Los Bonzos se reencarnan en Los Clavos por una noche

Eneko Eskauriaza (bajo), Juancar Parlange (voz y guitarra), Álvaro Segovia (guitarra solista) y Jorge Hernández (batería) en la Plaza Beltza de Sopela/IRENE SANTOS
Eneko Eskauriaza (bajo), Juancar Parlange (voz y guitarra), Álvaro Segovia (guitarra solista) y Jorge Hernández (batería) en la Plaza Beltza de Sopela / IRENE SANTOS

El cuarteto getxotarra liderado por Juancar Parlange edita el segundo disco de una trilogía ramoniana y lo estrenará el jueves 13 en un bolo único del Izar & Star en el que también adaptará a su primer grupo: Los Clavos

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Estamos en la tienda de discos Power Records, donde Bonzos presentan a la prensa 'Misión Suicida', el segundo álbum de su segunda etapa. Han firmado muchos autógrafos a los fans y se han hecho las fotos de rigor. Les ha ido tan bien que debido reponer los LPs, pues se les habían agotado. Sí, 'Misión Suicida' también lo han fabricado vinilo de la mano de Family Spree, sello madrileño con el que repiten y que les da facilidades: vinilo a color, de 180 gramos, libertad creativa… Nuestros lectores lo pueden oír en Bandcamp.

A propósito de la libertad creativa, evoca el líder bonzo, Juancar Parlange: «El primer disco de Los Clavos lo sacamos en Romilar D, donde grababa la jet set española de ese momento, como sex Museum, Pleasure Fuckers o Lagartija Nick. Pero era como estar en Guantánamo. La portada no la elegimos nosotros y no la vimos hasta que nos llegaron los discos a casa. Cosas impensables incluso en una multinacional. Con Family Spree lo editas en los formatos que quieres, te preguntan si deseas hoja interior… Son gente que ama el rock and roll. Son coleccionistas. Uno de ellos, Tony (Devildog), que es de Bilbao, es un gran coleccionista y el primero que quiere sacarlo en color, etc.».

Solventados esos compromisos promocionales con los fans y los amigos, los cuatro Bonzos se sientan a la mesa acompañador por un quinto hombre, su productor, Martín Capsula, el argentino afincado en Bilbao, que tendrá más relevancia de la esperada en la charla. Abre fuego el líder, Juancar Parlange, getxotarra que lleva viviendo en Madrid los últimos quince años y que se abrió hueco en la conservadora escena del rock vasco de los 90 al frente de Los Clavos. Estos se disolvieron en 1995 y Parlange retomó el asunto del rock con Bonzos durante el período 1995-2003, ocho años de los que brotaron tres discos entonces en inglés. Y, tras matar el gusanillo en Madrid con los rocabilescos Help Me Devil, el año pasado Parlange reactivó a Bonzos con el celebrado y ramoniano disco 'Hagamos América punk otra vez'.

Pues eso, que Parlan sostiene que han tardado menos de un año en editar el segundo disco de su segunda etapa (la primera en inglés, la actual en castellano más cercano) para demostrar que su regreso no era una resurrección nostálgica, que siguen interesados en defender el punk-rock melódico en castellano y que tratan de decelerarse: «Aunque pueda parecer lo contrario, nos cuesta tocar lento. Debe de ser por el roquismo vasco», bromea. Bonzos se toman como una postura militante la de publicar un álbum por año, aunque no viven de la música «y no estamos de nueve a nueve componiendo, pero lo necesitamos como alimento espiritual. No concebimos la vida sin música y sin componer canciones. No queremos ser un grupo que va revisitando continuamente su propio repertorio».

Esta misma semana han pescado un éxito insospechado internacional con «la última canción del disco, 'Tas Pappas', que es un skater australiano con una vida digna de 16 películas y 6 libros. Es la canción más rápida y más del pasado. Creíamos que no encajaba en el álbum y dudamos en incluirla, así que la colocamos la última. Y esta semana, debido a que se colgó en una página de skaters, en Sudamérica unas 300 personas la han compartido y se ha convertido en algo viral. Nos han criticado porque decimos 'punk' en vez de 'pank', porque ahí parece ser que pronuncian mejor el inglés -ironiza-, pero salvando ese pequeño matiz la canción se está convirtiendo en una pequeña locura. Esta canción no nos representa, pero…».

El productor argentino Martín, que con su grupo Capsula (sin tilde lo escriben) ha girado por América de cabo a rabo, interviene en la desenvuelta conversación: «Ahí ya sabes, los Ramones son Dios, y los Bonzos podrían llegar a ser…» se queda dudando… «¡El profeta!», apostilla Johnny, de Power Records. Y el productor porteño prosigue deseando: «Yo creo que Bonzos encajarían en América sobre todo por el tema del idioma». Y recuerda Parlange: «De hecho en el disco anterior hay muchas referencias a México, Argentina… El tema de los narcos…».

