110.000 personas superan todos los récords en la historia de Sonorama Ribera

Imagen del concierto de Nacho Cano./PACO SANTAMARÍA | EFE
Imagen del concierto de Nacho Cano. / PACO SANTAMARÍA | EFE

Nacho Cano reeditó los éxitos de Mecano en un emotivo concierto en el que demostró que los temas siguen vigentes

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

El festival tenía un reto importante, casi volver a empezar, en un nuevo recinto. El resultado ha sido satisfactorio y Sonorama Ribera ha batido todos sus récords anteriores de asistencia llegando a las 110.000 personas durante cinco días de conciertos. En las jornadas centrales, de jueves, viernes y sábado, el nuevo recinto albergó los conciertos principales con una media de 30.000 personas, según la organización.

La noche más multitudinaria se vivió el sábado coincidiendo con el concierto de Nacho Cano, cuando nadie faltó a esa cita histórica. Por su parte, los conciertos de bienvenida y despedida, el miércoles y domingo, desarrollados en el antiguo recinto, superaron también las expectativas previstas con la presencia masiva de asistentes.

El director del festival, Javier Ajenjo, se siente satisfecho y emocionado con el resultado de esta primera edición de la nueva era de Sonorama Ribera, resaltando que el festival ha ganado en espacio y en comodidad y que se ha mantenido en la idea de no sobredimensionar el número de público. «Ha sido muy positivo el cambio de recinto. Nuestro compromiso de vender prácticamente las mismas entradas que el año pasado en un espacio más grande, ha mejorado el festival», ha insistido Ajenjo.

Al respecto, ha indicado que ha sido la primera vez en el nuevo espacio y «se han ido mejorando las cosas día a día, porque todo lo que vivíamos era nuevo y se ha aprendido de cara a seguir progresando en próximas ediciones». El nuevo recinto, ha recordado, triplica en dimensiones el anterior y «se ha notado a todos los niveles, el espacio se ha adaptado a la proyección del festival».

La presencia de festivaleros durante estos días casi ha duplicado la población de Aranda de Duero y se prevé una repercusión económica que superará los ocho millones de euros. Y es que el centro de la ciudad también ha sido un escenario fundamental en los conciertos sonorámicos, con cinco escenarios ubicados en distintos puntos. El más atractivo, el situado en Plaza del Trigo que, durante sus cuatro días de actuaciones, ha estado abarrotado de público para vivir conciertos sorpresa como los de Viva Suecia, Kitai, Joe Crepúsculo y Los Gandules. «Tenemos que cuidar este escenario, que es nuestra seña de identidad, por eso os pedimos a todos que lo cuidéis, que cuidéis la ciudad», pedía Javier Ajenjo desde el escenario que se ha convertido casi en leyenda y donde todos los grupos quieren tocar. En este sentido, el director ha incidido en que este año se ha mejorado la seguridad y también se ha constatado que no hay riesgo por la existencia de bodegas subterráneas.

Desde la organización, además, han resaltado el éxito de algunas de las novedades de esta edición. Los conciertos acústicos en la iglesia de Santa María con la presencia de Holly Miranda y Joan as a Police Woman, demostraron que el festival también se puede llevar a otros rincones y a otros públicos. Algo que también ha hecho el escenario Urban Stage, donde se han dado cita los sonidos más urbanos, dedicados en mayor medida a los festivaleros más jóvenes. Asimismo, la simbiosis entre la música y la literatura ha tenido un buen resultado en el encuentro entre el escritor Benjamín Prados y Shuarma, cantante de Elefantes, en el museo arte sacro de San Juan. «Seguimos inventado y seguimos aprendiendo», insiste el director del festival.

Nacho Cano, hace historia

Nacho Cano emocionó en Sonorama Ribera y consiguió rematar un concierto que quedará para la historia. El artista logró reflotar las canciones de Mecano para las nuevas generaciones y demostrar que las letras siguen muy vivas. Con un auditorio volcado, cantando a coro todas y cada uno de las canciones que, en muchos casos, habían marcado su adolescencia y juventud. Como que no hubieran pasado 22 años, Nacho Cano se volvió a subir a sus teclados con ese estilo único y ritmo que siempre le caracterizó. También con un look muy similar al que utilizaba en los momentos más álgidos de Mecano.

Desde 'Heroes de la Antártida', hasta 'Mujer contra Mujer', pasando por 'Barco a Venus', 'Aire', 'La fuerza del Destino', 'Me colé en una fiesta' o 'El 7 de septiembre'. Los temas más famosos de Mecano adaptados e interpretados, entre otros, por los cantantes de Miss Caffeina, Love of Lesbian, Izal, Shinova y Elefantes. También se subieron al escenario, 'Tomatito' guitarrista de Camarón con quien interpretó 'Por la Cara', Rafa Sánchez de la Unión para cantar juntos 'Lobo hombre en París' y 'Sildavia' y Paco Clavel con 'Maquillaje'. Para finalizar, todos juntos a ritmo de 'Vivimos siempre juntos', del disco en solitario de Cano 'El lado femenino'.

El concierto se vio acompañado en algún momento por una leve llovizna que no impidió que los presentes siguieran cantado y disfrutando de lo que fue una noche inolvidable. La jornada del sábado de Sonorama se completó con otros platos fuertes como el grupo británico Crystal Fighters que hizo bailar al festival con sus ritmos que mezclan el indie, el tecno y la música tradicional vasca. Por su parte, Fangoria tuvo que luchar contra la lluvia en un concierto en el que Alaska y Nacho Canut realizaron un repertorio con sus mayores éxitos de ayer y de hoy.