Bulego se dan un baño de masas en su despedida desde el Euskalduna
El grupo de Azkoitia, que volverá en 16 meses, agotó el aforo los tres días de un show con pasaje coral en lo que fue una fiesta participativa de principio a fin y con multitud de niños entre el público predispuesto
Este domingo a las 20.33 horas, en el Palacio Euskalduna, en el tercero de sus tres conciertos de despedida de los escenarios durante más ... de un año (bolos el sábado pasado, este sábado y este domingo, los tres días con sold out o entradas agotadas, en total 6.500 espectadores, infinidad de ellos niños), Tom Lizarazu, el líder de Bulego (Azkoitia, 2020), anunció que el grupo volverá a la escena a lo grande también en Bilbao, en el pabellón de Miribilla el 6 de marzo de 2027.
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«Con este regreso, Bulego promete no solo su vuelta a los escenarios, sino también mostrar la evolución de una banda manteniendo intacta su esencia y su capacidad de emocionar», asegura la nota promocional distribuida mucho antes de ese momento en el Euskalduna. Según el cartel, el regreso cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Bizkaia, y la BBK.
Un muy buen concierto dieron Bulego el domingo en un Euskalduna pletórico, donde se puede decir que todo el mundo acudió con puntualidad pues tres minutos antes de la hora oficial no había nadie en cola ni en las taquillas. Tom Lizarazu y sus tres escuderos actuales dieron un show de 25 temas en 107 minutos, o sea hora y tres cuartos contando los saludos finales de los participantes: Tom, su grupo base, su equipo técnico (¡citó incluso a los vendedores del puesto de merchandising!; las camisetas costaban 25 euros, caras, ¿no?) y los coralistas y músicos de cámara que les acompañaron en la parte central del encuentro.
Este enviado especial tuvo la fortuna de acudir acompañado por Mara, de once años, que se sabe casi todas las canciones de Bulego (el último single, el reciente 'Zazpi kale', no lo conocía y lo comentó extrañada), entró al trapo de todos los trucos de Tom: dio palmas desde la primera petición, elevó los brazos a su orden, por su cuenta cantó no pocas canciones (hasta entonó la letra de 'Bueltan da' durante el instrumental del cuarteto de cámara, lo más bonito de la velada, en serio), me pidió el móvil para encender la linterna cuando Lizarazu propuso eso al inmenso graderío del Euskalduna en 'Gure izarrak', y también bailó, emitió grititos espontáneos de celebración, al final dibujó un corazón con sus manos como respuesta al cantante que hizo lo mismo, sacó fotos y con el móvil menos mal que sólo quiso grabar la última canción, 'Bueltan da', cuando Tom Lizarazu bajó a cantarla por el patio de butacas, subiendo y bajando por el mismo pasillo, en vez de subir por uno y bajar por el nuestro («qué rabia, le estaba esperando para grabarle con el móvil», protestó con razón pero sin acritud la niña con chupa de cuero cruzada como las de 'Grease', su película y musical favoritos).
El concierto cursó con agilidad, las luces y el humo a menudo difuminaron el escenario, faltaron pantallas de fondo (¿verían algo los de las alturas del segundo anfiteatro?), y abajo se oyó bastante bien. Bulego resonaron a Zetak ('Egin dezagun dantza') y a un Joel Sarakula euskaldun ('Hegan'), se atrevieron con rock cañero apto para cualquier rave ('Suzko erroberak'), y encadenaron tres lentos o baladas: '7 Kale' (de melancolía urbana), 'Abuztuko lore' (con una gradación de acordes a lo Depedro) y 'Noizbait' (el único momento en que se oyó eco, provocado por el golpe de la caja).
Y entramos en la parte de música de cámara y coral, con un coro juvenil de la Coral de Bilbao compuesto por 35 voces mixtas. Lo óptimo y más sorprendente fue la pieza instrumental (la fan Mara la cantó y afirmó que se trataba de 'Bueltan da'), entre las corales les quedaron las mejores 'Zure begi horiek' e 'Ilun dagoen arren', Tom Lizarazu pidió prender las luces las linternas de los celulares en 'Gure izarrak / nuestras estrellas', y al acabarla, al recibir la gran ovación, parece que se emocionó y lloró. Y entonces, a las 8.33 horas anunció la vuelta, antes de despedir a la coral con el pop muy inglés 'Ezer ez da berdina', muy a lo Nogen o Mumford & Sons.
BILBAO ARENA - MIRIBILLA 2027.03.06
— BULEGO (@bulegotaldea) November 9, 2025
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Tras un cambio de escenario que pareció un bis porque Lizarazu dijo agur, reaparecieron los tres músicos de Bulego sin Tom para 'Alda dadila', un tecno industrial espectacular. Y con el líder de vuelta un baile muy a lo Belako fue 'Biok', su hit 'Datorrena datorrela' remitió de nuevo a Zetak, se basaron en Laboa en su remix 'Hegoak' (una rave como las de The Orbital parecía eso), en 'Entera daitezela' Lizarazu pidió un gora Palestina, y a modo de falso final con la invitada sorpresa Aiora Rentería, de Zea Mays, cantó una celebrada 'Ardi beltzak / ovejas negras'.
Ya solo quedaba el bis triple, con el baile cuasi eurodisco y muy noctívago de 'Gure bihotzaren taupadak', un coreadísimo 'Kantu bat', la afirmación de que semejante éxito de público y tal comunión entre los espectadores y los actuantes es posible en euskera, y se despidió hasta dentro de 16 meses con la citada y esperada 'Bueltan da', un pop optimista del siglo XXI en el que bajó y subió por el mismo pasillo recibiendo un baño de masas.
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