Los Mambo Jambo con el machete entre los dientes

Dani Nel.lo, ex Los Rebeldes, azuzando con las maracas./CARLOS Gª AZPIAZU
Dani Nel.lo, ex Los Rebeldes, azuzando con las maracas. / CARLOS Gª AZPIAZU

El cuarteto catalán de rock and roll instrumental pilotado por el saxofonista Dani Nel.lo demostró una vez más ser una máquina sin cantante este domingo en un caldeado Kafe Antzokia

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Uno de los mejores conciertos del año lo dieron Los Mambo Jambo barceloneses (aunque el baterista es escandinavo y el contrabajista exyugoslavo) la tarde del domingo en el Antxiki, la sala superior y pequeña, que se convirtió en un horno por el sudor de la banda, el calor de la centena humana y quizá la calefacción del recinto. Los Mambo Jambo son el grupo número 53 que vamos viendo en vivo este 2019 y el domingo día 10 fue la séptima vez que este febrero acudíamos a un concierto al Kafe Antzokia, ya sea arriba o abajo.

Con sonido espectacular ('jambofónico' lo llamarían ellos), precisión absoluta (no solo por ir al grano y hablar poco, sino también por la ejecución individual y la compenetración entre los cuatro músicos) y ganas de hacer bailar al personal («¿estáis ahí o qué?», acuciaba el líder, el saxofonista Dani Nel.lo, ex Los Rebeldes), Los Mambo Jambo triunfaron con su receta e informó Dani: «Llevamos diez años pateando culos por todo el Estado. No hace falta hacer pop… o indie… Hay otros caminos, como el rock and roll instrumental. No sólo existe la autopista comercial. Os prometo que volveremos a la sala de abajo con la Akestra», que es una quincena de músicos: cinco saxos, piano, trombones y trompetas...

Al acabar el show Dani se puso a vender discos y a firmarlos (a Jaime Hustlers, a Carlos de Micky & The Buzz…) en el puesto de merchandising y ahí le preguntamos si habían tocado sólo las dos versiones que había presentado durante su bolo de hora y cuarto (76 minutos) para según el setlist 21 instrumentales ejecutados con el machete entre los dientes, o si cayó algún cover más, y reveló con el rotulador en la mano: «Han sido cuatro, 'The Work Song' (de Cannonball Adderley) y 'El hombre y la tierra' (del documental televisivo), y además 'Camp Meeting' (de Don Wilkerson) y 'Sack O'Woe' (de Cannonball para su hermano Nat Adderley)».

Dani Nel.lo (saxos), el serbio Ivan Kovasevic (contrabajo), el sueco Anton Jarl (batería) y Dani Baraldés (guitarras).
Dani Nel.lo (saxos), el serbio Ivan Kovasevic (contrabajo), el sueco Anton Jarl (batería) y Dani Baraldés (guitarras). / CARLOS Gª AZPIAZU

Los Mambo Jambo se inspiran en palos añejos, del rock and roll negro al swing raudo, pero para nada son puristas, lo cual se notó en la bastante juventud reunida en el Antxiki. Y su música sirve como banda sonora imaginaria de escenas muy visuales. Así, 'Hot Guindillas' fue un rocanrol picante (vaya pinta la de Dani en escena, muy cool y retro, con ojos glaucos, tupé pelirrojo frondoso y bigotillo de cuidado conmigo), 'Un baile hipnótico' contuvo trazas ska (con Dani dando palmas como si fuera Viggo Mortensen en la recomendabilísima película 'Green Book'), el mentado 'Sack O'Woe' llevó a James Bond al rock and roll y caldeó aún más el local (el que suscribe se tuvo que quitar hasta el jersey) y 'Don't Mess With Mr. Eddy' estuvo precedida por una de las escasas presentaciones de Dani (está dedicada al guitarrista del twang Duane Eddy, y aprovechemos aquí para citar al guitarrista mambero Dani Baraldes, sustituto de Mario Cobo desde que éste fichó por Loquillo y que tiene menos protagonismo en la receta, pero siempre la resuelve bien).

Los Mambo Jambo sonreían y no paraban quietos en escena: el fornido Kovasevic manejaba su contrabajo como si fuese un violín, el guitarrista saltaba, Dani danzaba al soplar como un hechizero… Y las emociones no paraban de ser emitidas, irradiadas desde el tablado del Antxiki: 'Experiment In Honk' y la posterior 'Everythin's Shakin' brotaron climáticas, volcánicas, como demostraciones auténticas de poderío honker (la primera con punteo swing y ovación intercalada y la segunda con un solo de batería justo antes del bis), 'Blue Iguana' llegó cual balada cool para recuperar fuelle (aunque mucha peña la recibió bailando contoneándose), el citado 'Camp Meeting' fue un swing redoblado con fondo fusilado al 'Mistery Train' de Elvis, el tema 'Safari' sonó a latin chachachá (y éste fue uno de las tres que sopló con el barítono, entre los rocanroles 'La caza' con su falso final y el R&R tribal 'Roadrace'), 'Cayo Diablo' con sus onatopellas repetidas por el respetable pareció un homenaje a Cab Calloway (recuerden la película de los Blues Brothers 'Granujas a todo ritmo', al señor del jari-jari-jari-heyyyyy), 'Jambology' fue un bop imparable y el bis doble lo completaron 'La maldición de los rockers' con su aire pistolero y tamborero y 'The Whip', un rock and roll tan incisivo como el torno del dentista crepitando en tu cerebro.

Ojalá vuelvan en formato big band, con la Akestra, con la que han editado un disco recopilatorio con algún inédito. En total, estos doce títulos: 'El Timo', 'Gallo De Pelea', 'La Caza', 'Blue Iguana', 'Experiment In Honk', 'Promenade', 'Lago Salado', 'Los Ases Del Baile', 'Carrera De Ratas', 'G Strings Murders', 'Poderosa' y 'La Maldicion De Los Rockers'.

'Fuego cruzado', un ejemplo de clip en modo banda sonora imaginaria de Los Mambo Jambo: