The Name: «Nos llaman luchadores»

Mosaico del cuarteto, con Guillermo Fernández arriba a la izquierda. /E.C.
Mosaico del cuarteto, con Guillermo Fernández arriba a la izquierda. / E.C.

«Nos encanta saber que somos ejemplo de tenacidad», confiesa el líder del cuarteto melódico metalero que el sábado estrena en vivo su ambicioso cuarto CD, 'Momentos'

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Serios, sobrios, lineales (o longitudinales), noventeros y guitarreros son The Name (Bilbao, 2003), grupo de rock duro melódico y castellanoparlante que, a pesar de los contratiempos, ha llegado a su cuarto álbum, titulado 'Momentos' (Bad Death Records). Suena a Sôber, a las baladas grunge de las 90, al rock estirado de Alter Bridge o al metal paisajista, y contiene desarrollos progresivos guitarrísticos entre Satriani y Dream Theater. El sábado se estrenará en vivo en Barakaldo (Edaska Rock Club, 20.30 h, 7 €; más Antigua), y por todo ello departimos con el cantante y guitarrista, Guillermo Fernández.

- Os llamáis The Name y cantáis en castellano. ¿Ha habido cambio de idioma?

- Empezamos cantando en inglés porque siempre hemos sido mucho más seguidores de la música en ese idioma. Las versiones que tocábamos en los inicios y la inercia de componer nos llevaron a decantarnos por el inglés. Años más tarde decidimos cambiar a castellano porque yo principalmente, como cantante, llegué a darme cuenta de que era mucho más sincero y práctico expresarme en mi lengua para poder creerme las historias e intentar transmitirlas de verdad. El nombre del grupo se puso porque no encontrábamos uno y simplemente traducimos 'El nombre' al inglés.

- Ya. ¿Cuáles son los objetivos artísticos de The Name?

- Los objetivos artísticos son y han sido siempre muy altos. Nunca hemos dejado de lado la creatividad, a pesar de los problemas de todo tipo que hemos debido superar. Nos llaman luchadores y eso llena. Nos encanta saber que somos ejemplo de tenacidad.

- ¿Y los propósitos comerciales?

- Comercialmente hablando, tan sólo queremos crear el círculo vicioso positivo de tocar, grabar y recuperar el dinero para después volver a repetir el proceso. Sin más pretensiones y con los pies muy sobre la tierra.

- ¿Cuándo y por qué os juntasteis?

- The Name nació en Bilbao en 2003 a partir de la disolución de dos bandas vizcaínas: Willow y Ancient Dreams. Nos juntamos porque éramos íntimos amigos de la infancia unidos por el rock y el heavy metal. Decidimos apostar por dejarnos llevar mezclando nuestras influencias, lo mismo que seguimos haciendo hoy día.

- ¿Cómo veis la escena metalera en Euskadi?

- Sin duda la escena está creciendo cada vez más. Hubo una época no muy lejana en la que la sequía artística se adueñó un poco de ella, al menos en nuestro entorno. Eso estaba ligado a la crisis económica, por supuesto. Ahora se nota que hay más ganas de hacer cosas, de salir a inventar y de apostar. Hay un montón de grupos buenísimos y la competencia nos beneficia a todos porque la cultura es algo vital de la que todos formamos parte. The Name también formamos parte de ella aportando humildemente música enérgica y melódica salida del corazón.

The Name en noviembre en la sala Groove.
The Name en noviembre en la sala Groove. / Aitor Antón

- ¿De qué curráis y qué edad tenéis?

- Curramos todos como empleados en empresas públicas y privadas, desde la construcción o fabricación de piezas de metal, cómo no, je, je, hasta de médico. Y sobre la edad, a excepción del guitarrista Greg, que tiene 27 años, los demás estamos ya entrados en los cuarenta o casi.

- ¿Cuáles son vuestros grupos favoritos e influencias?

- Adoramos la música y, al menos en mi caso, me considero un melómano empedernido. Nuestras influencias parten del rock y el heavy metal tradicional, pero discurren por muchos subestilos como el thrash, el prog, el gothic, el doom, el hard rock, etc. Nos gustan bandas como Europe, Fates Warning, Dream Theater, Symphony X, Paradise Lost, Sabbath, Maiden, Metallica, o más actuales como Alter Bridge, Evergrey, Opeth...

