Conciertos a la luz de las velas

Shinova actúa mientras Nano Arribas, detrás, capta la esencia de la velada con su aerógrafo. /Fernando Gómez
Shinova actúa mientras Nano Arribas, detrás, capta la esencia de la velada con su aerógrafo. / Fernando Gómez

Shinova inauguró el ciclo 'Kandelen artean' en la Sala BBK, transformada en un club que mostrará el lado más intimista de artistas como Christina Rosenvinge y Juan Perro

Silvia Cantera
SILVIA CANTERA

En una época en la que la luz de los smartphones ha tomado el relevo de los siempre socorridos mecheros en las baladas, detenerse a disfrutar con tranquilidad de un concierto a la luz de las velas suena a un tiempo pasado. Ahora que los macrofestivales amenazan el aforo de las salas más pequeñas, en las que los grupos ofrecen su cara más certera, la Sala BBK recupera el cara a cara entre artista y público. El ciclo 'Kandelen Artean' que dio comienzo este jueves en Bilbao ofrece la oportunidad de disfrutar de directos más íntimos y acústicos.

Shinova e Ibai Marin cortaron la cinta de esta iniciativa que cada quince días tendrá nuevos protagonistas. Christina Rosenvinge y Olatz Salvador (24 de octubre), Juan Perro y Mice (7 de noviembre) y Jabier Muguruza, con Travellin' Brothers y María Rivero (21 de noviembre) encenderán las velas de la sala de la Gran Vía, donde se recrea para la ocasión una atmósfera digna de un club de jazz, con mesas y la posibilidad de tomar una cerveza.

El habitual patio de butacas fue sustituido por cerca de un centenar de mesas.
El habitual patio de butacas fue sustituido por cerca de un centenar de mesas. / Fernado Gómez

Las primeras pinceladas del concierto de anoche corrieron a cargo del guipuzcoano Ibai Marin, aunque la policromía llegó a cargo de Nano Arribas Lázaro. El artista plástico y muralista ribereño se encargó de plasmar sobre un lienzo el concierto de Shinova. La banda duranguesa ofreció un directo único –aunque con intención repetirse en el futuro– dentro de la gira de su último disco 'Cartas de Navegación'.

Debut de Nerea Aizpurua

El quinteto salió a escena en forma de trío, con teclado y guitarras -y percusión a cargo de las palmas del público- como únicos acompañantes de la poderosa voz de Gabriel de la Rosa. Tras este epílogo, la banda al completo interpretó algunos de sus temas más reconocidos como 'Niña Kamikaze', 'El Álbum', 'Mirlo Blanco' y, sobre todo, 'Volver', para la que bajaron del escenario. Rodeados por el público, el carácter íntimo de la velada subió un par de octavas.

El último acto contó con las notas del violoncello de Nerea Aizpurua, unida a la banda desde que hace cuatro años participó en varios temas de su disco anterior. Sin embargo, no fue hasta anoche cuando la duranguesa les acompañó en el escenario por primera vez. Un debut con rostro de mujer captado gracias al aerógrafo de Nano Arribas Lázaro, que convirtió el concierto en una obra de arte con la que pretendió captar la esencia de 'Kandelen artean'.

1. El cuadro realizado por Nano Arribas Lázaro durante la actuación. Representa la historia de la canción el 'Mirlo Blanco', que habla de una escritora atrapada en el cuerpo de un hombre. / Fernando Gómez y E. C.

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