Danilo Pérez | Pianista

«Hacemos canciones e historias sobre mujeres influyentes»

Tan bienhumorado como el maestro Dizzy Gillespie con quien tocó en su día, Danilo Pérez bromea con la tapa del piano en una anterior visita a Vitoria./javier mingueza
Tan bienhumorado como el maestro Dizzy Gillespie con quien tocó en su día, Danilo Pérez bromea con la tapa del piano en una anterior visita a Vitoria. / javier mingueza

El reconocido jazzman panameño actuará el 17 de julio en Mendizorroza con un quinteto de estrellas que homenajea a grandes creadoras

Natxo Artundo
NATXO ARTUNDO

A lo largo de los años, el público del Festival de Jazz de Vitoria ha tenido el privilegio no sólo de disfrutar de la música de Danilo Pérez, sino de verle interactuar con gigantes como Dizzy Gillespie o Wayne Shorter y, también, de seguir la evolución de su maestría. Pero un jazzman de la categoría del panameño no suele conformarse con ser 'sólamente' un artista capaz de crear grandes piezas ante el público o de fundir la esencia estadounidense del género y el folklore latinoamericano. De ahí que este artista de la Unesco para la paz se preocupe por asuntos de índole social o por impulsar proyectos culturales, musicales y educativos como el Panamá Jazz Festival. Y, como no entiende la música sin riesgo ni se relaja en el confort, ahora regresa a la capital alavesa con un quinteto que dará mucho de qué hablar. De escuchar, aún más.

- Ha pasado tiempo desde su primera visita al festival, allá por 1994.

- Esa fue la primera vez como líder. Pero estuve con Dizzy Gillespie United Nations Orchestra mucho antes. Tengo muy buenos recuerdos.

- Una formación que, vista en perspectiva, resulta increíble.

- Absolutamente.

- Curiosamente, en aquella ocasión vino con Larry Grenadier, con quien regresa ahora.

- Exactamente, es increíble.

- Cuando los caminos de los músicos de jazz se van cruzando en el tiempo, ¿hay un intercambio más rico?

- Absolutamente: se van contando historias muchas veces paralelas y reencuentros como este de ahora, muy especial para mí. Nunca olvido mi primera gira, en la que estaba Larry, y ahora es un bonito reencuentro. Además en un lugar tan especial como Vitoria, que tiene un calor, una recepción a la música. No se me olvidan las noches en el hotel, tocando en esas jam session.

«La música es una de las mejores herramientas para la diplomacia»

- Fue justo antes de publicar 'Panamonk'. Su país de origen aparece en otros títulos de discos como 'Panamá Suite' o 'Panamá 500'. ¿Qué importancia tienen esas raíces, la identidad?

- Siempre es importante para mí. Ahora, con otro grado de madurez y experiencia, sabiendo más de nuestra historia, puedo decirle que se sabe poco de la conexión de Panamá con el jazz. Probablemente -y lo digo con humildad-, sea el país de Latinoamérica que ha tenido a más jazzistas reconocidos. Hay una historia poco contada entre Panamá y Estados Unidos a través del jazz. Desde los inicios de Luis Russell con Louis Armstrong, Sonny White grabando con Billie Holiday el 'Strange Fruit', Billy Cobham... El mundo desconoce la importancia de Panamá en el jazz. Ha sido importante siempre para mí contar esa parte de nuestra historia. Otra fue la que yo aprendí con Dizzy Gillespie - que luego cultivé con otros grandes mentores- y es la importancia del diálogo intercultural.

- ¿A través de la música?

- La música es una de las mejores herramientas para la diplomacia efectiva y verdadera. Es una de las grandes motivaciones que tengo, sobre todo en proyectos como este, donde los intercambios que se dan son fundamentales para contar cosas en torno a la memoria histórica y ese diálogo intercultural. Hoy es importante hablar mucho de la justicia social, pero desde el punto de vista de los hombres. Las mujeres están hablando de la igualdad, pero pienso que nosotros tenemos que estar impulsando esa conversación. Y ahí surge este proyecto que va a escuchar.

- ¿De qué manera?

- Nos reunimos cinco hombres y, a partir de ahí, contamos historias y escribimos canciones sobre mujeres que han sido influyentes en nuestra sociedad. Obviamente, utilizamos diferentes perspectivas, de dónde viene cada uno: Avishai, de Israel; Chris Potter, de Estados Unidos; yo, de Latinoamérica... Y es un proyecto interesante, rico, con una parte emocional bien especial.

- ¿Lo plasmarán en una grabación?

- Hay mucho interés. Estamos en una perspectiva de cultivar la relación, grabamos todos los conciertos pero no tenemos nada concreto en cuanto a entrar en el estudio. Estamos en una relación de cultivar la amistad, que la música vaya marcando la dirección de por dónde vamos. La primera impresión ha sido maravillosa y todos tenemos muchas ganas de seguir. Pero me imagino que eso se dará de forma natural en el proceso.

«Probablemente, Panamá sea el país con más jazzistas reconocidos de Latinoamérica»

- ¿A qué figuras femeninas reconocen con su música?

- Yo le escribí un tema a Toni Morrison, 'Beloved'. Para nosotros la base de lo que estamos haciendo tiene que ver con la lucha que ella presenta. Como otras figuras: Maya Angelou, Zora Neale -con un tema que escribió Chris Potter, 'Tea Cake'- o Gabriela Mistral. Estamos trabajando en varios aspectos, hay incluso un poema que ha aportado Avishai sobre Zelda Schneurson Mishkovsky. Lo está traduciendo y fue escrito por Jesmyn Ward.

- ¿Cuánto traerán escrito y cuánto van a dejar abierto al diálogo musical en escena?

- Hay muchos poemas, temas que tienen una estructura en la que estamos trabajando. Hay una mezcla muy bien balanceada entre la composición y la estructura espontánea. Y vamos a seguir por este camino para que la gente no note si estamos improvisando, que sea una relación orgánica entre ambos aspectos.

«Curanderos de la sociedad»

- ¿La paternidad le ha llevado en estos años a mirar más aspectos sociales, culturales o ecológicos?

- Lo primero que viene a la mente es qué les espera a mis hijos, si hago lo suficiente para que las generaciones que vienen tengan un mundo mejor. Siempre había tenido inquietudes, estimulado por mi padre, un gran educador, que me dio la oportunidad de ver cómo, a través de la música, puedes obtener herramientas para aprender matemáticas o ciencias. Ese uso de la música para el currículo educativo tradicional ya lo puso en marcha en los años 60.

- ¿Qué hizo usted?

- Las primeras cosas que se me ocurrieron fueron musicales, desarrollar motivos, melodías o escribir canciones todos los días. También tuvo que ver la experiencia con Wayne (Shorter), en cuanto a la importancia de casarse, de tener hijos, de vivir la vida para contar esa historia en tu música. Vinieron muchas preguntas y empecé a cuestionarme la manera tradicional de enseñar música: la responsabilidad de los músicos va más allá de tocar: son los curanderos de la sociedad, con la posibilidad de enviar mensajes y de oxigenar este ambiente.

17 de julio en vitoria

MAP y Banda Municipal.
Concierto y estreno de la obra de Marco Mezquida para Vitoria. Primera parte (21.00 h.). Mendizorroza.
Danilo Pérez-Cohen-Potter Quintet.
Con el bajista Larry Grenadier y el baterista Johnathan Blake. Segunda parte.
Entradas.
30 euros, en jazzvitoria.com y en El Corte Inglés. Abono general, 125 euros.

El quinteto

Chris Potter | Saxofón

Versátil, de trayectoria diversa: de Steely Dan o Pat Metheny a sus mentores Dave Holland o Paul Motian. Heredero natural del trono de Michael Brecker.

Avishai Cohen | Trompeta

Un completo jazzista contemporáneo. De una familia que también ha dado a sus hermanos Anat Cohen (saxofón, clarinete) y Yuval Cohen (saxo soprano).

Larry Grenadier | Contrabajo

Uno de los más reconocidos bajistas, su trabajo junto a Paul Motian, Pat Metheny o en el trío de Brad Mehldau es sólo una muestra de su poderoso ritmo.

Johnathan Blake | Batería

De herencia jazzista -es hijo del violinista John Jr.-, su magistral batería ha dejado huella con el Tom Harrell Quintet o el Kenny Barron Trio.