«Nuestras familias son el soporte del grupo», reconocen Leize

Félix Lasa, Ibon Sagarna, Mikel Lazkano y Antonio Rodríguez, los cuatro actuales componentes. /E. C.
Félix Lasa, Ibon Sagarna, Mikel Lazkano y Antonio Rodríguez, los cuatro actuales componentes. / E. C.

El veterano cuarteto de Zestoa renueva la alineación y lanza su álbum nº 11, 'Deriva', que presenta el viernes en Bilbao. «Suena potente, abierto y con mucha dinámica», describe Félix Lasa

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Pioneros del rock urbano con bastante predicamento en toda España son Leize (Zestoa, 1982), que presentan este viernes en Bilbao (Stage Live, 15 -18 euros; puertas 19.30 h, shows 20 h, más Kartzarot) su undécimo disco, 'Deriva', ubicable entre el rock asfáltico y el metal guitarrero. En 'Deriva' se pueden colegir andanadas a lo Barricada (una comparación que desagrada a su líder, Félix Lasa, como se evidencia en esta entrevista, pero que parece inevitable oyendo canciones como 'Cógelo'; Félix alega que Leize son previos a Barricada), Rosendo ('Dime lo que quieres'), el heavy mayormente teutónico aunque también marcial y nacional vía Barón Rojo ('No me da la gana') o AC/DC ('Mi lugar, con Jorge Salán de invitado especial), y alguna balada escuela rock andaluz ('Calle 38').

- ¿Por qué crees que habéis llegado a aguantar tanto tiempo?

- Empezamos a mediados de los 80 y lo que nos ha traído hasta aquí es el ser coherentes con nuestro propio discurso y con todo lo que conlleva.

- Se supone que sois profesionales… a tiempo parcial. ¿De qué otras cosas trabajáis?

- Aquí se supone todo, ja, ja, ja… ¡Hasta el valor! Cada uno de nosotros tiene su propio trabajo. En mi caso soy electrónico de máquina herramienta. Por suerte, la estabilidad laboral nos ha acompañado en todos estos años y facilita mucho las cosas con el grupo.

- ¿Tenéis hijos y tal? ¿Cómo hacéis para compaginar todo, para conciliar familia, rock y curro?

- Sí, salvo Mikel, todos tenemos hijos: en mi caso tres, Toño dos e Ibi uno. En este punto en que estamos es imprescindible y de justicia mencionar a nuestras familias, que son el real soporte de nuestra actividad. Sin ellas sería imposible poder llevar a cabo lo que más nos gusta hacer. Las familias son una parte fundamental.

- Ya.

- Además, saben que para estar bien, bueno, o algo parecido, je, je, necesitamos andar metidos en este maravilloso mundo de la música.

- Ha habido cambios recientes en la formación, ¿no? Se ha ido un fundador, Patxi, creo que cansado ya, y también habéis cambiado de batería.

- Sí, ha habido varios cambios, sobre todo, en los dos últimos años. Andoni dejó paso a Ibi que, por ejemplo, ha tocado con Barricada y Estigia. Y Patxi abandonó el año pasado y actualmente llevamos unos meses con Mikel Lazkano, que ha participado en innumerables proyectos de distinta índole, además de haber formado parte de Hira, Ipar Haizea, etc.

- ¿A qué se han debido los cambios?

- Las razones son complicadas de explicar y, además, creo que lo mejor es que se explicaran ellos mismos. En todo caso, se ha debido a decisiones personales de cada uno. Hemos procurado que las meditaran durante un tiempo, y nosotros con ellos. Hemos estado hablándolo meses antes de dar el paso definitivo. No creemos que haya ninguna razón en concreto, pero la realidad es esta. Lo peor en estos casos siempre es el bajón personal que se siente, porque son muchos años juntos, pero en fin... Los demás queremos seguir con este viaje llamado Leize y aún tenemos muchas canciones por hacer.

- El nuevo baterista, Ibi, ha gustado mucho a la afición.

- Se llama Ibi Sagarna, viene de Barricada y actualmente hace cosas esporádicas con Estigia. Es un tipo genial y un batería de colores, con muchos detalles y dinámica. Tiene un tempo natural súper goloso para tocar con matices. Me entiendo muy bien con él. Todo lo que toca está al servicio de la canción, y eso es fundamental.

- 'Deriva' es el nuevo disco. Habla un poco de él.

- Es nuestro disco número 11. Tiene un sonido natural, sin disparos de batería ni leches. Lo hemos grabado en analógico en los estudios 2Noisy de Azpeitia, entre octubre y noviembre de 2018. Ha sido genial trabajar ahí, que Aritz y Oihan forman un tándem bestial. Lo hemos masterizado en Suecia, en Cutting Rooms, y el resultado salta a la vista: suena potente, abierto y con mucha dinámica. Nos gusta mucho. Además, Oihan ahora se viene con nosotros de gira como técnico. Es maravilloso el equipo que hemos conseguido empastar.

