El regalo sorpresa de Trajano!

Los tres trajanos sobre el escenario de mármol del Muelle./CARLOS Gª AZPIAZU
Los tres trajanos sobre el escenario de mármol del Muelle. / CARLOS Gª AZPIAZU

El trío post-punk madrileño llenó el bar Muelle con su siniestrismo ochentero actualizado y barítono

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

El jueves el bar Muelle, sito en Ripa, regaló a la afición un concierto gratuito de Trajano! (este es su Bandcamp) y el recinto se llenó para catar a este trío basado en Madrid, liderado por el gallego Lois, autoetiquetado como post-punk y adscrito al siniestrismo ochentero español pero contemporáneo y con mucha personalidad. Sí, singularidad a pesar de las deudas evidentes, irradiadas sobre una fidelísima base Joy Division / New Order. Una personalidad que Trajano! develan por ejemplo mediante la voz barítona de su líder Lois, quien retuerce las palabras en entonaciones que parecen angloparlantes (jo, esa emulación de Smiths en 'Apártate').

Al fotógrafo Azpiazu le recordaron sobremanera a Golpes Bajos y muchos inicios de canciones a The Cure. Al melómano pop Iñaki Gallardo le resonaron a contemporáneos como Editors y Foals, a españoles pioneros como los primerísimos Gabinete Caligari y Danza Invisible, a los mismísimos Derribos Arias por la voz y las guitarras, y, claro, a Joy Division por la base indisimulable. Y al arriba firmante le trasladaron a todos los nombres citados a continuación, pues sufrió a esos grupos ora ampulosos ora grotescos en la época original, sin poder escaparse, pues sonaban en la radio, en los bares e incluso en la tele.

En el Muelle lleno y expectante, el bolo duró 54 minutos crecientes para 13 canciones ejecutadas con la guitarra de Lois, el bajo Joy Division la caja de ritmos moderna y con los tres trajanos aplicados a la tarea con dinamismo escénico y a veces dando la sensación de improvisando en tramos cortos. Las letras barítonas apenas se colegían (¡ni se intuía el idioma!) excepto al llegar a ciertos estribillos, y los tres instrumentos se empastaban con personalidad, conociendo las fuentes pero sin repetir el cauce.

Mucho mejores en vivo que en disco, Trajano! arrancaron combinando la guitarra de Joy Division con la personalidad de los primeros Gabinete Caligari ('Lobos'), fueron ochenteros totales en plan Theater Of Hate ('Afilador', después 'Mono', una de las mejores piezas) o empujando como los Tears For Fears ('Déjame entrar', luego 'Góngora', con su voz retumbante), superaron a propuestas locales actuales como Vulk ('El último hombre del mundo'), rizaron el rizo con post-punk de moda ('Carrie', lástima que se les chafara la técnica y no oyéramos el punteo pues pararon la canción, la mejor hasta el momento, la quinta; ahí fue cuando me fijé en que los calcetines blancos del líder Lois quizá reproducían el rostro con perilla del perillán Nacho Allende).

Y durante el estupendo epílogo (fue un bolo creciente, ya se ha dicho) se asemejaron a unos Spandau Ballet underground ('Ícaro'), actualizaron a la Dama Se Esconde ('Árpád descansa'), pusieron al respetable en danza vía A Flock Of Seagulls ('Ave negra') y se despidieron con un destello de no wave neoyorquina en el que Lois se puso a soplar el saxo algo a lo Atom Rhumba ('155').

Gracias al Muelle por el regalo, por organizar conciertos con entrada libre. Al igual que hacen también en Bilbao el Coppola, el Residence, el Thai Day, La Ribera, etc. Y en el extrarradio El Tubo del Barakaldo, El Volatín de Portugalete, los bares de La Zona de Las Arenas, La Triangu de Sopelana, etc.

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