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La partitura perdida de un coetáneo de Mozart encontrada en internet

Diego Martin-Etxebarria, Joseba Berrocal, Nicolas Carpentier e Ibon Aranbarri, director general de la BOS, con las partichelas de Lebrun. /Jordi Alemany
Diego Martin-Etxebarria, Joseba Berrocal, Nicolas Carpentier e Ibon Aranbarri, director general de la BOS, con las partichelas de Lebrun. / Jordi Alemany

La BOS interpretará la semana próxima una obra de Lebrun, coetáneo de Mozart, que durante décadas se creyó perdida

César Coca
CÉSAR COCA

Un compositor centroeuropeo coetáneo de Mozart, una partitura publicada en París y perdida, un militar asesinado en Vitoria al parecer por una conspiración de los suyos, un copista cuya identidad se desconoce, un desván en Zaragoza lleno de legajos y muebles de no se sabe cuándo, una subasta en internet, un musicólogo vasco que imparte clases en Salamanca que participa en ella casualmente, una obra que parecía destinada al contenedor de papel y es recuperada y un reestreno con carácter de acontecimiento en Bilbao. Parecen los elementos de una de esas novelas de Dan Brown tan abundantes en acción como exentas de rigor histórico. Y sin embargo todo eso ha sucedido. La partitura perdida apareció. «Fue un milagro», dice el musicólogo –y oboísta– Joseba Berrocal, que la encontró en ese pozo sin fondo que es internet, donde las joyas suelen estar rodeadas de detritus. Al fondo puede haber gemas de gran valor yél encontró una:el Concierto para oboe y orquesta Nº 5 en Sol mayor de Ludwig August Lebrun, que el jueves próximo reestrenará la Orquesta Sinfónica de Bilbao con Nicolas Carpentier como solista y Diego Martin-Etxebarria a la batuta. Será un día para la Historia de la Música.