Sabino Arana y otros personajes de novela negra

Abasolo mete a Sabino Arana en la trama de Jack el Destripador. /
Abasolo mete a Sabino Arana en la trama de Jack el Destripador.

José Javier Abasolo convierte al padre del nacionalismo vasco en investigador y no es el único que se aparta de las convenciones del género

Elena Sierra
ELENA SIERRA

Un Sabino Arana de 23 años que acaba de perder a su madre y no sabe muy bien qué hacer con su vida porque, al volver de Barcelona a Bilbao, no consigue la cátedra de euskera y «está desorientado del todo», es el personaje histórico que ha escogido el escritor José Javier Abasolo como motor de su última novela negra. Lo curioso del caso, por si convertir en investigador aficionado al padre del nacionalismo vasco fuera poca cosa, es que Arana se las tiene que ver ni más ni menos que con Jack el Destripador. Así se las gasta Abasolo. En el Londres de finales del siglo XIX, «quería a alguien relacionado con nosotros, no un policía inglés o un Sherlock Holmes. Ya sé que lo de utilizar personajes reales en novelas de ficción es más anglosajón, pero me parecía interesante. Y eso no significa que no siga siendo un libro entretenido y lúdico, que aquí nos hemos tomado muy en serio y parece que nos hemos olvidado de divertirnos».

En 'El juramento de Whitechapel' (Erein), el joven Arana -que «no es todavía un líder político pero ya tiene ese germen»- desembarca en la 'city' justo cuando El Destripador ha matado a su primera víctima; y como el hijo del tutor del vasco, un hombre de negocios muy bien relacionado, está empeñado en descubrir qué ha ocurrido, le invita a sumarse a sus pesquisas. Se van acumulando cadáveres y teorías, con el trasfondo de la lucha irlandesa por defender su propia identidad y la depauperada situación de tantas personas en una ciudad industrial. En ese entorno Sabino Arana se convierte en un 'Doctor Watson', un narrador «bastante inocente» para el que el choque cultural es «toda una experiencia».

Su amigo inglés encarna la figura de «ese detective aficionado que tiene mucho dinero y hace lo que quiere. A las clases altas les gustaba ser transgresoras y juntarse con las bajas y eso es lo que es este joven de buena familia». Sabino es más modoso, tradicional, apocado. Y alucina con los lugares a los que lo lleva su nuevo amigo -tabernas de mala muerte, prostíbulos, los callejones más sucios y oscuros de Londres-. Por allí se mueve Jack el Destripador, «el primer asesino en serie conocido en época moderna, que cometió seis crímenes y desapareció».

La teoría que Abasolo ha construido sobre el asesino en 'El juramento de Whitechapel' «puede que sea menos descabellada que otras, que ha habido muchas». Se ha hablado hasta de miembros de la Casa Real británica metidos en el asunto. «Muchos estudiosos han dicho haber descubierto quién fue. Mi tesis es ficción». Tanto como ese Sabino Arana joven e inexperto que se encuentra con lo peor de la sociedad victoriana.

- ¿No tuvo ningún reparo al escoger este personaje histórico?

- Si te lo planteas antes de escribir, te autocensuras; a posteriori, sí que me entra un poco. Pero este libro está escrito con respeto por el personaje. Y no es una novela al servicio de una idea política, no creo en eso. Claro que habrá lectores de todo tipo...

Personajes atípicos

'Justo' Carlos Bassas del Rey Un anciano cabreado

Viejo y en las últimas, Justo Ledesma no parece el más indicado para reclamar Justicia (o aplicarla). Pero este anciano cabreado que deambula por las calles del barrio barcelonés de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, tiene una misión sagrada -la de los treinta y seis Justos, los tzadik, hombres anónimos que mantienen el equilibrio entre el Bien y el Mal sobre la faz de la Tierra- y una venganza que llevar a cabo. Con sus andanzas, el autor catalán-navarro Carlos Bassas del Rey ha ganado el Premio Dashiel Hammett en la Semana Negra de Gijón, ex aequo con el argentino Juan Sasturain, autor de 'El último Hammett'.

'La novia gitana' y 'La red púrpura' Carmen Mola Jefa en horas bajas

La investigadora principal de estas dos novelas firmadas con pseudónimo que se han convertido en un éxito de ventas es una mujer en horas muy bajas. Desde que alguien se llevó a su hijo, vive obsesionada por encontrarlo, bebe grapa casi a cualquier hora, canta en karaokes y busca sexo con hombres con coches grandes -cada cual tiene sus filias-. Es muy seria en el trabajo, como jefa de una unidad de élite que actúa casi en la sombra, pero pronto descubre que saltarse las normas puede suponer un avance en la investigación. El perfil de Blanco, en otras novelas, daría para ser la mala de la historia.

'Errantes' Florencia Etcheves Víctimas de las sectas

El ingrediente especial de 'Errantes' es su autora, que ha dedicado casi toda su vida a la crónica de crímenes y sucesos en Argentina. «Mi trabajo era ver el mal todos los días y la pregunta de fondo sigue sin resolverse: ¿nacemos malos pero la sociedad nos va 'abuenando' o más bien somos buenos y nos maleamos? Eso me desvela». Y por eso Etcheves convierte en ficción muchas de las historias que trabajó periodísticamente. Aquí, el núcleo son las sectas, los gurús y sus víctimas, que por el lavado de cerebro se sienten hasta culpables de lo que les ocurre. En sus tramas, tiene mucho peso la violencia machista.