Periodista y escritor

Nacho Carretero: «Pablo Ibar ha sufrido tanto que no quiere volver a pasar por lo mismo»

Nacho Carretero muestra la portada de su libro sobre Pablo Ibar. /EFE
Nacho Carretero muestra la portada de su libro sobre Pablo Ibar. / EFE

El autor del exitoso 'Fariña' publica un segundo libro sobre el proceso judicial que mantiene a Ibar preso durante 23 años

JAVIER PEÑALBA

El periodista y escritor Nacho Carretero (A Coruña, 1981) acaba de publicar su último trabajo: 'En el corredor de la muerte', una crónica sobre la vida y el proceso judicial que mantiene a Pablo Ibar, sobrino de Urtain, preso en Estados Unidos desde hace 23 años, de los que 16 los pasó en el corredor de la muerte. Tras el gran éxito obtenido con 'Fariña' sobre el narcotráfico en Galicia, Carretero se adentra en el caso Ibar, que será juzgado nuevamente a partir del próximo mes, después de que el Tribunal Supremo de Florida dejase sin efecto la sentencia que llevó al jurado a declarar a Pablo culpable de los crímenes de tres personas en 1994.

- Empecemos por 'Fariña'. Menudo éxito'.

- Mucho más de lo que podía imaginar. Aún recuerdo cuando escribía el libro tranquilamente en mi habitación y pensaba en la difusión podría llegar tener. Me decía a mí mismo que igual en Galicia tendría cierto tirón. Pero todo lo que ha sucedido desborda cualquier expectativa. Se han vendido más de cien mil ejemplares, que es una cifra bestial. Y luego está la serie de televisión en Netflix... Ni en las mejores fantasías habría imaginado todo esto.

- Sin aquel secuestro de su libro, ¿cree que la repercusión habría sido similar?

- No habría sido lo mismo. No obstante, el secuestro no fue tan inmediato. 'Fariña' salió en 2015 y el secuestro se ha producido este año. El libro ya estaba funcionando hasta ese momento, llevaba 40.000 ejemplares vendidos y estaba hecha la serie de televisión. Evidentemente, la retirada del libro le dotó de una dimensión extraordinaria que se agrandó con el estreno de la serie.

- El libro removió conciencias en Galicia y algunas personas que se vieron señaladas le denunciaron. ¿En qué fase está la demanda que interpuso el exalcalde de El Grove por presunta vulneración del derecho al honor?

- Se cerró de la única manera que cabía, con la desestimación de la demanda mediante un auto contundente en el que se indicó que en ningún momento se faltó a la verdad, que lo que se recoge en el libro responde a una investigación periodística veraz y que no existe vulneración alguna del honor. Siempre tuve claro que lo que afirmaba era un hecho demostrado. Al final, la justicia y la libertad de información han prevalecido. No había ningún ánimo de ofensa, sino de informar.

- ¿Ha sufrido amenazas por lo publicado?

- Afortunadamente, ninguna. El fenómeno del narcotráfico gallego no se caracteriza por la violencia, aunque no está exenta de ella.

-¿ Qué le ha parecido la serie de televisión?

- Me ha gustado mucho. En el festival de Vitoria acaba de recibir varios premios, entre ellos el de mejor guion. Tiene una contextualización muy buena, con actores y actrices gallegos. Ha sido rodada en Galicia y los autores han captado muy bien los códigos, la atmósfera y la estética.

- ¿Habrá una segunda parte?

- De momento no, pero eso nunca se sabe. El éxito es grande y la demanda para que haya una nueva temporada, también.

- Recientemente detuvieron a Manuel Charlín, otro de los históricos capos, por su presunta vinculación con otra operación de narcotráfico. ¿La droga sigue circulando con impunidad en Galicia?

- Como mínimo, sigue circulando. Pero no es algo exclusivo de esta comunidad. El último informe de la ONU destaca que nunca antes hubo tanta cocaína en Europa. Lo que sucede es que una de las vías de entrada es Galicia. El fenómeno sigue con mayor fuerza, lo que ha cambiado ha sido la forma. Ahora, la gente es mucho más discreta y el tráfico se ha convertido en un fenómeno más opaco e invisible, que huye de los grande nombres que todos conocemos que hacían ostentación de su actividad, lo que generó un interés mediático y narrativo. Diría, por tanto, que el narcotráfico es hoy más importante a nivel económico y criminal, pero más difícil de percibir.

- Vayamos al caso de Pablo. ¿Qué le ha llevado a escribir este nuevo libro?

- Lo primero que me atrajo fue el interés periodístico por una historia que invita a muchas reflexiones. Supe de los detalles del caso a través de Tania, la esposa de Pablo. Desde aquella primera conversación en 2012 tuve claro que quería seguir el caso de cerca y contarlo. Posteriormente, tuve la oportunidad de visitar varias veces a Pablo en el corredor de la muerte y también contactar con otros miembros de la familia. Al final, no solo fue una investigación periodística y aun cuando en el libro y en los reportajes mantengo la distancia, no cabe duda de que se generó un vínculo emocional. Vi que era una historia repleta de irregularidades y grietas que no deberían ser toleradas en un sistema judicial como el de Estados Unidos.

