Saxon, poderosos como el trueno

El cantante hizo alarde de buena forma./E. C.
El cantante hizo alarde de buena forma. / E. C.

Hasta 21 rayos, y ninguna balada, proyectaron los veteranos del heavy metal británico en una sala Santana 27 calurosa por el ambiente generado por las más de mil personas contentas asistentes

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

En diciembre de 2016, los veteranos de la Nueva Ola del Heavy Metal Británico Saxon dieron uno de los mejores conciertos del año sobre el mismo escenario de la sala Santana 27. Por eso el viernes descartamos acudir a la misma hora a la Special WOP Night protagonizada por Mike Farris (bolazo de soul ardiente que dio ante 500 personas, nos cuentan, todas estas personas encantadas, pues lo atestiguamos viéndolas salir del Kafe Antzokia) y fichamos en el templo metalúrgico de la sala de Bolueta para calibrar de nuevo a Saxon (era la cuarta vez que les veíamos) divulgando su 22º álbum oficial, 'Thunderbolt', o sea Rayo, dedicado a la memoria de Lemmy Kilmister, nº 5 en Alemania, 6 en Suiza, 29 en el Reino Unido y 39 en España.

Saxon actuaron como cabezas de cartel de un tridente de metal clásico británico completado por Raven y FM. Oficiaron ante más de mil personas y descargaron 21 canciones en 119 minutos poderosos como el trueno y expelidos desde un escenario con batería de doble bombo, el logotipo de la banda arriba y abajo, y un muro de amplificadores Marshall completados por el perfil del águila rampante de su segundo disco, 'Wheels Of Steel' (Carrere, 1980), del que sonaron tres canciones. Media docena de canciones las espigaron de la novedad 'Thunderbolt' y… ¡no hubo ninguna balada! Eso sí, tomaron resuello con un par de lentos unidos de épica al acecho: la nueva 'Sons Of Odin' y 'Crusader' (o sea 'Hijos de Odín' –el dios de la guerra vikingo- y 'Cruzado').

Saxon se presentaron en quinteto, con dos guitarras y dos de sus miembros fundadores aún en sus filas: el vocalista Peter 'Biff' Byford y el guitarrista Paul Quinn, ambos sesentañeros. Y hay que loar la buena forma del cantante Biff, de 67 años y melena cana: cantó muy bien, no se quitó en ningún momento su calurosa casaca de tela, exhibió agilidad (saltó, se subió a la plataforma trasera, se agachó para chillar, estiró las piernas como una bailarina de ballet haciendo barra…) y conectó con el público: le bautizó con agua, se vistió los chulos chalecos vaqueros con los colores de Saxon que le lanzaron algunos fanático (y cuando los autografió antes de devolverlos la peña se puso a arrojarle sus chupas, ja, ja, ja), le hizo corear (pero sin abusar de este recurso, menos mal) y le elogió: «¡vaya público tan fantástico tenemos esta noche en Bilbao!», dijo, y sólo había que ver a la peña sonriendo para saber que era verdad.

Deudor de los Judas Priest

Los 119 minutos que contabilizamos de gran bolo con buen sonido y ninguna pantalla de apoyo incluyen la introducción enlatada con el 'It's a Long Way To The Top (If You Wanna Rock And Roll' de DC/DC, que dejaron hasta entró la gaita. El arranque de las 21 canciones fue muy heavy metal, deudor de los Judas Priest y vinculable a los guerreros teutones (Udo, Accept, Primal Fear…), con títulos de la novedad ('Thunderbolt', un 'Sacrifice' que al citar esa palabra lanzaba columnas de humo, 'Nosferatu (The Vampires Waltz)', 'Predator') y algún título clásico ('Motorcycle Man', con Biff silbando a tope). La peña estaba dominada desde el arranque: coreaba hey hey hey brazos en alto, luego ooo-oooohh, no se asustaba por las sirenas…

Y siguieron con tres temas más ambientales (la veloz 'Power and the Glory', la bastante AC/DC 'Solid Ball of Rock' y la reciente 'The Secret of Flight') y dedicaron a Lemmy Kilmister la sexta y última que sonó de la 'Thunderbolt', 'They Played Rock and Roll', muy a lo Motörhead, sí. SA-XON, SA-XON, SA-XON, se puso a bramar la jauría metalera y los interpelados enlazaron una buena terna roquera con 'And the Bands Played On', '747 (Strangers in the Night)' -muy UFO y que la tocan en todas sus giras- y el latigazo acelerado '20.000 Feet', también rocanrolero y bastante Motörhead.

Y para el final y los dos bises reservaron su arsenal de hits del rollo: 'Princess of the Night', la épica 'The Eagle Has Landed', el híbrido de Motörhead y Deep Purple 'Heavy Metal Thunder', el rollete AC/DC de 'Wheels of Steel' y la despedida con 'Denim and Leather', o sea tela vaquera y cuero, una pieza a lo Queen blindados que Biff nos contó escribieron dedicándosela a sus fans por su estética, pasión, dedicación… La verdad es que Saxon están en una forma estupenda de la cual no pueden presumir por ejemplo sus maestros Judas Priest.

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