Niña Pastori: «La mujer siempre ha aportado mucho al flamenco»

Niña Pastori./E. C.
Niña Pastori. / E. C.

La cantaora gaditana presenta este viernes en el Euskalduna su último álbum 'Bajo tus alas'

JOSU OLARTE

«Me sigo sintiendo entre dos puertos por partida doble». Evocando el título del exitoso debut como protegida adolescente de Alejandro Sanz y su retorno a sus raíces gaditanas (hace cuatro años regresó a su San Fernando natal), María Rosa García dice haber entrado en la cuarentena con «mas sabiduría y fuerza interior». Un poderío más maduro con que el que, tras más de dos décadas de carrera, la hija de la cantaora Pastori de la Isla, sigue proponiendo un flamenco con denominación de origen pero permeable a otras tonadas, ritmos y compases. «Aunque no lo parezca, el flamenco es una música superabierta que siempre me ha dado oportunidades para hacer mezclas y colaborar con artistas de todo tipo. Eso es precisamente lo bonito del arte, que puede enriquecerse con otras culturas», comenta al valorar el enfoque de una trayectoria, concretada en diez discos y cuatro Latin Grammys obtenidos, tanto por trabajos de corte ortodoxo ('La Orilla de mi pelo', 11) como por álbumes de acercamiento a la música latina tipo 'Raíz' (14) con Lilla Downs y Soledad o 'Ámame como soy' (con colaboraciones de Rubén Blades , Juan Luis Guerra y Pancho Céspedes)

Más énfasis en su genética flamenca, melódica y andalucista reconoce haber puesto Niña Pastori en su último disco 'Bajo Tus Alas', que incluye duetos con estrellas sureñas como el «muy personal» Manuel Carrasco el «camaleoníco» Pablo Alborán y la «maravillosa y sensible» Vanesa MartÍn. En mayo arrancó su gira de presentación, que este viernes recala en el Auditorio Euskalduna (20.30 horas y a un precio de entre 27 a 68 euros) y cuya parada en junio en el Teatro Real de Madrid (con invitados como India Martínez, Pastora Soler, Malú, Migue Poveda, Orozco o Rosalía) ha propiciado el CD y DVD 'Realmente Volando'. «Así es como me sentía, una sensación parecida a la que, siendo muy niña tuve cuando Camarón me invitó a cantar con él» , comenta conectando su nueve referencia con su mitificada conexión infantil (12 años) con el genio de la Isla.

En tiempos de denuncia del machismo en la música, María parece mostrar una expresividad femenina o ansia de «volar, reír, cantar, sentir, decir..» en uno de sus nuevos temas. «Algo de eso hay pero sin pretenderlo», concede a propósito de 'Mi Libertad', pues resulta que es una de las dos canciones del disco (la otra es 'Bajo tus Alas') que ha escrito la mayor de sus dos hijas, Pastora, de solo 10 años. «Le gusta mucho escribir y leer, siempre está intentado hacer poemas y letras para canciones. Es una niña con mucha sensibilidad, cuando enseñó esa letra me dejó pasmada. Ella como su hermana María (de seis años) escucha las cosas de las crías de ahora, pero también le gusta el flamenco, parece que tiene vocación de artista o de escritora», apunta con pasión de madre la cantante, que aprovecha para recordar el «lugar importante» que la mujer ha tenido siempre en el universo.

«Comparando con otras artes en las que ha primado sobre todo su imagen, las mujeres han hecho, cantando o bailando, muchas aportaciones al flamenco. Habrá habido situaciones criticables, como en todo, pero siempre han aportado su sensibilidad al flamenco, que les ha dado visibilidad, Desde La Niña de los Peines hasta hoy», apunta la Pastori, en alusión implícita a renovadoras del género como Rocío Márquez, Las Migas de Silvia Pérez Cruz, María Arnal, María José Llergó o, por supuesto, Rosalía, con la que cantó 'Cuando te beso' en el Teatro Real de madrileño. La gaditana no regatea flores para la estrella paya y catalana del flamenco con proyección milenial.

«Quise cantar con ella porque me encanta el aire fresco que está aportando al flamenco ya desde su primer disco. Además esta muy preparada. Es capaz de cantar con respeto cosas antiguas como de lo más moderno. No tiene sentido que la critiquen por su origen o por saltarse las normas. El flamenco no es de nadie. Si ha llegado a ser conocido en todo el mundo es por haberse mezclado. Es tan válido lo que puede hacer alguien de familia gitana o con cualidades de nacimiento como quien lo consigue a base de talento, estudio y dedicación«. Explica que se interesa tanto por la nueva hornada flamenca que abandera 'El Niño de Elche' como por oros géneros. «En casa se oye de todo. Lo que menos escucha Chaboli es precisamente flamenco», apunta en referencia a su marido, productor y guía musical desde hace casi dos década. Julio Jiménez (a la sazón vástago del mítico Jero, de 'Los Chichos') quien lidera desde la percusión su septeto de acompañamiento con dos coristas, guitarra flamenca, piano, batería y bajo. «La música es una parte más de nuestra vida, así que no siento que me lleve siempre el trabajo a casa», bromea en vísperas de su concierto de este viernes en el Euskalduna, que se ajustará al formato de su recién editado directo. »Presentaremos el último disco cantando también temas de los anteriores. Habrá momento de fusión pero también otros muy flamencos, cantando bulerías, el palo en el que, por su mezcla de alegría y melancolía, me siento más cómoda».

 

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