Gutun Zuria elogia la promiscuidad creativa

Fontcuberta, Fernando Pérez y Nekane Alonso, con el equipo e invitados de Gutun Zuria. /Yvonne Iturgaiz
Fontcuberta, Fernando Pérez y Nekane Alonso, con el equipo e invitados de Gutun Zuria. / Yvonne Iturgaiz

El Festival de las Letras mostrará las conexiones de palabras, imágenes y narraciones en una edición que empezó ayer con Verónica Gerber y Maialen Lujanbio

Iñaki Esteban
IÑAKI ESTEBAN

Las palabras no pertenecen en exclusiva a los libros y la literatura, ni siquiera dentro de las artes. Como seres vivos, saltan, se mezclan con múltiples formas creativas, relatan y perfilan ideas y conceptos en combinación con imágenes y sonidos.

A esta promiscuidad entre lenguajes dedica Gutun Zuria, el Festival de las Letras de Bilbao, la edición que comenzó ayer en Azkuna Zentroa con un espectáculo del bailarín Lars Gregersen, una conversación de la artista y escritora Verónica Gerber con el ensayista Iván de la Nuez, y una conferencia de la bertsolari Maialen Lujanbio.

«El bertsolarismo no parte de una letra ya cerrada, como una canción, sino de imágenes expresadas a través de palabras y del poder de las palabras para representar imágenes. Por eso su presencia me parece tan pertinente aquí», resaltó Lujanbio en la rueda de prensa anterior al inicio del certamen, en la que participó la concejala de Cultura Nekane Alonso y el director de la Alhóndiga, Fernando Pérez.

«¿Por qué? ¿Para qué mezclar las palabras con otros lenguajes?», se preguntó Gerber, recién llegada de México. «Quizá esa combinación nos lleve a algo nuevo que nos permita entender lo que va a pasar», reflexionó la creadora, que impartió ayer el taller 'La destrucción de las palabras es algo hermoso', título sacado de una frase de '1984' de George Orwell.

Combinaciones, convergencias y divergencias entre la literatura y la plástica contemporánea, apuntó Danele Sarriugarte para señalar el ámbito de su obra y los temas de los que hablará el viernes con Eric Dicharry, Beatriz Chivite y Beñat Sarasola, asesor de Gutun Zuria, certamen cuyo título de este año es 'Si mi biblioteca ardiera esta noche. El arte de narrar el arte'.

Ondas en el atrio

Dentro de las sesiones en el auditorio a las siete y media de la tarde, que se celebrarán hasta el cierre del sábado, hoy le toca el turno al novelista y ensayista Agustín Fernández Mallo y a los fotógrafos Cristina de Middel y Joan Fontcuberta, los dos últimos presentes en la exposición de la Alhóndiga 'Nunca real/ Siempre verdadero', con la que dialoga Gutun Zuria en esta edición.

Reprimir, quemar y en general destruir libros siempre ha sido una señal de totalitarismo, incidió Fontcuberta, pues el arte, como dijo Picasso, «permite decir la verdad con mentiras», frase que conecta con el planteamiento del certamen.

Como representante de las actividades que se articulan con las charlas de la tardes, compareció en la rueda de prensa María Mur, directora de Consonni, oficina de producción artística y editorial de libros sobre arte y afines, colectivo residente en Azkuna Zentroa este año. Se han encargado de organizar un encuentro –mañana de 9.30 a 13.00 horas– con 13 casas editoras de carácter independiente, una cita que se repetirá en la siguiente edición, según adelantó Mur.

Entre ellas se encuentran Sans Soleil de Vitoria, Astiberri de Bilbao y Pepitas de Calabaza de Logroño. La reunión tendrá su «momento público» en los programas de radio que Consonni realizará, desde hoy hasta el viernes, en el atrio de la Alhóndiga conducidos por Alicia San Juan, y que serán colgados a su finalización en las webs de Consonni y de Azkuna Zentroa. El atrio servirá también como espacio para la venta de libros y para las firmas de los autores invitados al festival.

Salvar a García Márquez, Steinbeck, Emily Brontë...

La pregunta 'Si tu biblioteca ardiera esta noche, ¿qué libro salvarías?' puede abrir un estimulante debate entre lectores empedernidos. Azkuna Zentroa la ha planteado como prólogo a Gutun Zuria y cincuenta personas han contestado a través de las redes sociales. Como suele ocurrir en estos casos, los favoritos son títulos clásicos como 'Cien años de soledad', el 'Quijote', 'Los miserables' y 'Cumbres borrascosas', de la que hay quien atesora cuatro versiones y no sabría por cuál decidirse. Una lectora propone «salir corriendo sin mirar atrás» porque para algo existen las bibliotecas públicas, pero confiesa su debilidad por 'Instrucciones a los sirvientes', de Swift. En la lista no falta Unamuno ('San Manuel Bueno, mártir') y aparecen por duplicado Hermann Hesse y John Steinbeck. El lector que duda entre 'Las uvas de la ira' y 'Al este del edén' ha ganado el sorteo, una doble entrada para la presentación del libro de Christina Rosenvinge.