- El mes que viene dará comienzo el nuevo juicio. ¿Qué cree que deparará el proceso?

- No tengo ni idea de cuál será el desenlace. Cuando menos, el proceso servirá para que Pablo tenga un juicio justo, que en su momento no tuvo. La defensa es un derecho básico, fundamental y Pablo no la tuvo. El letrado que le designaron no la ejerció de forma adecuada, acabó incluso detenido por agredir a su mujer. Pablo llegó a pedir que le cambiaran de abogado y el juez se lo denegó. Pero mas allá de que ahora sí dispondrá de una buena defensa, todo son cautelas. Después de tantos años de sufrimiento, Pablo y su entorno no quieren hacerse ilusiones que luego les puedan sumir en una enorme frustración.

- Tras la investigación que ha realizado, ¿cree en la inocencia de Pablo?

- El conocimiento que tengo del caso y el haber profundizado en su entorno familiar y social me llevan a pensar que es inocente. La certeza absoluta solo la puede tener él. Pero dicho lo anterior, hemos de basarnos en otros elementos para pronunciarnos sobre la culpabilidad o la inocencia. Y en este sentido, todo el escenario de pruebas, evidencias e indicios me invitan a pensar que es inocente. No se me ocurre la manera de mostrar que cometió aquellos asesinatos y, sin embargo, hay un millón de formas de demostrar que no lo hizo.

- ¿Cuáles son a su juicio los elementos claves de este caso?

- Cabría arrancar diciendo que la investigación policial presenta demasiadas grietas fruto de la gran presión social que existió por resolver los crímenes. Hay que continuar por la deficiente actuación que tuvo el abogado que le defendió y también hay que hacer especial mención a la falta de pruebas en contra del investigado. No hay pruebas físicas ni restos de ADN en el lugar . No hay ni un solo rastro de Pablo ni tampoco huellas ni otras evidencias, lo cual es virtualmente imposible.

- ¿Cree que la Policía manipuló la investigación?

- No me atrevería a decir tanto, pero es indiscutible que existieron irregularidades. De hecho, el que fue acusado junto a con Pablo, Seth Penalver, que fue condenado a muerte y que hoy está libre, realizó una investigación que le llevó a afirmar que la Policía había pagado a examigos de Pablo para que declarasen en su contra.

- ¿Qué opina de las nuevas aportaciones de la Fiscalía sobre las muestras de ADN obtenidas en una camiseta hallada en el escenario y que la acusación atribuye a Ibar?

- Es el clavo ardiendo al que se agarra el fiscal, pero que no se sustenta, como casi ninguna de las restantes pruebas. Y no porque la acusación lo haga bien o mal, sino porque los hechos en sí no tienen peso. Este ADN que se incorpora es evidente que proviene de una contaminación que se ha producido en el laboratorio. No lo digo yo, sino los expertos. Después de tantos años y tras cinco pruebas de ADN practicadas, que justo en la última aflore una muestra milimétrica en una camiseta del autor de los disparos que coincida parcialmente con la de Pablo, habla por sí solo. Creo que estamos ante una prueba que hace mucho ruido pero que la defensa podrá desmontar científicamente.

- ¿Y qué opina del vídeo que recoge el momento del crimen, en una de cuyas secuencias aparece la imagen de un joven de gran parecido con Pablo?

- El vídeo es la piedra angular del caso y por el que Pablo se juega la vida. Es cierto que muestra a un individuo extraordinariamente parecido con él. Solo falta que se no se pareciese. Pero en una imagen en blanco y negro, distorsionada, que dos personas se parezcan me parece insuficiente para condenar a alguien a muerte. A unos les puede parecer que se parece y a otros no. ¿Cómo resolvemos entonces este debate? Con la ciencia. Y en este sentido, los expertos y peritos faciales concluyen que existen evidentes diferencias entre la imagen del vídeo y el rostro de Pablo. Por tanto, hay que atenerse a eso. En el primer juicio, el abogado no llamó a declarar a los expertos faciales y nadie defendió que el hombre de la imagen y Pablo no eran el mismo. Así, el jurado acabó convencido de que era Ibar. Fue, por tanto, una negligencia del abogado la que llevó a Pablo al corredor de la muerte.

- La Fiscalía también aportará ahora a sus expertos.

-Por supuesto. La batalla legal es muy dura. La Fiscalía es de un nivel altísimo. Cada vez que un inocente sale del corredor de la muerte se reabre el debate sobre la pena capital que hace tambalear al sistema.

- Usted que ha mantenido una estrecha relación con Pablo, ¿sabe con qué ánimo afronta este proceso?

- Es extraordinariamente fuerte y no dejará de luchar hasta demostrar su inocencia. Con su fuerza mental se ha construido una coraza. No se permite ni alegrías ni tristezas. Ha sufrido tanto que no quiere a volver a pasar por lo mismo. No se atreve a ser optimista. Se mantiene cauto al igual que toda su familia. Hay una gran tensión ya que después de estar 23 años encerrado entra la recta final. En tres o cuatro meses, se juega la vida.

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