermo Rodríguez y el guitarra rítmica Pepe Fontsere, mientras el cantante Leslie, Antonio Miquel Cerveró, ingresó allá por el 60-61. Y en Sestao, en la plaza del Kasko, llena de un respetable que superaba la edad de jubilación, Los Sirex en esos 111 minutos arbitraron 25 piezas, de ellas 6 en generosos popurrís, o sea que tocaron en total más de 40 canciones. ¡Sin teleprompter para las letras!

Durante esos 111 minutos Los Sirex no perdieron el tiempo con monólogos para recuperar el fuelle, ni pecaron de nostálgicos. El cantante Leslie, con su pinta de 'pujolone', ejerció de maestro de ceremonias y habló lo justo: «Muchas gracias, Sestao. Muchas gracias por habernos traído a vuestra casa. Tenemos pensado tocar hasta las cinco de la mañana, no sé si aguantaréis», saludó; «mañana sábado nos han invitado al partido del River, que se juega el ascenso… ¿a Segunda A? Ah, a Segunda B, yo soy más optimista que vosotros», presumió; «Los Sirex llevamos más de 50 años, somos los segundos que más tiempo estamos juntos después de Los Rolling Stones», comparó; «pero qué parque más bonito tenéis, impresionante», halagó luego; «hemos grabado un nuevo CD con 23 canciones con bandidos de la época, por ejemplo Joan Manuel Serrat, el Dúo Dinámico, Miguel Ríos… Como decía el actor argentino Luis Sandrini, seguiremos hasta que el cuerpo aguante», informó en el último tercio; «muchas gracias por vuestros aplausos, muchas gracias por vuestro silencio. Yo no sé vosotros, pero nosotros lo hemos pasado muy bien» reconoció antes del bis, y al despedirse definitivamente afirmó que éramos «gente maravillosa». Jo que sí.

Leslie fue siempre el centro de la escena.
Leslie fue siempre el centro de la escena. / Fernando Méndez

Inoxidables a pesar de todo («¡cómo pasan los años!», comentó una dama, «para todos, guapa», le replicó una amiga), manteniéndose fieles a sus raíces (el rock and roll de Elvis al que repasaron en uno de los popurrís, la suavidad de Ricky Nelson y de Cliff Richard respaldado por The Shadows, la visceralidad de un Little Richard al que al menos revisaron en dos ocasiones, el 'Popotitos', el 'Hello Mary Lou'…), adaptando esos éxitos extranjeros al castellano (para que ahora los grupos nos cuenten que cantan en inglés por sonoridad), elegantísimos en la indumentaria y sincronizados en las coreografías, Los Sirex, pertenecientes a la primera oleada del rock and roll español, en Sestao parecieron ceder el testigo a los grupos de la segunda oleada, la de La Movida, la de los 80.

Así, en el concierto de la plaza del pueblo en las fiestas de San Roque, evidenciamos comparaciones con Loquillo y Los Intocables ('Esto sí me altera el cuerpo', con rotundas patadas al aire), con Los Rebeldes (la de 'Ven aquí' o algo sí), Los Negativos (abriendo el bis la melódica 'Los mejores años de nuestra vida'), Los Enemigos ('El tren de la costa'), e incluso con mods como Los Elegantes ('Soy tremendo', versionada por los leoneses, y 'Maldigo mi destino', versionada por Loquillo).

Además, Los Sirex resonaron a sus coetáneos y competidores, caso de Adamo y Nino Bravo, de Los Brincos (en 'Brindar'; «con esta canción me enamoré de mi mujer hace… hace… ¡no hablemos de años!», la presentó Leslie) y el Dúo Dinámico ('Resistiré', de 1988, hace 31 años, aunque Leslie dijera en la presentación: «de los últimos veinte años, una de las mejores canciones de amor, de vida, de esfuerzo, de trabajo y de ilusión, de eso que nos hace falta para sobrevivir»).

Y los catalanes también dominaron el blues con la cadencias de Los Fabulosos Thunderbirds y como si estuvieran tocándolo en una película de Robert Rodríguez ('Muchacha bonita'), recitaron como los negros del rhythm and blues y se contonearon como los hispanos de la frontera tex-mex, se pusieron de perfil como Los Straitjackets ('Así me muevo'), hicieron felices a todos los espectadores ('Que se mueran los feos', con deje a lo Luis Aguilé de Leslie, o el varias veces solicitado anteriormente 'Si yo tuviera una escoba' con su sustrato Buddy Holly), y quizá lograron su culmen en la versión hondamente soulera de Elvis Presley 'You Don't Have to Say You Love Me', con la gente coreando «te quieroooo…».

¿A qué esperan para contratarles en el Azkena Rock Festival de Vitoria y en el Music Legends de Sondika? De momento, el 14 de agosto a ver si podemos repetir en fiestas de Portugalete, pues están programados Los Sirex con Los Mustang.