tono vasco

tono vasco
Jorge Barbó
JORGE BARBÓ

Quieras que no, que tu carrera comience haciéndote llamar M.A.M. y enseñando abdominales en 'UPA Dance' (nuestra 'Fame' ibérica), te acaba encasillando como el típico actor guaperas de aptitudes interpretativas tirando a limitadas, carne de portada de revista, concursante de realities culinarios e imagen de marcas de ensalada en tus ratos libres. Ya puedes buscar la redención con interpretaciones contenidas. Ya puedes aceptar papeles internacionales de secundario para ganar tablas, que siempre algún listillo cabroncete te recordará que hubo un día en que las adolescentes hormonadas de este país forraban sus carpetas con tus fotos en mallitas y torso depilado.

Librarte de tu pasado es siempre dificilísimo. Sacudirte la etiqueta que los demás te han colgado es casi imposible. Le pasa a Miguel Ángel Muñoz y también a su personaje en 'Presunto culpable', la ficción de la factoría Boomerang para Antena 3 que se estrenó en la noche del miércoles en el FesTVal y que pasa por una de las propuestas con más empaque de todas cuantas han desfilado hasta ahora por la pantalla del Principal.

El caso es que el empático Miguel Ángel Muñoz resulta más o menos creíble en el papel de Jon Arístegui, un científico exitoso con percha de 'Mr. Perfect' y espontáneos ataques de ira en la intimidad. Tras seis años, regresa de París a su pueblo tras recibir la noticia de la muerte de su padre en (muy) dramáticas circunstancias. Allí el tipo se vuelve a dar de bruces con su pasado. Todo el mundo, incluso buena parte de su familia, le ha sentenciado como el asesino de Anne (Alejandra Onieva), su novia desaparecida. El primer capítulo, de 70 minutos, presenta los personajes y cimienta las tramas secundarias que servirán para estirar el chicle del meollo principal: qué pasó con la tal Anne. En torno a esa desaparición se ramifican las tensiones económicas entre hermanos por la herencia del 'aita' y, sobre todo, la rivalidad entre dos familias muy diferentes, con dos mujeres al frente, tan duras ellas, tan excesivamente frías, que parece que los guionistas se han tomado demasiado en serio lo del matriarcado vasco. Y todo con la costa vizcaína como telón de fondo.

Ficha

'Presunto culpable'
Próximamente en Antena 3. Creadores: Alejandro Bazzano, Alberto Ruiz Rojo y Menna Fitté.

La séptima de 'Juego de Tronos' hizo que la espectacular ermita de San Juan de Gaztelugatxe (transformada en Bocadragón por obra y gracia de santa HBO) se convirtiera en un goloso caramelo para cualquier productor. En 'Presunto culpable' se suman rincones muy reconocibles de Mundaka, Bermeo y las playas de Laga y Laida, que se van sucediendo en pantalla con sugerentes planos aéreos y espectaculares panorámicas. Aquello podría quedar en una simple bonita postal de Turismo de Euskadi, pero la importancia de los escenarios naturales es capital en la serie. Al fin y al cabo, el paisaje del Urdaibai juega un papel capital en la trama hasta convertirse en un personaje más. La luz fría, la humedad con olor a salitre y la espesa vegetación de color esmeralda le dan textura a la trama y generan un universo que viene a demostrar que, en efecto, lo vasco está de moda en televisión.

A la espera de noticias de la adaptación televisiva del superventas 'Patria' en la que está trabajando HBO (será su primer producto original en España), resulta obvio que las historias de temática vasca se han convertido en una pequeña tendencia en la ficción nacional. 'Presunto Culpable', aborda de una forma tangencial las heridas abiertas, muchas todavía supurantes, en la sociedad vasca. Un ejemplo. Ya en el primer capítulo queda evidenciado que las rivalidades entre las dos familias protagonistas, los Otxoa (esbozada con una estética muy próxima al universo abertzale) y los Aristegui, hunden sus raíces en el terrorismo de ETA.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos