El triple duelo de Ángeles González-Sinde

La escritora, guionista y directora Ángeles González-Sinde publica su segunda novela, 'Después de Kim'./P. Urresti
La escritora, guionista y directora Ángeles González-Sinde publica su segunda novela, 'Después de Kim'. / P. Urresti

La exministra de Cultura con Zapatero publica una novela sobre la pérdida y el desamor a los cuatro meses de la muerte de su pareja, el editor Claudio López de Lamadrid: «Me interesa cómo la gente se levanta cada mañana y sigue confiando en la vida»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Ángeles González-Sinde (Madrid, 1965) dedica su segunda novela «a los hombres que he querido y que perdí». Y enumera a su padre, el productor José María González-Sinde, a su hermano David, que murió con 37 años en un accidente de moto cuando iba a trabajar a un rodaje, y «a C, mi amor», el editor Claudio López de Lamadrid, su pareja durante los últimos siete años, fallecido el pasado 12 de enero.

'Después de Kim' (ed. Duomo) obliga a la guionista y directora a volver a la vida pública en pleno duelo. Ganadora de dos Goyas, la exministra de Cultura con el Gobierno de Zapatero, que bautizó con su nombre la ley antipiratería, admite que le cuesta mucho exponerse estos días: «Por un lado es una suerte poder contar con la atención de los medios, no todo el mundo puede tenerla. Pero por otro me da pudor hablar de algo personal. Al final, al escribir siempre tiras de tu bagaje personal».

–Escribir es terapéutico, pero esta novela ya la tenía escrita hace mucho.

–Sí, hace año y medio que la terminé. Habla de un duelo anterior, la muerte de mi hermano en un accidente cuando solo tenía 37 años. Esa pérdida me hizo pensar qué ocurre cuando pierde la vida alguien que no estaba previsto que lo hiciera. Los protagonistas del libro han perdido el contacto con su hija, a la que hace años que no veían. Y tienen que reandar los pasos que ella dio antes de morir.

–¿Claudio leyó la novela?

–Sí, por suerte no me hizo ninguna crítica, porque soy muy sensible a ellas. Tardé mucho en dársela a leer, lo hice cuando estaba seguro de que estaba cerrada. Me interesaba reconstruir la historia de un matrimonio y preguntarme qué queda cuando te separas tras convivir con alguien durante años.

–Si hay hijos de por medio quedan atados para siempre.

–Sí. Las parejas que no tienen hijos pueden separarse definitivamente, pero los hijos te obligan a llegar a pactos.

–¿Se puede querer a un ex?

–Yo también me he hecho esa pregunta cuando estaba en una relación muy positiva y rica. Somos la primera generación en España que se ha divorciado, algo que nuestros padres no pudieron hacer. Estoy leyendo 'La musa intrusa', mezcla de memorias y ficción de Gonzalo Suárez, donde cuenta que sus padres se separaron en la España de los años 50. Fue algo excepcional. Por eso elegí en la novela como protagonistas a un matrimonio inglés, no hubiera funcionado con españoles. Aquí es más difícil que nos perdamos de vista como familia.

«Es una etapa que fue excepcional en mi vida, pero ahora tengo que estar en la escritura» regreso a la política

«Hoy pagamos Netlix y HBO sin rechistar. Entonces parecía que atentaba contra los derechos humanos pagar por ver películas o escuchar música» ley antipiratería

–Ahora ensayamos nuevas formas de familia o prescindimos de ella.

–Creo que no prescindimos tanto de la familia como nos pensamos. Yo veo a mi alrededor a personas mayores, jubilados, que acogen a su ex. Eso demuestra que, aunque se separaron, algo quedó. Afecto, respeto, lealtad, quizá no de amantes, pero sí de hermanos.

–'Después de Kim' está dedicado a los tres hombres de su vida.

–Mi padre es muy importante en mi vida. Murió con 51 años de un infarto fulminante, inesperado. Yo tenía 27 años y había empezado un curso de guion, nunca pudo leer nada mío. Su sombra siempre ha estado amparándome, es una persona que dejó muy buena huella entre sus amigos. El azar también ha querido que perdiera a mi hermano David en la carretera el primer día de un rodaje a las cinco de la mañana, cuando un coche se lo llevó por delante. Cada pérdida es distinta y el duelo te encuentra de una manera diferente. Mi primera película, 'La suerte dormida', iba sobre una mujer que ha perdido a su hijo y a su marido y se siente culpable. En 'Una palabra tuya', también estaba presente la melancolía y la añoranza en la protagonista por el padre que la abandonó. Me interesa cómo la gente que sufre una pérdida se levanta cada mañana y sigue confiando en la vida. Me ha hecho pensar mucho escribir esta novela.

–Todo el mundo respetaba y quería a Claudio López de Lamadrid, los obituarios fueron unánimes.

–Era una persona excepcional. Siempre decía que tenía el mejor trabajo del mundo. Su trabajo era una fuente de satisfacción, dejó una huella muy positiva. Eso subraya la importancia de la pérdida para mí.

–El llorado Ricardo Franco la enseñó a rodearse de gente que tuviera alegría de vivir.

– Sí, Ricardo envidiaba mucho a la gente hecha de buena pasta, con buen carácter. Sobre todo en este mundo cada vez más enfadado, todos crispados en la cola del avión... En todas partes es fácil que salgan las chispas.

La escritora, guionista y directora Ángeles González-Sinde publica su segunda novela, 'Después de Kim'.
La escritora, guionista y directora Ángeles González-Sinde publica su segunda novela, 'Después de Kim'. / P. Urresti

–Con la victoria socialista en las últimas elecciones, ¿no le entraron ganas de volver a la arena política?

–No. Es una etapa que fue excepcional en mi vida, pero ahora tengo que estar en la escritura. Con los años te das cuenta de lo que se te da bien. Fue una experiencia difícil pero positiva. No me veo en la gestión política, y lo digo con admiración de los que están en primera línea. No es nada fácil jugarte tanto.

–¿Se sintió sola en el cargo?

–Es inevitable sentirse sola en un cargo como ese. Te aisla el propio cargo, la gente cambia su percepción sobre ti. Por eso es importante mantener siempre el contacto con la familia y los amigos de siempre, que te hacen estar en la realidad. Cada uno por sus razones –respeto, reverencia, peloteo– te aisla.

–Hoy pagamos Netflix, HBO y Spotify sin rechistar.

–Sí. Entonces parecía que atentaba contra los derechos humanos pagar por ver películas o escuchar música. Es admirable lo rápido que cambiamos.

–¿Se siente orgullosa de que la ley antipiratería lleve su nombre?

–Ahora sí. Tantos políticos me han dicho que eso ocurre excepcionalmente en una carrera... Me he dado cuenta de que es algo importante. Fue un proceso muy duro en la parte política, pero muy bonito en la parte técnica y jurídica. Todo el trabajo de consultas hasta llegar a un modelo sin parangón en Europa, que no perseguía al usuario, sino al que se lucraba.

–¿Siente que el tiempo le ha dado la razón?

–Sí. Lo estamos viendo estos días con Huawei y Google. Hay unos intereses y unas fuerzas tan poderosas en la tecnología que no era una reclamación inocente, como algunos querían hacer ver al posicionarse contra la regulación de internet. Hay muchísimo en juego, la diosa tecnología y el dios mercado han desplazado a otras divinidades, los ciudadanos debemos protegernos frente a los oligopolios.

–¿Sigue sin poder asomarse a las redes sociales?

–Tengo cuentas para enterarme de lo que pasa, pero no me atrae entrar en debates en Twitter. Expresarte en público requiere mucha reflexión, ese es uno de los riesgos de las entrevistas. No siento necesidad de opinar en las redes, ya tengo mis colaboraciones en prensa.

El regreso a la dirección con una película sobre ETA

«Cuentan que en mi familia siempre se sienta un comensal de más en cada comida. Es invisible, pero está ahí». Así comienza 'El comensal', la novela que Gabriela Ybarra (Bilbao, 1983) publicó en 2015 construida en torno a dos ausencias: la de su madre, Ernestina Pasch, víctima de un cáncer en 2011, y la de su abuelo, el empresario Javier de Ybarra, asesinado por ETA en 1977. Premio Euskadi de Literatura en 2016, finalista del Man Booker Internacional, 'El comensal' supondrá el regreso a la dirección de Ángeles González-Sinde una década después de 'Una palabra tuya'.

«Estamos esperando la convocatoria de ayudas del Ministerio de Cultura, a ver si podemos rodarla a finales de este año o principios del que viene», cuenta la directora, que ya va por la quinta reescritura del guion. La película, como la novela, salta de 1977 a 2011. La actriz Susana Abaitua encarna a la protagonista, que a raíz de la muerte de la madre decide recuperar la figura del abuelo al que no llegó a conocer. Alcalde de Bilbao, presidente de la Diputación de Bizkaia y de EL CORREO, ETA consideraba a Javier de Ybarra el referente intelectual de Neguri. Pidió 1.000 millones de pesetas en su secuestro. Su cuerpo sin vida fue encontrado en las estribaciones del Gorbea.

«A la familia le cuesta sobrellevar la pérdida de la madre (AdrianaOzores) y es entonces cuando la protagonista se pone en marcha y tiene la intuición de sacar de la hemeroteca todo lo que pasó en aquellos días para poder integrar esta nueva pérdida», explica González-Sinde. «Siente la necesidad de hablar de lo silenciado, de lo que su padre sin querer le ha transmitido sobre el miedo que pasó aquel mes que el abuelo estuvo secuestrado. A veces, mostramos sueños y flashbacks de la infancia de la protagonista en el Bilbao de los 90».

Isabel Delclaux es la productora del filme, asociada a Tornasol, la empresa de GerardoHerrero. 'El comensal' coincidirá con dos series que se ruedan sobre ETA: 'Patria', a partir de la novela de Fernando Aramburu, y 'La línea invisible', donde Mariano Barroso reconstruye los orígenes de la organización. «ETA ha marcado la vida de España durante cincuenta años. Un conflicto que ha implicado de tal manera a la sociedad civil está lleno de historias dignas de contar. Irán saliendo».