El rock and roll de Dan Baird gustaría a Donald Trump

Warner E. Hodges y Dan Baird, sureños nacidos en Alemania y California./Carlos García Azpiazu
Warner E. Hodges y Dan Baird, sureños nacidos en Alemania y California. / Carlos García Azpiazu

El ex Georgia Satellites abrió su gira española en el Museo Marítimo dando un bolazo para la fundación WOP que dejó noqueados a no pocos espactadores

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Al acabar el concierto de los engrasados Dan Baird & Homemade Sin en el Auditorio del Museo Marítimo, el fotógrafo Azpiazu y el melómano Óscar Esteban situaron el show en sus particulares Top 10 del año. En efecto, fue un conciertazo. Este del miércoles era el primero de los tres bolos de rock americano que ha montado para un mes la entidad benéfica vizcaína WOP, que continuará su labor el próximo miércoles 19 con el blues-rocker Jared James Nichols (Museo Marítimo, 20 h, 15-18 €) y el 12 de octubre con el ilustre vocalista Mike Farris, ex Screamin' Cheetah Wheelies (Kafe Antzokia, 22.15 h, 24-28 €).

El miércoles, ante una audiencia expectante desde los primeros acordes de una cita de 105 minutos para 16 piezas, Dan Baird, que tiene 64 años y vive en Atlanta, Georgia, ofició tocado con su gran sombrero de tahúr y vestido con una camiseta de los Bayside Tigers (puede ser un grupo o el equipo de un instituto). La camiseta acabó empapada de sudor mientras su dueño proclamaba la verdad del rock and roll, reivindicaba el poder de las guitarras y montaba una fiesta de fin de semana a pesar de que al principio y por lo bajinis comentó que era demasiado pronto (las ocho y pico) y que la peña tenía más pinta de estar en la iglesia. Se lo dijo a su escudero más ilustre, el guitarrista solista Warner E. Hodges, de Jason & The Scorchers, de Nashville, Tennessee (aunque nació hace 59años en Alemania, donde estaba destinado su padre, oficial del ejército americano), un afable chulo que masca chicle y que salió a escena elegante cual dandi sudista: melena aleonada, perilla cuidada, chaleco sin mangas, pañuelo largo en la garganta, vaqueros y botas de piel y tacón cubano rematadas con espuelas.

Emocionantes hasta frisar la épica que une a Springsteen con Elliott Murphy (o a John Cougar con Joe Grushecky), retrotrayéndose a los tiempos del Nuevo Rock Americano de Green On Red en algunos momentos calmos (es que se puede decir que Baird y sus tres compinches no bajaron el pistón), echando mano del boogie redoblado superamericano, el tumbao stoniano mejor lubricado y riffs que fusilaban sin rubor a AC/DC, rocanroleando como los Flamin' Groovies, cantando a pulmón (buenos coros comunitarios), limando aristas a lo Tom Petty, apretando la base rítmica y combinando las dos guitarras eléctricas (la Gibson Les Paul de Warner y la Fender Telecaster de Dan), espigamos como cinco momentos culmen en pleno festín rock-a-roller estas cinco piezas: 'I Love You Period', una juerga con letras de instituto y ritmo sincopado al gusto de Shakin' Stevens; el lento 'Crooked Smile', con la guitarra de Warner punteando en cascada épica; el riff carnoso de 'Open All Night', que fue cuando pensamos que Dan Baird compone la banda sonora perfecta para currelas americanos votantes del señor Trump (Baird, ex The Georgia Satellites, The Yayhoos y The Bluefields, ha declarado al Rolling Stone que los ama y los odia); el dramático 'All Over But The Crying'; y el adiós con las guitarras echando chispas en 'Railroad Steel' (con un cacho del 'Ruta 66').

Esta era la primera fecha de una gira española organizada por la promotora bilbaína Noise On Tour y que continuará por Madrid (jueves), Valencia (viernes) y Barcelona (sábado), o sea sin días libres. Que nadie se la pierda.

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