'Misión Suicida' se grabó en tres partes: primero las bases tocando los cuatro miembros a la vez, luego los punteos (¡los metió en media hora Álvaro Segovia y a la primera toma!) y al final las voces. «Buscábamos la frescura, que no fuera muy rebuscado, que no ganara la producción a la canción, que se mantuviera el alma, la esencia», aporta Martin, con quien la banda intercambia elogios en público: que si el productor como buen argentino tiene algo de psicólogo y les animaba durante la grabación diciendo siempre «brutal» y que no le permitía comer a Segovia porque «el músico con hambre toca mejor», que si el bajista Eneko es el pegamento del álbum nuevo, «hace coros que te mueres», «nos ha dado una inyección de vida, de alegría», «lo pones a tocar cualquier cosa y la clava», o que le pedía una armonía de voces y le presentaba tres opciones…

El quinto disco bonzo, el segundo de esta etapa, contiene una portada para cada canción y expone Parlange: «En el libreto del primer disco cada una de las letras tiene su dibujo. Y esto de ahora no deja de ser el homenaje perpetuo al 'Rocket To Russia' (el tercer disco de los Ramones, de 1977), el perpetuo homenaje a los Ramones. Cada canción cuenta una historia, podría ser un single. Lo hemos hecho así sólo en digital y ha quedado muy bonito. Las portadas son de Mario Riviere, ex Muletrain y Aerobitch y ahora con R.o.b.o.». Y aporta Martin: «Cada canción además de una portada podría estar acompañada de un vídeo o de un capítulo de serie de Netflix. Esto tiene que ver con la capacidad de Juancar para inventarse una historia en cada canción. Utiliza imágenes muy cinematográficas. Como la del vídeo de 'Rey de la ría'». Por cierto, en octubre la versión de Nacha Pop 'Alta tensión', incluida en 'Misión suicida', tendrá un video dirigido por Antón Uribe otra vez.

Para grabar el primer disco de esta segunda etapa, 'Hagamos América punk otra vez', Bonzos no tenían ni las letras y las cerraron en 17 horas encerrados en el estudio: Martín, Parlange e Irene, su novia. «Un club literario, tirar ideas y armar historias», intercala Martin, antes de que confíe el líder: «Al escribir 'Nueva York', que cuenta cómo los Bonzos viajamos ahí a grabar un disco en el 96, vi el camino a seguir, a dejar de contar historias de narcos, que sobre todo representan a Jorge (chincha al batería). Este disco es más literario y estoy mucho más orgulloso de las letras. Y de hecho las grabé sin necesidad de leerlas porque las llevaba impresas en el alma». Ya, la pátina de tebeo del anterior disco se ha traducido en una lírica más honda, más solvente y menos adolescente. Y aunque digan que pretenden decelerar, la sensación de urgente felicidad no deja de embarcar al oyente cuando escucha sus canciones tan… ramonianamente melódicas.

Para enero pretenden grabar el tercer disco de esta etapa, también con Martín a los mandos. «Un día, medio en broma medio en serio, dijimos que los Ramones hicieron los tres mejores discos de su historia en 18 meses, pues vamos a intentarlo nosotros. Nosotros no tenemos problema en trabajar, que es una palabra que no se usa mucho en el mundo del rock pero, coño, funciona». Y eso que Bonzos ensayan a rachas: «Hasta ahora ha sido una auténtica odisea. Ensayamos en Madrid y en Getxo. Nuestro sistema de trabajo es a atracones. Vienen a mi casa a Madrid, nos encerramos mañana, tarde y noche, o luego vengo yo aquí. Ahora hemos cogido un local de ensayo en Berango».

Juancar ha militado solo en tres grupos: Bonzos, Help Me Devil (que formó en Madrid y cuya alineación actual es la de Juancar, Jorge y Eneko; están trabajando en una repertorio que sorprenderá por su vanguardia, sus maracas y los teclados con más peso, avanzan), y Los Clavos, pioneros del Getxo sound que son actualidad porque en la presentación en directo del nuevo disco de Bonzos, el jueves en el Kafe Antzokia (20.30 h, 6-8 €), en una nueva edición de la serie Izar & Star, serán homenajeados: «Haremos un set de versiones de Los Clavos, grupo donde Jorge y yo estuvimos hasta hace 23 años. Fue un grupo que rompió muchos moldes. Cuando empezamos no había nada de rock en nuestro estilo en Getxo. Oír de nuevo esas canciones nos ha hecho mucha ilusión y nos hemos sorprendido, para bien y para mal. Nos basaremos en el primer disco, 'Revolution number ten', y en las versiones que tocábamos cuando íbamos con Green Day, que ellos mismos flipaban de que versionáramos a Hüsker Du o Bad Religion. Vamos a intentar ser fieles a lo que eran Los Clavos en su momento, con versiones de la Velvet. Como los Clavos nunca se van a juntar, lo puedo garantizar, esto va a ser lo más cercano a un concierto suyo. Estaremos el 50 % del grupo».

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