La fiesta arcoíris de Fangoria y sus bailarines

Alaska con el segundo vestido y los cuatro bailarines. /Carlos G. Azpiazu
Alaska con el segundo vestido y los cuatro bailarines. / Carlos G. Azpiazu

El dúo encarnado por Alaska y Nacho Canut animó las fiestas de Portugalete con una propuesta audiovisual mecánica, bailonga y resultona

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

El jueves volvimos a las fiestas de Portugalete para ver en el escenario principal levantado en el Paseo de La Canilla a Fangoria, el dúo danzón encarnado por Alaska y su mano derecha, Nacho Canut, éste elegantísimo, ubicado al fondo del escenario y encargado de las programaciones y el teclado. Olvido Gara, que como contó el melómano Iñaki Gallardo tiene 56 años, recordó que regresaban a las jaiak portugalujas diez años después. «¡Estuve yo!», soltó emocionado Iñaki.

El viernes Fangoria dieron un concierto de 101 minutos para 19 piezas, algunas dobles y varias versioneras, pues andan girando con su último disco, 'Extrapolaciones y dos preguntas 1989 – 2000', con el que celebran sus 30 años de andadura adaptando a su estilo a grupos españoles que les han gustado. Dos de ellas las reconoció el todoterreno Azpiazu: una de OBK, de quien que tocaron 'Historias de amor' logrando que decenas de personas lo filmaran con sus móviles llegando a tapar la pantalla de fondo, y otra de Ku Minerva, de quien rescataron 'Llorando por ti'.

El dúo nuclear, la trágica Alaska y el atildado Canut.
El dúo nuclear, la trágica Alaska y el atildado Canut. / Carlos G. Azpiazu

Ante la gran pantalla de fondo que no dejó de emitir imágenes de soporte maquinero se alinearon tres músicos (Canut a los aparatos más dos guitarristas, el de la izquierda muy rockabilly) y delante del todo se colocó una Alaska que usó tres vestidos (negro, rojo y en el bis violeta), bailó como la Bruja Avería, cantó bastante bien (imaginamos que en numerosos tramos se aplicaría el playback) y fue el centro de los focos y la atención excepto cuando compartía tablado con sus cuatro bailarines, dos parejas, una de morenos que se agitaban como el jefe de Boney M y dos mellizos altísitimos y flaquísimos más solemnes y toreros.

El concierto no se hizo largo pues a pesar de sus bases sintéticas machaconas se sintieron bastantes variaciones, desde el house al electro pop o desde el etno techno al pop de los dos éxitos de Alaska y Dinarama que cerraron el concierto y fueron los más coreados: el anticipado por la masa 'Ni tú ni nadie' y 'A quién le importa'.

Pero apenas hubo respiro en todo el tiempo precedente. Siempre gozando de buen sonido, Fangoria abrió con 'Espectacular', repasaron '¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?' de Dinarama en plan dance escuálido (y la unieron a '¿Qué sería de mí sin ti?', también del difunto Carlos Berlanga, ex Pegamoides y ex Dinarama), incidieron en el hedonismo ('Fiesta en el infierno'), versionaron a Fabio McNamara ('Gritando amor'), pusieron la voz de Sara Montiel antes de 'Absolutamente', aspiraron a la rave con la bandera arcoiris ondeando en las primeras filas en '¿Quién te has creído que soy?' (una de las dos inéditas del último disco) y lograron hitos como la noctívaga 'Iluminados'.

Además, Alaska incidió en la segunda persona (por ejemplo en 'Desfachatez' y en la atinada 'Geometría polisentimental', que fueron dos hitos consecutivos), versionaron el 'Coches de choque' de Corcobado y durante el epílogo y el bis las explosiones fueron continuas y pusieron a bailar dando saltos y abrazados a las cuadrillas en piezas como el cruce entre Kraftwerk y Camela 'No sé qué me das' (aquí sacaron los emoticonos house, los smileys), la muy dance 'Retorciendo palabras' (la del verso me defiendo atacando), la ampulosa 'Dramas y comedias' (la que empieza planteando: «No quiero más dramas en mi vida / Sólo comedias entretenidas / Así que no me vengas con historias de celos / Llantos y tragedias, no») y las dos ya citadas y tan coreadas de Dinarama que sirvieron para cerrar el bis y el show audiovisual.

Alaska con el smiley.
Alaska con el smiley. / Carlos G. Azpiazu