El circo del rock de Lordi

El líder de las calaveras, Mr. Lordi, parlanchín este lunes./CARLOS Gª AZPIAZU
El líder de las calaveras, Mr. Lordi, parlanchín este lunes. / CARLOS Gª AZPIAZU

El quinteto metalero y disfrazado finlandés, ganador de Eurovisión en 2006, mejoró la impresión dejada en su anterior visita a la Santana 27 este lunes durante la gira de su disco 'Sexorcism'

ÓSCAR CUBILLO

En 2015 vimos en la Santana 27 a Lordi (Rovaniemi, 1992), el grupo finlandés monstruosamente disfrazado y sorprendente ganador de Eurovisión en 2006 con su canción 'Hard Rock Hallelujah', y esa experiencia fue tan traumática que titulamos la reseña 'Falsos y pueriles' e incluimos el encuentro en la lista de los peores conciertos del año. Hubo menos de 300 personas, por cierto. Este lunes Lordi volvían a la misma sala y pensábamos no acudir, pues había partido España-Inglaterra en la tele, pero leímos esta entrevista en el periódico de Vocento La Verdad de Murcia, capital donde actuaron el pasado sábado, y picamos el anzuelo por esta respuesta: «Si te gustan Kiss, Alice Cooper o Twisted Sister, por ejemplo, te gustaremos». ¿Y saben qué? Que su concierto del lunes en Bilbao moló: sonó más orgánico (en 2015 los playbacks eran descarados) y estuvo salpicado de intervenciones teatrales terroríficas a cargo de una dama que asumía distintos papeles y máscaras.

Los cinco fineses regresaban con la gira 'Sextourcism', la correspondiente a su noveno y último disco oficial, 'Sexorcism', con canciones de títulos escandalosos como 'Romeo Ate Juliet', 'The Beast Is Yet To Cum', 'Polterchrist' o 'Sodomesticated Animal', lo cual aportaba un plus de interés. Y ahí fuimos (saltándonos a los dos teloneros: Egokills y Silver Dust) y, mientras esperábamos a que empezara el show durante el retraso, presenciamos la ovación al técnico que probó la batería y nos fijamos en el escenario, con torres, muros, plataforma para la batería con doble bombo, rincón para el teclado… ¡El circo del rock! ¡La muralla del tren de la bruja!

La aparición de Lordi se demoró 20 minutos y el concierto duró 107 minutos para 21 piezas (contando los cuatro solos de batería, bajo, guitarra y teclados, con playbacks evidentes, y sin contabilizar la introducción con el 'God Of Thunder' enlatado de Kiss, que dura cuatro minutos y pico y lo pincharon entero). Entre trucos teatrales de feria (sillas voladoras, trofeos cinegéticos que cobraban vida en la pared, calaveras luminosas, humo oportuno, una niña del exorcista en una cuna, una religiosa que intentó aplacarlos en vano, el disparador de confeti en el bis, las sirenas de 'Rock Police'…) y algún que otro discurso del líder, Mr. Lordi, el rock se impuso en esta tercera y última cita de su gira española Murcia-Madrid-Bilbao durante sábado, domingo y lunes.

El guitarrista Amen, de estética anfibia.
El guitarrista Amen, de estética anfibia. / CARLOS Gª AZPIAZU

El líder Mr. Lordi dijo que era una 'motherfucking' fiesta de lunes por la noche, que no nos preocupáramos por madrugar el día después, pues telefonearía a nuestros «jefes, maestros y demás motherfuckers» para liberarnos del compromiso. Y el bolo no estuvo mal (no hay nada como acudir a un evento con las expectativas por los suelos, ¿verdad?), aunque el fotógrafo Azpiazu opina que había más playbacks de los evidentes (sospechó mucho de los punteos de la guitarra, detalle en el que yo pensé en una ocasión).

Lordi arrancaron antifeministas y teatrales ('Sexorcism'), sugirieron a Kiss ('Would You Love a Monsterman?', muy coreada por la escasa parroquia), se inspiraron en la ópera rock ('Missing Miss Charlene') y en el shock rock teatral ('Heaven Sent Hell on Earth', 'Naked in My Cellar' –cuando Mr. Lordi preguntó «¿queréis ser desnudados?» y «siiiii» respondió la peña brazos en alto-, muy Alice Cooper el lento aparatoso 'Evilyn'), y superando en todo, desde los disfraces y el show al mero rock, a los Turbonegro actuales y festivaleros ('Who's Your Daddy?', cuando bajó a tocar cerca del público el guitarrista Amen, el hombre anfibio, y la peña aprovechó para arremolinarse y sacarse selfies: y es que Lordi cobraban 50 euros por estar junto a ellos y hacerse fotos).

Y bueno, perdón por la personalización, pero el caso es que no pude ni ver ni oír su hit 'Hard Rock Hallelujah', lo último que tocaron, porque ya partía el último metro (otros espectadores hicieron lo mismo: salir antes de acabar el bolo de la Santana 27 para coger el último metro). Entre los tres grupos del cartel, el horario y la maldita demora de 20 minutos, no es de extrañar que el aficionado común calcule, sopese que la entrada cueste 28 euros en taquilla, y solo acudan 150 personas a lo sumo. La mitad que la vez anterior. ¿Volverán Lordi? Pues si siguen en esta línea de mejor no nos importaría.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos