José Luis Moreno elige el Euskalduna, «el mejor teatro del mundo», para el estreno europeo de 'Franciscus'

José Luis Moreno junto a algunos de los participantes en su último musical.

Mañana arrancan las representaciones del musical basado en la vida de San Francisco de Asís, un ambicioso espectáculo con 40 músicos, 20 bailarines y cuatro caballos sobre el escenario

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Ya sabíamos que José Luis Moreno es propenso a la hipérbole en sus presentaciones. Si además viene a Bilbao, el ventrílocuo y empresario teatral se viene arriba hasta el punto de afirmar que el Euskalduna es «el mejor teatro del mundo». ¿El Metropolitan de Nueva York? «Tiene problemas de acústica», según el padre de Rockefeller. «El Euskalduna es la hostia, que es una palabra de aquí que me gusta mucho», piropea el productor de 'Franciscus', un musical sobre la vida del santo que se representa en Bilbao del 4 al 7 de septiembre con el patrocinio de EL CORREO (entradas de 21 a 61 euros).

Por una vez, los epítetos en cascada del popular showman están justificados. 'Franciscus' reunirá en el escenario del Euskalduna a 40 músicos, 20 bailarines, 60 técnicos, un coro de 24 cantantes, una soprano, una docena de actores protagonistas, cinco pantallas led gigantes, cuatro caballos, una paloma y un zorro plateado. Pablo Puyol, estrella televisiva curtida en series como 'Un paso adelante' y en musicales como 'Grease' y 'La bella y la bestia', encarna al fundador de los franciscanos. «Es el musical más grande en la historia de los musicales», zanja Moreno, que ha querido dar «categoría sinfónica a un texto que da una razón para vivir».

Francisco de Asís es el santo hippy por excelencia, el amigo de los pobres que se desnudó para renunciar a lo mundano y entregarse así a dios. Curiosamente, el creador de esta obra estrenada hace dos años en Buenos Aires y que conoce su estreno europeo en Bilbao es uno de los hombre más ricos de Latinoamérica. Alejandro Guillermo Roemmers, heredero de unos laboratorios farmacéuticos, figura como el quinto hombre más rico de Argentina, según la revista 'Forbes'.

Un magnate que viaja en jet privado y que festejó hace poco su 60 cumpleaños en una fiesta en Marruecos con Ricky Martin como invitado, gastándose 6 millones de dólares. Un poeta, escritor y mecenas que pasó su adolescencia en España y que tuvo el mismo profesor de golf que el rey Juan Carlos. «No hay nada más poderoso que el amor, es la fuerza más grande del mundo; donde pones amor, tienes éxito», alecciona Roemmers. «Es cierto que la vida me puso muchos ropajes, pero siempre he tenido tiempo para jugar, para los amigos, para aquellos que piden ayuda. Siempre he tratado de mantener la capacidad de asombro, el corazón de un niño».

Roemmers ha comprado primera obras de pintores y pianos para los músicos que empiezan. «Eso genera una energía que me acompaña». Su visión del santo que da nombre al actual Papa, advierte, no es solo para católicos. También incluye una (frustrada) historia de amor terrenal. «San Francisco es intercultural e interreligioso. He querido rescatar en la obra el gesto con el que empieza su vida más comprometida, cuando se desnuda, en un llamada a la sencillez, al verdadero significado de la vida». El empresario argentino pretende que el público apague el móvil «y desconecte de todo lo que nos envuelve a diario». En Buenos Aires, cuenta, filmaban a los espectadores al entrar al teatro y al abandonarlo. «Y cuando salían eran otras personas».

Alex Casademunt, Flor Otero, Gema Castaño, Paco Morales y David Velardo, entre otros, acompañan a Pablo Puyol, que también se ha contagiado del mensaje del santo que hablaba con los animales. «Yo no soy una persona religiosa, pero estoy de acuerdo con cada una de las palabras de Francisco», confiesa el actor. «Si su palabra y su amor estuvieran presentes, este mundo sería muy distinto. He estado en muchos musicales, pero nunca se me ha puesto la piel de gallina como en este».

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