La inauguración del festival Loraldia

Beñat Achiary, 72 años, de Iparralde, el mejor de la velada./CARLOS Gª AZPIAZU
Beñat Achiary, 72 años, de Iparralde, el mejor de la velada. / CARLOS Gª AZPIAZU

Con Audience como quinteto base, un puñado de cantantes rindieron un creciente homenaje en el Arriaga al poeta huido Sarrionaindia, destacando las voces de Beñat Achiary, Mikel Urdangarin y Eñaut Elorrieta

ÓSCAR CUBILLO

El viernes, en un Arriaga lleno, se inauguró oficialmente el quinto festival Loraldia, dedicado a la cultura en euskera y desperdigado por 12 recintos bilbaínos a lo largo de 22 días. Se puso en escena el cancionero del discolibro publicado por Elkar 'Gure oroitzapenak', que adapta poemas de Joseba Sarrionandia, el fugado de la justicia, el protagonista e inspirador de la canción 'Sarri, Sarri' de Kortatu. El mismo que desde su escondite en Cuba, la víspera, el jueves, envió por e-mail unas letras nuevas, unos 'versos fáciles' para acoplar al 'Guantanamera', el clásico de José Martí, que se recreó algo a trompicones por lo poco ensayado al recibirse la nueva propuesta lírica in extremis. Este fue el fin de fiesta definitivo de una iniciativa que se repetirá en cuatro teatros más: en Vitoria (21 de marzo), Bayona (23), San Sebastián (24) y Pamplona (28).

El estreno bilbaíno duró 99 minutos para 17 piezas musicales, contando la intro instrumental y la música de fondo para presentar a todos los participantes: los cinco miembros del grupo base (los gerniqueses Audience), vocalistas como Eñaut Elorrieta, Mikel Urdagarin o el genial Beñat Achiary (el veterano cantante de Iparralde aportó la el momento más vibrante), más los dos 'actores', Harkaitz Cano y Uxue Alberdi, que en sus intervenciones esporádicas aseguraron que Sarrionaindia les marca y que le recuerdan, y glosaron que el estilo del homenajeado se basa en la libertad y en vivir la vida sin molestar a los demás.

El inicio de la inauguración del Loraldia fue titubeante, pero creció la cosa hasta llegar a la inesperada destensión del segundo bis guantanamero. Con el público predispuesto (al acabar colegimos todo contento en un pasillo a Natxo de Felipe, de Oskorri), abrieron plaza con sonido americano unos Audience inestables y ondulantes sónicamente que durante el concierto permanecieron en escena sobre una tarima elevada y central, con los cinco miembros intercambiando los instrumentos (pedal steel, más guitarras, piano, acordeón, percusiones…). Muy justos y tanteantes estuvieron Audience escoltando a una Inés Osinaga (la cantante de Gose) a la que le tocó en suerte el difícil reto de romper el hielo y lo hizo cantando entre La oreja de Van Gogh y Doctor Deseo ('Errua'). Al colgarse la trikitixa estuvo un poco mejor mano a mano con la actriz afrocubana Dana ('Katuaren kantua' llevado al reggae). Y Dana Moya (colaboradora de Audience que en total participó en seis piezas) capoteó como pudo nerviosa el embolado en la tropical 'Denon mundua', pero con ella en escena mano a mano con Rafa Rueda se asentó la velada ('Ez da itzuliko', con Rafa a la guitarra y entonando muy bien en castellano).

El primer pico lo gozamos mediante Rafa Rueda y Audience bien integrados en un ascendente brit pop coral ('Hokusairen olatu', con tres guitarras cantando a la ola japonesa), y Audience a solas hicieron tiempo en un vals teatral y cabaretero ('Lili bat'), antes de la entrada fulgurante del guitarrista navarro Joseba Irazoki y del cantante genial (lo repetimos premeditadamente) vascofrancés Beñat Achiary, de 72 años, quien impactó en el Arriaga como un meteorito con su voz intensa y teatral, haciendo añicos a Nick Cave ('Nao es tu', la más ovacionada del estreno, cuando la gente pareció despertar del letargo y se puso a silbar y todo), y de seguido recogiéndose más en una segunda colaboración surreal, innovadora e improvisada con la ayuda vocal de Irazoki ('Bakezaletasuna').

Miren Narbaiza cantando 'Ez diren gauza'.
Miren Narbaiza cantando 'Ez diren gauza'. / CARLOS Gª AZPIAZU

La participación de la tercera fémina del plantel cantoril, Miren Narbaiza (Mice), cursó teatral a lo Doctor Deseo y sin tanta tensión ('Ez diren gauza'), y el cantautor Mikel Urdangarin, sentado al piano e integrado en el seno de Audience, desbordó su melancolía tremolante en una bonita, emocionante y lograda balada ('Oroimeneko portua'). No obstante, a dúo con Eñaut Elorrieta (líder de KenZazpi), la voz de Mikel, demasiado triste y apabullante, no encajó con la más aguda y esperanzada de Eñaut ('Hemen gaude'). Un Eñaut que sonó fronterizo antes de derivar al éter indie ya con Audience ('Geografia'), un Eñaut que, tras las presentaciones generales (con Beñat el más aplaudido de nuevo), se soltó el pelo y bailó alegre en el primer fin de fiesta, un rock sorprendentemente stoniano con el plantel de participantes en pleno en el tablado ('Gure begiek').

Mikel Urdangarin y Eñaut Elorrieta, agua y aceite en 'Hemen gaude'.
Mikel Urdangarin y Eñaut Elorrieta, agua y aceite en 'Hemen gaude'. / CARLOS Gª AZPIAZU

Ahí debió finalizarse el encuentro. Mucha gente evacuaba el Arriaga cuando una minoría seguramente avisada de que quedaba un segundo bis (nosotros teníamos el setlist), se puso a gritar 'beste bat' y se vivió ese extra en modo descompresión absoluta. Primero cayó un 'Martin Larralde' desubicado y destensado coprotagonizado por Rafa Rueda y Dana (incluso Rafa, quizá el más nervioso de la noche, lo entonó mal, eso que antes se había lucido en castellano), y en segundo lugar llegó la hora del cierre sobrevenido con los nuevos 'versos fáciles' para el 'Guantanamera' que envió in extremis el homenajeado Sarrionaindia, un número que quedó demasiado largo y, como decíamos antes, menos preparado (paradójicamente, el más sobresaliente de la velada, Beñat Achiary, no cantó en esta parte y se escondió tras las congas).