- ¿Y las letras?

- Creemos que lo mejor es escucharlo entero y en el orden, que es como he procurado sugerir la sensación de deriva. La deriva personal dentro de este sistema loco de prisas, estrés, injusticia y control en el que estamos inmersos en nuestro día a día. Siempre intentando analizarla desde el lado personal, observando qué hacemos cada uno de nosotros para mejorar al resto y así crecer individualmente. La peor de las derivas es esta maraña de envidias y de búsquedas imposibles de esa felicidad ficticia que nos crea el sistema, haciéndonos vivir la vida a base de consumo en este capitalismo salvaje.

- Ja, ja… Estilísticamente, como siempre os movéis con un pie en el rock urbano y otro en el heavy menos militante. A mí me recordáis mucho a Barricada. Por las guitarras, los coros, la entonación… Oyendo 'Cógelo' creo que es inevitable pensar en El Drogas. ¿Cuánto os marcan Barricada?

- Bueno, llegados a este punto la verdad es que uno ya se harta un poco de semejante mantra absurdo. Cuando ellos llegaron, yo ya estaba. Y cuando ellos ya no están, yo sigo aquí. A algunos músicos a lo mejor les puede hacer ilusión la comparación, e incluso puede que saquen pecho con ella, pero a mí me parece una falta de respeto hacia mí.

- Ejem… Por supuesto no es la intención.

- Me parece un descarrile total que solo lo puede hacer alguien que no ha escuchado Leize a lo largo del tiempo. De hecho, si Enrique o Boni leen esto, se partirán la caja. Ellos jamás han tenido ni estas guitarras ni estos coros... Y lo de la entonación, ya te he dicho antes que yo ya estaba cuando vinieron. Te invito a escuchar 'Sangre de barrio', 'La rueda', 'Y otra vez' o 'Dictadura sexual', que están en nuestras primeras maquetas y que son anteriores al primer disco de Barricada, y luego hablamos.

- Vaya, no digo que los copies. Sino que hay similitudes.

- Mira, a estas alturas no tengo que defender nada porque tengo mi propia manera de hacer. Pero a mí también me han dicho innumerables veces que ambos lo hacían como yo, y que alguno aún lo hace. Para mí Barricada nunca han sido referentes de nada. Como oyente me gustaba lo que hacían juntos, pero en realidad, como banda, solo hemos coincidido en el tiempo. Nada más. A mí me sujeta mi trayectoria. No sé si todo el mundo puede decir lo mismo.

- OK. Cambiemos de tercio. Mira, como curiosidad, la balada 'Calle 38' evoca al rock andaluz, casi a Medina Azahara.

- Es una canción con una cadencia y tempo diferente a lo hecho anteriormente. A Medina no, pero otros sí me han dicho que les recuerda un poco al aire de Triana. Fíjate con lo que estábamos hablando en la pregunta anterior. Es una locura, cuando en realidad es muy sencillo: suena a Leize.

- ¿Qué tipo de público va a veros?

- Por suerte, de todo tipo. Y es fascinante ver a algunos espectadores cantar a pecho descubierto temas escritos cuando no habían nacido.

- ¿Cómo será el concierto de Bilbao, el del viernes en la Stage Live?

- Como siempre: rock and roll hecho con el corazón. O sea, canciones. Un par de horas a todo trapo y a volar.

- Unas palabras sobre Kartzarot. Cuando les entrevistamos por su último disco, 'L', lo comparamos con Leize, mira por dónde.

- Bueno, son compañeros de viaje. Como suelo decir yo, también están haciendo el recorrido por el lado de la lija. Pero ahí siguen, con varios pares. Es fundamental para la escena que existan bandas así, bandas con sonido y modos de hacer propios, consistentes, con peso... Así los veo yo y así los voy a disfrutar el viernes. Además, me une amistad personal con el guitarrista Robert Mellid a través del otro lado del metal, ja, ja, ja...

- Ah… ¿Qué significa el nombre, Leize?

- Somos de Zestoa, en el corazon del Urola, y está lleno de 'leizes'. Es una preciosa palabra del euskera. La traducción literal seria 'sima', aunque es otro error intentar traducirlo porque la connotación cultural de 'leize', 'leize zuloa' en euskera, tiene un componente de arraigo e historia en el mundo del caserío que transcribiéndolo solo como una palabra perdería todo su contexto. Creo que la gente del mundo rural lo entenderá.