María, la hija de Sergio y Estíbaliz: «Algún día dejarán de existir barreras estilísticas»

El mallorquín César Uña (batería) y los vizcaínos María Blanco Uranga (guitarra acústica y voz) y Txarlie Solano (guitarra eléctrica)/
El mallorquín César Uña (batería) y los vizcaínos María Blanco Uranga (guitarra acústica y voz) y Txarlie Solano (guitarra eléctrica)

El grupo de pop Mäbu presenta su cuarto disco este sábado en el Campos. Promete sorpresas que no desvela

ÓSCAR CUBILLO

María Blanco Uranga, la hija de Sergio y Estíbaliz, vive de siempre en Madrid y ahí lidera un grupo, un trío, llamado Mäbu y que también se sostiene sobre los hombros y el talento de su compañero en tantos sentidos Txarlie Solano, ex PiLT, otro vasco emigrado a la capital. La aventura de Mäbu alcanza en 2018 a los diez años de andadura y para celebrarlo se lanza ‘Décimo – Directo en Estudio Uno’, repertorio grabado en vivo en estudio con colaboraciones de Marlango, Izal, Mikel Erentxun, Rozalén, Rayden, Isea o su madre, Estíbaliz Uranga, de El Consorcio.

Este disco en vivo espiga 10 cortes entre sus tres trabajos anteriores, registrados en riguroso en estudio: ‘Mäbu’ (2011), ‘Detrás de las luces’ (2013), y ‘Buenaventura’ (2016). María se resigna, dice que «llevamos diez años y no nos conoce nadie », y encima asegura que su estilo es difícil de etiquetar, aunque en su pop sensible de cantautora podemos identificar pasajes comparables con Depedro, Jorge Drexler, Bambikina, India Martínez (ciertos trazos étnicos más evidentes en directo), Marlango, Vainica Doble o Mumford & Sons. Este sábado Mäbu presentan el disco con trío al completo (dos guitarras, su voz, más batería) en la Cúpula del Campos (21 h, 10 €), y aprovechamos para interrogarla.

- El nombre del grupo proviene de tu propio nombre, ¿verdad?

Mäbu proviene de las siglas de María Blanco Uranga. Digamos que este proyecto nació de unas canciones que yo tenía por ahí guardadas y muy pronto y con mucha ilusión me hice con una banda donde se encuentra otro de los pilares fundamentales de esta historia: Txarlie Solano. Y ya llevamos diez años en activo.

- Mäbu lo escribís con diéresis. ¿Por qué?

La mayor parte de nuestras canciones están producidas con mucho detalle. La diéresis no deja de ser uno más para resaltar un nombre a primera vista algo soso.

- Naciste en Bilbao y resides en Madrid. ¿Llegaste a vivir en Sopelana, donde lo hicieron tus padres?

Yo he vivido en Madrid toda mi vida porque mis aitas se mudaron. Pero, extrañamente, también acababa pasando medio año entre Bilbao y Sope, donde tengo mi inseparable cuadrilla. Aunque gustosa me iría a vivir ahí, la profesión del artista es más manejable desde una ciudad como Madrid.

- Ya. ¿En Bilbao hiciste pinitos musicales en vivo?

Cuando empezamos Txarlie y yo, ya tocábamos en Bilbao y en Madrid. Los amigos nos venían a ver a los típicos bares donde un grupo es un entretenimiento. Nadie paga por entrar y tampoco está obligado a prestarte atención. Así nos hemos presentado en millones de esos bares de por ahí, como El Comercio de Las Arenas, La Triangu y el Sunset de Sopelana, el Mulligans de Leioa … Y alguno más que seguro se me escapa.

- ¿Tienes estudios musicales?

No tengo estudios musicales como tal. He recibido clases de piano, de guitarra clásica, guitarra moderna, canto, interpretación... Pero nada oficial donde un papel lo certifique.

- Ya parece bastante...

Y me ha gustado la música desde que a los cuatro años vi por primera vez a mis padres practicando en el local de ensayo que había en casa. Desde entonces yo supe que quería ser cantante.

- ¿Tus padres te animaron a intentarlo profesionalmente o te recomendaron que te aseguraras una red con otra carrera o trabajo?

A los 14 años escribía muchas letras y a los 17 ya empecé a transformarlas en canciones, un poco gracias a la insistencia de mi padre. O sea que digamos que desde el principio no tuve ningún impedimento para luchar por ese sueño. Acabé mis estudios obligatorios y llegué a matricularme en la universidad, en Historia del Arte, pero acabé decantándome por componer y por intentar sacar mi música adelante.

- Ahora mismo estás embarazada. ¿Estás casada?