- A Alter Bridge sí que recordáis. Pienso que, como ellos, tenéis un sonido progresivo y a la vez deudor de los años 90.

- Podríamos decir que los 90 fue una década que nos influyó mucho, sí, y sin duda bebemos de aquellos sonidos, aunque nos guste también explorar épocas más actuales.

- 'Momentos' es el cuarto disco oficial… ¿Vais poco a poco?

- Las circunstancias nos han hecho siempre movernos poco a poco. Ese es el ritmo que conocemos hasta ahora. Tiene de positivo que puedes mimar todo con más calma. Creemos que nuestro estilo requiere esta calma.

- Háblanos un poco del disco nuevo, 'Momentos', en parte grabado en los estudios Tío Pete.

- Una parte del disco se grabó en Tío Pete, sí, las baterías y las bases rítmicas. Y el resto en Beard Estudios, incluyendo la masterización. Quisimos apostar e invertir de una vez por todas en la buena calidad de sonido que sabíamos nos iba a aportar esta combinación de estudios. Queríamos que este disco tuviera la mejor y más justa producción. Además de ese golpe en la cara desde el principio, buscábamos la riqueza en los detalles y poder dar rienda suelta a esos toques melódicos que con una grabación más pobre se hubieran perdido.

- Es un disco muy guitarrero, ¿no?

- El riff es el motor desde el que una banda de rock o metal echa a andar.

- ¿Y las letras? ¿Qué os inspira?

- Estamos muy orgullosos de las letras porque sin duda en esta ocasión nos hemos sentido muy creativos y comunicativos, muy inspirados. Su contenido es muy variado pero los sentimientos y el positivismo podrían ser los temas centrales, aunque como digo hay variedad argumental. Hay dos canciones que rinden tributo a la música y a la tremenda influencia que tiene en todos nosotros, una que habla del maltrato animal, otra del eterno dialogo entre el corazón y la razón, una sobre querer huir de la zona de confort impuesta...

Cuarto álbum, 'Momentos' (Bad Death Records).
Cuarto álbum, 'Momentos' (Bad Death Records).

- ¿Qué significa la portada de 'Momentos', con un columpio en primer plano, una campa de yerba alta y una cabaña de madera al fondo? Parece propia del country alternativo, o del rollo gótico vertiente 'americana'.

- La portada es una imagen de un fotógrafo canadiense de la que me quedé prendado y que por supuesto compramos. Creo que resume perfectamente no solo el sentimiento del disco, sino también del grupo en general. Nuestra música y letras tienen esa mezcla de luz y oscuridad. Tanto en la música como en las letras, insisto. Esa imagen de la portada puede inspirar muchas sensaciones: tétricas, góticas, vintage... Pero también de tranquilidad, de melancolía, de calma... Es un diseño que encaja a la perfección con nuestra forma de sentir 'Momentos'.

- ¿Cómo son vuestros bolos y cómo será el que daréis el sábado en el Edaska (20.30 h, 7 €)?

- Supongo que mi respuesta es bastante común entre los grupos, pero sin duda el directo es la meta de todos nosotros. Así que por supuesto lo daremos todo y más. Tratamos de que el público sienta de verdad, de golpear muy duro la sensibilidad de cada cual con nuestras canciones, que sin duda crecen en vivo. Nuestras canciones contienen un componente melancólico que en concierto generan una comunión difícil de explicar, aunque suene prepotente. Dejarse llevar es la clave, sin duda. El Edaska es una sala muy rodada por nosotros y estamos siempre encantados de repetir. En esta ocasión lo haremos con Antigua, un grupazo veterano de puro rock que hará las delicias de todos. Viene desde Madrid presentando su nuevo disco, '5.2', y estamos seguros de que será una gran noche.

- ¿Cuántos bolos vais dando hasta ahora? Nos os prodigáis, ¿verdad?

- No sabría decir cuántos conciertos hemos dado, pero para el tiempo que lleva la banda supongo que han sido pocos. No porque lo hayamos querido así, sino debido a varios parones originados por cambios de formación principalmente. Hemos rodado mucho por nuestra zona, hemos participado en concursos y festivales, hecho algunas escapadas a Madrid, Guadalajara, Pamplona...

The Name en la sala Groove de Portugalete, tocando 'Un mundo del revés'.

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