Por el momento no tengo planes de boda. Voy a tener mi primer hijo con Txarlie y prácticamente podríamos llamar al niño Mäbu.

- ¿El embarazo te cambia la sensibilidad? ¿Te la extrema a la hora de cantar, por ejemplo?

Sí, te la cambia mucho. Pero es un cambio bonito Te vuelve más consciente de la vida y hacer una gira en mi estado se me convierte en algo tremendamente especial. El problema viene cuando ya no puedes respirar tan bien como antes, lo cual se nota al cantar.

Txarlie y María este marzo en acústico en el Fnac bilbaíno.
Txarlie y María este marzo en acústico en el Fnac bilbaíno. / CARLOS Gª AZPIAZU

- ¿Cómo conociste a Txarlie Solano?

Me recomendaron que le llamara para ayudarme con las canciones, vino a mi casa en Madrid y surgió la magia.

- Oh… No preguntaremos más. ¿Cuándo se mudó a Madrid Txarlie? ¡En Euskadi tocó con PiLT!

Txarlie lleva ya 16 años en Madrid y desde que se vino digamos que su vida laboral ha estado centrada en la figura del músico mercenario. Ha tocado con Juan Pardo, Tontxu, Carmen Paris, Mikel Erentxun, Marta Sánchez, Coti... Y actualmente, a pesar de tener este proyecto más personal, sigue tocando muchísimo para otros.

- Jo, se puede decir que a Txarlie le va casi mejor que a ti… O sea, está instalado, le reclaman para giras, tiene un estudio…

Por supuesto, y así debe ser. El lleva 20 años más que yo trabajando en este mundo. Es un gran músico y tiene buena fama. Aunque las producciones musicales le comienzan a salir ahora más que nunca precisamente gracias al curro que hace con Mäbu, ¿eh?

- ¿Qué aporta cada cuál musicalmente al grupo?

Yo hago las canciones, tanto letra como melodía. Me acompaño con la guitarra y más tarde Txarlie se pone a producirlas un poco más. Empieza a meterle mano a armonías y a pensar en sonidos e instrumentos para acompañarlas. Después vamos al local de ensayo y con el batería ya definimos estructuras e intensidades.

- ¿En qué sois más diferentes como personas?

Txarlie es la lógica pura y dura. Yo soy más visceral.

- Mäbu tenéis tres discos de estudio y uno en directo, por cierto grabado también en estudio. ¿Los primeros en Warner y el último autoedición?

Efectivamente. Este nuevo disco con el que celebramos nuestros diez años y que titulamos ‘Décimo - Directo en Estudio Uno’ lo hemos autoeditado junto con Uno Música. La verdad es que no hay mucha diferencia en cuanto a la gestión con publicarlo en una multinacional. Nosotros siempre nos hemos encargado de la promoción y las giras. Y seguiremos igual.

- Has comentado por ahí que sois un grupo difícil de etiquetar. ¿Eso es malo, os perjudica a la hora asomar la cabeza comercialmente?

Es malísimo. Por eso llevamos diez años en tierra de nadie, ganándonos al público por el boca a boca. Pero nos va bastante bien. Estamos muy orgullosos de lo que hacemos y confiamos en que algún día dejarán de existir barreras estilísticas.

- ¿Qué grupos te influyen, os influyen a la hora de hacer música en Mäbu?

De todo. Pero en general más las autoras de habla anglosajona, como Feist, Regina Spektor, Aimee Mann. Es simplemente la música que escucho, aunque no creo que se refleje demasiado en nuestra música.

- ¿Qué nos dices del último disco, ‘Décimo - Directo en Estudio Uno’?

Es un discazo con maravillosas colaboraciones que hará las delicias de los más fans. Teníamos muchas ganas de grabar en puro directo.

- Diez canciones con diez invitados caben. ¿Los invitados son todos amigos o a alguien no le conocíais pero se lo propusiste y se presentó? ¡También participa tu madre, Estíbaliz, de El Consorcio!

Son todos colegas, sin excepción. Tenemos suerte. Diez años dan para conocer mucha gente.

- ¿Cómo será el concierto de la Cúpula?

Repasaremos nuestra carrera pasando por momentos más acústicos e íntimos, como hicimos en la presentación del Fnac, y por otros momentos más amplificados y potentes. También contaremos con invitados especiales. Pero eso solo lo podrá descubrir quien venga a vernos.

- Bien por las sorpresas. Venía en trío con batería. ¿Quién es?

Es Miquel Ferrer, un mallorquín. El hombre con la barba más larga del mundo y el corazón más grande. Ha tocado con Marwan, Depedro y con muchos más que ahora no me vienen a la cabeza.

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